19 de septiembre
San Lamberto (Lantberto) de Frisinga
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El episcopado en tiempos difíciles
San Lamberto asumió la misión de obispo de Frisinga en el año 955. Este nombramiento tuvo lugar durante el complejo periodo de las invasiones húngaras y en medio de las dificultades políticas que se vivieron bajo el reinado de Ottone I. A pesar de la escasez de datos históricos precisos sobre su vida, el Martirologio lo recuerda fielmente como obispo en tierras bávaras. Su muerte aconteció el 19 de septiembre del año 957.
Entre la historia y la leyenda
Los pocos detalles históricos conocidos sobre su persona fueron notablemente amplificados por la leyenda popular a lo largo del tiempo. La tradición piadosa refiere que San Lamberto, cuando aún era un niño de pecho, ya practicaba el ayuno. Asimismo, la leyenda narra que durante el tiempo de la invasión de los hunos, logró salvar la catedral de la destrucción mediante la fuerza de sus oraciones. Por otra parte, conviene señalar que en algunos documentos se le ha vinculado de forma impropia con la Orden Benedictina.
El desarrollo del culto y las reliquias
El reconocimiento de su santidad comenzó a manifestarse muy pronto, pues recibió el título de santo en algunos documentos fechados ya en el siglo XI. Sin embargo, en aquel mismo siglo todavía no existía un culto litúrgico propiamente dicho, y los calendarios y necrologi que registraban su nombre en la fecha del 19 de septiembre no lo titulaban aún como santo. Hacia el año 1350 se presume que tuvo lugar una elevación o traslado de sus reliquias sagradas. Su cuerpo fue debidamente depositado en la cripta de la catedral, y su sepulcro comenzó a recibir el homenaje constante de los fieles desde el siglo XI, encontrándose hoy en una tumba que ha sido restaurada recientemente.
Hacia finales del siglo XIV o ya entrado el siglo XV, se registra finalmente la existencia de un culto formal en su honor. Dicho culto se difundió por la diócesis de Frisinga de manera simultánea al crecimiento de los relatos legendarios. Es importante destacar que nunca existió confusión entre el culto dedicado a San Lamberto de Frisinga y el de su omonimo San Lamberto de Maastricht. Este último había sido honrado en Frisinga desde finales del siglo VIII; sin embargo, hacia finales del siglo XVI, dentro de la veneración oficial de la diócesis, el santo obispo de Frisinga pasó a sustituir al de Maastricht, cuyo culto cayó paulatinamente en el olvido en la época moderna.
Iconografía y memoria
No ha llegado hasta nosotros ninguna biografía antigua dedicada a San Lamberto. No obstante, la devoción popular y el arte sacro han sabido custodiar su memoria. La representación iconográfica más antigua que se conserva de él se remonta al siglo XII. A partir del siglo XV, el santo obispo aparece con mayor frecuencia en pinturas y esculturas, acompañado de atributos que provienen directamente de la leyenda. De manera especial, suele ser representado con un cordero a sus pies, lo cual constituye una clara alusión etimológica a su nombre, Lambertus.
Su vida y ministerio
San Lamberto de Frisinga vivió durante el décimo siglo, un periodo de gran importancia para la consolidación de la fe en tierras germánicas. Su vocación alcanzó su plenitud cuando fue nombrado obispo de Frisinga en el año 955. Desde esta responsabilidad pastoral, guio a su comunidad con el espíritu de servicio propio de los pastores de la Iglesia, enfocándose en el cuidado espiritual de los fieles bajo su jurisdicción. Su tiempo al frente de la diócesis fue un periodo marcado por la entrega absoluta a las tareas episcopales, buscando siempre el bienestar de su grey en un entorno de desafíos constantes.
El obispo Lamberto culminó su peregrinación terrenal el 19 de septiembre del año 957, en la ciudad de Frisinga. Su muerte fue acogida con la serenidad de quien ha cumplido con su misión, dejando un vacío profundo en el corazón de aquellos a quienes había servido. Tras su partida, su sepultura se convirtió en un lugar de recogimiento, donde la comunidad comenzó a honrar su memoria. La trayectoria de San Lamberto es un ejemplo de la discreción y la constancia propias de los pastores que, sin buscar el reconocimiento inmediato, construyen sobre cimientos firmes la vida espiritual de la Iglesia.
El desarrollo de su culto
El culto a San Lamberto de Frisinga no surgió de manera repentina, sino que se desarrolló de forma gradual y orgánica a lo largo del tiempo. Un hito fundamental en este proceso fue la elevación y traslado de sus reliquias, acontecimiento que tuvo lugar alrededor del año 1350. Este gesto permitió que la devoción al santo se fortaleciera, facilitando que los fieles pudieran acercarse con mayor facilidad a su memoria y solicitar su intercesión ante el Señor.
A partir de este evento, se produjo un notable desarrollo de un culto formal, el cual se consolidó entre el siglo decimocuarto y el siglo decimoquinto. Este reconocimiento oficial fue progresivo, culminando en la aceptación de su veneración por parte de la Iglesia hacia el siglo decimoquinto. Hoy, la figura de San Lamberto sigue siendo un recordatorio de la santidad que florece en la humildad del servicio episcopal, siendo honrado con una celebración litúrgica que mantiene viva la llama de su testimonio en la diócesis de Frisinga.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se festeggia San Lamberto?
Los calendarios y necrologi registran su muerte el 19 de septiembre de 957, y en la actualidad su fiesta se celebra en la diócesis de Frisinga el 18 de septiembre.
En Frisinga, en Baviera, en Alemania, san Lantberto, obispo. — Martirologio Romano