9 de julio
San Jacobo Yan Guodong
Laico y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los años de servicio y la persecución
San Jacobo Yan Guodong desempeñó sus labores cotidianas como sguattero en la cocina de la misión cattolica Casa de San Pasquale, atendida por los religiosos de los Frati Minori Osservanti, donde también maduró su vocación espiritual hasta convertirse en Terziario francescano. En aquel tiempo, la tensión social estalló cuando los Boxer intensificaron su oposición contra la presencia occidental y la fe cristiana. El 17 de junio de 1900, los insurrectos destruyeron una iglesia protestante de la zona y lanzaron graves amenazas contra los católicos. Ante el peligro inminente, el 5 de julio todos los miembros de la misión debieron abandonarla siguiendo la presión de los atacantes, siendo trasladados de inmediato hacia una edificación conocida como Albergo della pace celeste, que en la práctica funcionaba como un riguroso lugar de prisión.
En aquel edificio quedaron confinados el vicario apostolico de Shanxi, monseñor Gregorio Maria Grassi, junto a su vicario monseñor Francesco Fogolla, los frailes de la comunidad, siete suore Francescane Missionarie di Maria, cinco seminaristi y los fieles domesticos. El clima de violencia generalizada cobró otras víctimas en aquellos mismos días en regiones cercanas. Padre Cesidio Giacomantonio fue asesinado el 4 de julio de 1900 en Hangzhou, mientras que monseñor Antonino Fantosati y padre Giuseppe Maria Gambaro perdieron la vida tres días más tarde. Estos religiosos formaban parte de la misma causa de beatificación que San Jacobo Yan Guodong y sus compañeros, compartiendo el mismo horizonte de fidelidad absoluta al Evangelio.
El martirio y la glorificación
Hacia las cuatro de la tarde del 9 de julio de 1900, la violencia alcanzó su desenlace definitivo cuando los hombres del viceré asesinaron a un grupo de prisioneros protestantes en un pabellón contiguo. Ante la inminencia del final, monseñor Gregorio Maria Grassi invitó a todos los prisioneros a prepararse espiritualmente para la muerte e impartió la última absolución. Poco después, los Boxer condujeron a San Jacobo Yan Guodong y a los demás compañeros hasta el palacio del viceré, donde se dictó formalmente la condena a capital. Los prisioneros fueron llevados al amplio cortile del palacio, donde sufrieron el martirio al ser ejecutados implacablemente a colpi di sciabola y de arma da fuoco.
El martirologio sitúa formalmente la pasión de los santos Gregorio Grassi, Francesco Fogolla y veinticuatro compañeros en la ciudad de Taiyuan, marcando el sacrificio supremo de San Jacobo Yan Guodong en esa misma fecha del 9 de julio de 1900. El camino hacia el reconocimiento oficial de su santidad avanzó firmemente con los años. San Jacobo Yan Guodong fue beatificado el 24 de noviembre de 1946 por el papa Pío XII junto a sus compañeros de martirio. Posteriormente, el papa san Giovanni Paolo II autorizó la fusión de las causas de diversos beati martiri en China, incluidos San Jacobo y veinticinco compañeros, en un solo expediente mediante un decreto fechado el 11 de enero del año 2000. Apenas once días después, el 22 de enero, se firmó el decreto de signis, abriendo paso para que el mismo pontífice inscribiera a San Jacobo y a sus compañeros en el catálogo de los Santi el 1 de octubre del año 2000.
Una vida de servicio
La trayectoria de San Jacobo Yan Guodong se desarrolló en el contexto de la China del siglo diecinueve y principios del siglo veinte. Su origen humilde en Jianhe no fue impedimento para que su corazón se abriera a la llamada del Señor. Durante su tiempo en la misión católica de los Frailes Menores, desempeñó con diligencia y sencillez las labores propias de un sguattero, encontrando en las tareas más humildes el cauce para expresar su amor a Dios. Su pertenencia a la Tercera Orden Franciscana marcó un hito fundamental en su camino espiritual, fortaleciendo su compromiso con los valores de pobreza, fraternidad y oración propios de la espiritualidad de San Francisco de Asís.
El año 1900 trajo consigo tiempos de gran dificultad y persecución. San Jacobo fue arrestado por el movimiento de los Boxer, siendo confinado en el llamado Albergo de la paz celeste. A pesar de la incertidumbre y el peligro inminente que rodeaba su situación, mantuvo su firmeza interior. Tras ser condenado a muerte por orden del virrey, fue conducido al cortel del palacio en Taiyuan, donde entregó su vida como testimonio supremo de su fe. Su muerte no fue un acto de desesperación, sino la culminación de un camino de entrega total, un momento donde su humanidad se unió al sacrificio de Cristo para dar testimonio de la verdad del Evangelio ante el mundo.
El culto y la memoria
La memoria de San Jacobo Yan Guodong es parte integral del rico patrimonio de santidad de la Iglesia en China. Tras su partida de este mundo, su ejemplo de fidelidad ha resonado a través de las generaciones, inspirando a los fieles a mantener viva la esperanza incluso en medio de las pruebas más severas. El reconocimiento oficial de su santidad por parte de la Iglesia, mediante su canonización el día 1 de octubre del año 2000, fue un acto de justicia y de profundo significado espiritual para toda la comunidad católica.
La Iglesia celebra su memoria litúrgica el día 9 de julio, integrando su nombre en el grupo de los mártires chinos que dieron su vida por la fe. Esta fecha nos permite recordar su entrega y renovar nuestra oración por la Iglesia, agradeciendo el don de su testimonio. San Jacobo nos recuerda que la santidad no es patrimonio exclusivo de unos pocos, sino una llamada abierta a todo laico que, en medio de sus ocupaciones diarias, elige servir al Señor con rectitud y valentía, permaneciendo fiel hasta el final.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Jacobo Yan Guodong?
La memoria liturgica de San Jacobo Yan Guodong se celebra el 9 de julio, fecha que recuerda su martirio y el de sus compañeros en Taiyuan.
En la ciudad de Taiyuan en la provincia de Shanxi también en China, pasión de los santos Gregorio Grassi y Francisco Fogolla, obispos de la Orden de los Frailes Menores, y veinticuatro compañeros, mártires, que durante la persecución de los seguidores de la secta de los Bóxers fueron asesinados por odio al nombre de Cristo. — Martirologio Romano