27 de noviembre
San Laverio
Mártir en Grumento
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y contexto histórico
San Laverio nació en la segunda mitad del tercer siglo en la Lucania, aunque su lugar exacto de nacimiento es conteso entre las localidades de Teggiano, Acerenza y Ripacandida. En su juventud, Laverio abrazó la verdadera fe e intrapejó la carrera militar, comportándose como un auténtico atleta de Cristo. Al igual que otros santos militares, Laverio encontró graves problemas con las autoridades imperiales al negarse firmemente a adorar al emperador como un dios.
En aquella época romana, Grumentum era el único centro habitado de gran importancia en el alta valle del río Agri. El río Agri era entonces navegable y constituía una vía fundamental de comercio y comunicación entre el territorio interior y las ciudades del Metaponto. En Grumentum sorgeva una de las primeras diócesis lucanas, provista de su propia catedral y de una cronotaxia de obispos, marcando el escenario donde este joven soldado habría de derramar su sangre por primera vez.
El conflicto con el poder y el martirio
El prefecto pagano Agrippa, que residía en Acerenza, fue el tirano con el que Laverio tuvo que lidiar durante su persecución. Todo intento de tortura, amenaza o lisonja empleado por el prefecto para obligar al santo a que reintegrare su fe resultó completamente inútil. En consecuencia, Laverio fue encarcelado y puesto bajo una atenta custodia para doblegar su voluntad.
La tradición refiere que, durante la noche, Laverio fue liberado milagrosamente de la prisión gracias a la guía de un ángel, sin que nadie en el recinto se percatara del suceso. Tras su fuga, Laverio se dirigió a Grumentum y comenzó su obra de predicación del Evangelio de una manera fuerte, decidida, prudente y reservada. Al enterarse de la fuga y del lugar de su nuevo apostolado, el prefecto Agrippa envió a trescientos soldados para darle muerte. Los soldados llegaron a Grumentum y consiguieron capturar a Laverio gracias a la delación de una espía que conocía el lugar de encuentro de los cristianos.
Laverio fue conducido fuera de la ciudad, específicamente a la confluencia de los ríos Agri y Sciaura, donde fue decapitado el diecisiete de noviembre del año trescientos dos. Durante estos acontecimientos, en Roma reinaba Diocleciano, mientras que posteriormente la victoria de Costantino y el Edicto de Milán del año trescientos trece traerían la libertad de culto para todos los cristianos. El santo fue canonizado por el Papa San Damaso en el año trescientos trece, consolidando la memoria de este protomártir lucano que tuvo una gloriosa muerte.
La passio y las fuentes documentales
El documento más antiguo que relata la vida de Laverio es una passio redactada en el año mil ciento sesenta y dos por Roberto da Romana, quien era diácono de Saponara. El relato de esta passio se divide en tres partes distintas que comprenden una breve introducción, la narración detallada de las penas sufridas por el mártir y las vicisitudes posteriores de sus reliquias. Según el estudioso Racioppi, la sección de la passio dedicada a las reliquias fue compuesta con posterioridad, concretamente durante el siglo quince o el siglo dieciséis.
A pesar de su profunda arraigada difusión en la memoria popular, la passio es considerada por los eruditos como una obra legendaria, fantasiosa y de ningún valor histórico estricto, ya que fuera de este texto no se conservan otras noticias históricas sobre el santo. La conocida voz agiográfica sobre su figura fue escrita por Filippo Caraffa para la Bibliotheca Sanctorum, estructurando la base con la que hoy se conoce su historia en el ámbito eclesiástico.
Las reliquias, los templos y el culto secular
Tras el martirio, los cristianos sepultaron con gran devoción los sagrados restos del protomártir en el mismo lugar donde ocurrió su muerte. En dicho lugar de sepultura se edificó una iglesia dedicada al santo, situada en las proximidades del actual municipio de Grumento Nova, en la provincia de Potenza. Con el paso de los tiempos, las incursiones de los sarracenos acaecidas entre los años ochocientos veintisiete y ochocientos ochenta y dos obligaron a las poblaciones a refugiarse en las montañas, fundando nuevos pueblos y abandonando las llanuras que se habían transformado en pantanos, lo que provocó la destrucción de la iglesia original.
