San Laureado

Mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Laureado

La vida y el testimonio

San Laureado vivió su compromiso cristiano en el siglo tercero, una época marcada por la dureza de las persecuciones imperiales. Durante el mandato de Valeriano, el santo fue llamado a dar el testimonio supremo de su fe, convirtiéndose en mártir en la ciudad de Roma. Su entrega no fue solo un acto de valentía individual, sino una proclamación pública de su esperanza en la vida eterna. Tras su muerte, su cuerpo fue sepultado con veneración en las catacumbas de Santa Ciriaca, un lugar sagrado que resguarda la memoria de los testigos de la Iglesia primitiva.

La historia de San Laureado ha trascendido el tiempo y las fronteras geográficas. Con el paso de los siglos, sus reliquias fueron trasladadas y distribuidas, permitiendo que su culto se enraizara en distintas comunidades. En el año mil seiscientos ochenta y siete, se produjo la traslación de sus reliquias hacia Biberbach. Asimismo, desde el año mil seiscientos noventa y ocho, una reliquia del santo es custodiada con devoción en la iglesia de Castelpoto, lugar donde su presencia espiritual ha acompañado a los fieles a lo largo de las generaciones, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la fe de quienes allí se reúnen para orar.

El culto y la memoria

La veneración a San Laureado se manifiesta hoy en día a través de una memoria litúrgica establecida el ocho de febrero. Esta fecha fue fijada formalmente a partir de la década de los años sesenta, consolidando su lugar en el calendario de los santos. Particularmente en Castelpoto, la celebración del ocho de febrero adquiere un carácter especial, pues se vincula con la memoria de un acontecimiento bélico ocurrido durante la Primera Guerra Mundial, momento en el cual la intercesión del mártir fue invocada por el pueblo.

Además de Castelpoto, la huella de San Laureado se encuentra presente en lugares como Venecia y Monselice, donde su figura es recordada como un ejemplo de constancia. El culto al santo, lejos de ser una reliquia del pasado, se presenta como un vínculo vivo que conecta a los fieles con la tradición apostólica. A través de la veneración de sus reliquias y la oración comunitaria, los creyentes encuentran en San Laureado un intercesor que, habiendo superado el dolor del martirio, acompaña hoy a la Iglesia en su camino hacia la paz.

Preguntas frecuentes

Quando si festeggia San Laureado?

La fiesta de San Laureado se celebra el ocho de febrero, fecha fijada a partir de los años sesenta.