2 de octubre
San Leodegario de Autun
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y primeros años
El nombre Leodegario indica la pertenencia al pueblo germanico de los francos. Los francos, bajo el liderazgo del rey Clodoveo, conquistaron la Galia en el siglo sexto y dieron a la región el nombre de Francia. Con el paso del tiempo, los nombres germanicos se moldearon gradualmente sobre las hablas locales, de modo que para los franceses el nombre Leodegario se convierte en Léger. San Leodegario pertenece a una potente familia alsaziana y realiza sus estudios en Poitiers, donde el obispo de la ciudad es su tío. Gracias a esta sólida formación y a su entorno familiar, San Leodegario se convierte en arcidiacono sin gran esfuerzo y, de la misma manera, es nombrado abate de un monasterio. Después del año seiscientos sesenta, San Leodegario es consagrado obispo de Autun. Autun es una ciudad de Borgogna conocida en la época romana con el nombre de Augustodunum y pertenece al reino franco de Neustria. El reino de Neustria comprende el noroeste y la Borgogna, y se encuentra frecuentemente en disputa con el reino de Austrasia, que abarca Alsazia, Lorena y una parte del Bélgica. El periodo histórico está caracterizado por luchas brutales tanto entre los reinos como en su interior, en una época en la cual los reyes son prácticamente esautorados por sus primeros ministros, llamados maestros de palacio.
Episcopado y acción política
En su diócesis de Autun, San Leodegario trabaja incansablemente para restablecer el orden en el clero local y para ello indice un concilio en Autun. Además, introduce para los monjes la regla de san Benito y utiliza generosamente las riquezas de su familia para ayudar a los necesitados. Su influencia trasciende los límites eclesiásticos cuando se convierte en un escuchado consejero de Bathilde, quien es la reina vedova de Neustria y ejerce la regencia en nombre de su hijo menor de edad. Sin embargo, San Leodegario entra en fuerte colisión con el maestro de palacio Ebroino, debido a que este último trata con gran dureza a los pobladores de la Borgogna, mientras el santo defiende firmemente a su gente. En el año seiscientos setenta y tres, Ebroino pierde su puesto y es confinado al monasterio de Luxeuil. Como consecuencia de estos cambios políticos, San Leodegario se convierte en la figura principal del gobierno junto al nuevo rey Childerico segundo. El soberano confía inicialmente en San Leodegario, pero por motivos que no han quedado claros, el rey Childerico segundo le priva de todo poder y lo destina al monasterio de Luxeuil, ironías del destino, el mismo lugar donde se encuentra confinado su acérrimo enemigo Ebroino.
Pasión y martirio
El rey Childerico es asesinado y muere en el año seiscientos setenta y cinco, lo que permite que tanto San Leodegario como Ebroino recuperen su libertad. San Leodegario regresa a su sede diocesana en Autun, pero Ebroino, que ha recuperado todo su poder con el nuevo rey Teodorico tercero, envía a sus soldados para apresar al obispo. Para evitar la destrucción y proteger a su ciudad sitiada, San Leodegario decide entregarse voluntariamente. Ebroino somete a San Leodegario a crueles vejaciones previas a su muerte, haciéndolo arrastrar nudo por las calles, ordenando que le sean arrancados los ojos, y obligando a un grupo de eclesiásticos a declarar falsamente a San Leodegario como un pastor indegno, utilizando dicha declaración como un pretexto injusto para su asesinato. Ebroino continúa las mutilaciones cortándole la lengua y los labios. A pesar de encontrarse en tan lamentable estado, San Leodegario mutilado logra hacer llegar un mensaje a su madre. Su pasión y muerte ocurren en la región de Artois, en la Francia septentrional, concretamente en la localidad de Saint-Léger, entre los días dos y tres de octubre de un año impreciso situado entre el seiscientos setenta y siete y el seiscientos ochenta. San Leodegario fue injustamente ucciso por Ebroíno, maggiordomo de corte del rey Teodorico. Se venera asimismo la memoria de su hermano, san Gerino, quien también sufrió el martirio al ser lapidado dos años antes, siempre por orden del mismo Ebroíno.
Culto y legado
La trágica pasión y muerte confieren a San Leodegario una inmensa popularidad, la cual queda ampliamente documentada por el gran número de lugares, pueblos, iglesias y parroquias que llevan el nombre de Saint-Léger. Su culto inmediato es posteriormente ratificado por la autoridad canónica. Hacia el año seiscientos ochenta y dos, los restos mortales de San Leodegario son solemnemente depositados en el monasterio de Saint-Maixent, cerca de Niort. Dichas reliquias tienen que ser escondidas durante las incursiones normandas, pero retornan a Saint-Maixent alrededor del año novecientos treinta. San Leodegario se venera la memoria del santo también como patrono de los mugnai, y su festividad litúrgica se celebra el dos de octubre.
Su vida y ministerio
La trayectoria de San Leodegario comenzó en la región de Alsacia, desde donde extendió su labor apostólica a diversos puntos de la geografía europea, incluyendo Poitiers y Luxeuil. Tras ser nombrado obispo de Autun después del año seiscientos sesenta, su influencia se hizo notar en los niveles más altos de la administración estatal, actuando como un consejero prudente y cercano para la reina reggente Bathilde. Su compromiso con el bienestar espiritual y el orden social le permitió desempeñar un papel crucial en la vida pública de aquel tiempo.
Sin embargo, esta posición le condujo a un enfrentamiento directo con el maestro de palazzo Ebroino, un conflicto político que marcaría el destino final del obispo. Tras un asedio a la ciudad de Autun, San Leodegario fue capturado y sometido a crueles tormentos, incluyendo el acaecimiento y diversas mutilaciones ordenadas por su adversario. A pesar de la severidad de estas pruebas, mantuvo su entereza hasta el último momento, cuando fue llevado a un bosque en Artois y decapitado en el año seiscientos setenta y ocho. Su vida, aunque marcada por la violencia de los hombres, resplandece por la paz interior con la que enfrentó el sacrificio final, convirtiéndose en un referente de fortaleza para los fieles de todos los tiempos.
El culto y la memoria
La memoria de San Leodegario ha sido preservada con veneración a lo largo de los siglos, siendo su culto ratificado canónicamente por la Iglesia. Su figura es recordada cada dos de octubre, fecha en la que los fieles se reúnen para honrar su legado y pedir su intercesión. La tradición ha reconocido su protección especial hacia los trabajadores del campo y del molino, siendo invocado como el santo patrono de los mugnai.
Más allá de su rol protector, su vida invita a reflexionar sobre la importancia de la coherencia entre la fe y las acciones diarias. La devoción hacia este obispo mártir no es solo un acto de recuerdo histórico, sino una invitación a permanecer firmes en la búsqueda de la justicia y la caridad, incluso cuando las circunstancias externas se tornan adversas. Su testimonio sigue inspirando a quienes buscan encontrar en la oración un refugio frente a las dificultades del mundo actual.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeggia san Leodegario?
San Leodegario se venera el dos de octubre.
De qué es patrono san Leodegario?
San Leodegario es venerado como patrono de los mugnai.
En la actual Saint-Léger en el territorio de Arras, en la Francia septentrional, pasión de san Leodegario, obispo de Autun, que, después de muchas torturas y el cegamiento, fue injustamente asesinado por Ebroíno mayordomo de corte del rey Teodorico. Con él se venera la memoria de su hermano san Gerino, mártir, que, dos años antes, siempre por orden de Ebroíno, murió lapidado. — Martirologio Romano