Posteriormente, en la traducción latina de la Vita griega de San Luca, abad de Armento fallecido en el año novecientos noventa y tres, se narra que este religioso habría construido en Grumento, sobre las ruinas de la antigua iglesia dedicada a Laverio, otro templo de proporciones más modestas. Como consecuencia de la desaparición definitiva de la ciudad y de la diócesis de Grumentum, las reliquias del santo fueron divididas entre las diferentes comunidades cristianas de la región de la Lucania.
Una parte de estos sagrados restos llegó a la localidad de Tito, situada también en la provincia de Potenza, tras la destrucción de la antigua ciudad de Satrianum. A raíz de estos traslados, el municipio de Tito venera a San Laverio como su Santo Patrono desde hace siglos. En la actualidad, las huellas físicas de las reliquias originales de San Laverio se encuentran completamente perdidas, pero su memoria sigue viva a través de la devoción litúrgica y de las cofradías que perpetúan su nombre en la región.
La vita e il martirio
San Laverio nacque in terra di Lucania e, in età giovanile, intraprese la carriera militare. Tuttavia, il suo cuore era destinato a un servizio superiore, quello dell'annuncio del Vangelo. La sua testimonianza divenne presto oggetto di persecuzione: fu imprigionato dal prefetto Agrippa nella città di Acerenza. Nonostante le catene e le minacce, la sua fede non vacillò, conducendolo verso una fuga miracolosa che gli permise di riprendere la sua missione apostolica.
Giunto a Grumentum, San Laverio si dedicò con instancabile fervore alla predicazione del Vangelo, portando la luce della fede tra la popolazione locale. Il suo impegno non passò inosservato alle autorità del tempo, che lo cercarono nuovamente per ridurlo al silenzio. Catturato dai soldati, egli affrontò la prova suprema con la fermezza di chi ha riposto ogni speranza nel Signore. Il suo martirio avvenne per decapitazione in un luogo situato tra i fiumi Agri e Sciaura, nell'anno trecentodue. Questo atto finale di dedizione ha sancito il suo legame indissolubile con la terra lucana, lasciando un'impronta indelebile nei luoghi di Acerenza, Tito, Venosa e Tricarico, dove il suo nome è stato tramandato con profonda venerazione.
Il culto e la memoria
Il culto di San Laverio è profondamente radicato nel cuore della Lucania, dove la sua protezione è invocata con fiducia dalle comunità locali. Egli è riconosciuto come patrono di Grumento Nova, Acerenza e Tito, città che ogni anno rinnovano il legame spirituale con il santo martire. La sua figura non è solo un ricordo del passato, ma una presenza viva che invita alla perseveranza nella fede e alla carità verso il prossimo.
La celebrazione liturgica di San Laverio riflette la vastità del suo legame con il territorio. Mentre nella diocesi di Acerenza il santo viene solennemente festeggiato il diciassette novembre, in altre località la sua memoria ricorre il ventisette novembre. Questi momenti di preghiera comunitaria permettono ai fedeli di riflettere sul significato del martirio come dono totale di sé. La testimonianza di San Laverio continua a essere un faro di speranza, ricordando a ogni generazione l'importanza di rimanere fedeli ai propri ideali cristiani, anche quando le circostanze della vita si presentano avverse o difficili da affrontare.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia San Laverio?
La fiesta se celebra el 17 de noviembre según el propio de la Iglesia acheruntina y el 27 del mismo mes en los demás lugares.
Di cosa è patrono San Laverio?
San Laverio es el patrono principal de Grumento Nova y de Tito, y patrono secundario de Acerenza.
En Grumento en Basilicata, san Laverio, mártir. — Martirologio Romano