9 de junio
San José de Anchieta
Sacerdote jesuita
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los inicios y la llegada a Brasil
Tras ingresar en la Compañía de Jesús en Portugal y formarse en la celebre Universidad de Coimbra, el joven religioso emprendió un viaje decisivo debido a su frágil salud. A seguito de su condición física delicada, en 1553 fue enviado a Brasil para ristabilirsi, sbarcando en Bahía el ocho de julio de ese mismo año. En aquellas tierras lejanas comenzó su labor como incansable misionero. En 1554, junto con el padre provincial Manuel de Nobrega, fundó la nueva misión de Piratininga y abrió un colegio dedicado al apóstol Pablo. Aquella fundación evolucionó hasta convertirse en la actual ciudad de Sao Paulo, que hoy en día anumbra al hermano José entre sus fundadores. Su cercanía con los nativos dio frutos notables, convirtiéndose en un punto de referencia para los indígenas del lugar y enseñando gramática tanto a los hijos de los naturales como a los descendientes de los colonos portugueses.
La mediación y el apostolado
El misionero demostró un gran dominio lingüístico al aprender la lengua local tupi-guarani, utilizándola para componer obras sumamente útiles que acrecentaron la estima y el amor hacia su persona. En el año 1563 dejó la escuela para convertirse en ayudante fijo del padre Nobrega, a quien acompañó en una delicada misión para negociar la paz entre los portugueses y los feroces Tamoyos. Estos últimos atacaban la colonia de San Vicente y contaban con el respaldo de los hugonotes franceses. Debido a la prolongación de las negociaciones, el hermano José tuvo que permanecer como rehén entre los antropófagos Iperoig, pertenecientes a los Tamoyos, viviendo en continuo peligro de muerte. Años más tarde, en 1566, recibió la ordenación sacerdotal, y en 1567 fue compañero del padre Nobrega en la fundación de Rio de Janeiro. Desempeñó el cargo de superior durante diez años en la misión de San Vicente, dedicado a la conversión de los Tapuyas, y entre 1578 y 1586 tuvo encomendado el gobierno de toda la provincia jesuítica.
Últimos años y obra literaria
En su etapa final, el sacerdote pasó a residir en Reritiba, entregado con renovado espíritu al cuidado de los indígenas. Salía a buscarlos por las selvas para propiciar su conversión y los convencía de abandonar la vida nómada para establecerse en poblados fijos. En el año 1585 construyó una iglesia en Guarapary, en la diócesis del Espíritu Santo, dedicada al Sacro Corazón de Jesús. Padre José falleció en Reritiba, localidad que hoy lleva su nombre, el 9 de junio de 1597, a la edad de 46 años y en profundo concepto de santidad. Brasil lo considera un santo nacional debido a sus virtudes, su entrega, sus dotes de taumaturgo y su dominio prodigioso sobre las fuerzas de la naturaleza y las enfermedades. Asimismo, es reconocido como el creador de la literatura brasileña por su vasto repertorio de escritos sobre asuntos religiosos, cánticos, poesías, gramática, poemas, cartas y comunicaciones redactados en latín, portugués, tupi y guaraní.
La vida de entrega
San José de Anchieta nació en mil quinientos treinta y cuatro en Tenerife. Su vocación religiosa se consolidó al ingresar en la Compañía de Jesús en Coimbra durante el año mil quinientos cincuenta y uno. Poco tiempo después, su camino lo condujo hacia las tierras del Brasil, donde desarrolló la mayor parte de su obra apostólica. En mil quinientos cincuenta y cuatro, fue uno de los fundadores de la misión de Piratininga, un hito que marcó el inicio de una intensa actividad misionera en las regiones de Bahía, Río de Janeiro y Reritiba.
Su vida estuvo definida por una notable capacidad de servicio y valentía. En mil quinientos sesenta y tres, desempeñó un papel crucial al permanecer como rehén ante los Tamoyos, con el único propósito de negociar la paz, demostrando una fe inquebrantable y un amor profundo por la concordia. Tras ser ordenado sacerdote en mil quinientos sesenta y seis, continuó su labor con gran celo pastoral. Su liderazgo se manifestó también en el ámbito administrativo, al ejercer como gobernador de la provincia jesuita entre los años mil quinientos setenta y ocho y mil quinientos ochenta y seis. Su vida terrenal concluyó en Reritiba, Brasil, en el año mil quinientos noventa y siete, dejando una huella imborrable en la historia religiosa y social del país.
El culto y legado
La figura de San José de Anchieta es venerada con gratitud y devoción. Su legado trasciende el tiempo, siendo reconocido oficialmente por la Iglesia universal mediante su canonización, realizada por el Papa Francisco el tres de abril de dos mil catorce. Este acto solemne confirmó la santidad de un hombre que supo transformar su vida en una ofrenda constante para Dios y para los pueblos a los que sirvió con tanta entrega.
Su protección es invocada especialmente en Brasil, nación de la que es patrono. La Iglesia conmemora su tránsito a la casa del Padre cada nueve de junio, fecha que coincide con el día de su fallecimiento. En este día, los fieles recuerdan su ejemplo de misionero incansable, su valentía en la búsqueda de la paz y su profunda sencillez, virtudes que lo mantienen presente en el corazón de la comunidad cristiana como un intercesor cercano y un modelo de vida consagrada al bien común.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San José de Anchieta?
Su memoria litúrgica en el Martirologio se celebra el 9 de junio, fecha en la que también se conmemora su tránsito en Reritiba, Brasil.
De qué es patrono San José de Anchieta?
Es considerado el santo nacional de Brasil, país donde desarrolló su imensa labor misionera y apostólica.
En Reritiba en Brasil, beato José Anchieta, sacerdote de la Compañía de Jesús, que, nacido en las islas Canarias, durante casi todo el curso de su vida se dedicó con empeño y fruto a las obras misioneras en Brasil. — Martirologio Romano