15 de noviembre
San Leopoldo III el Piadoso
Margrave de Austria
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y gobierno
Nacido en Melk en 1073, san Leopoldo fue educado desde su infancia en la fe cristiana por el santo obispo de Passau. Ascendió al trono en 1095 como margrave de la Marca d'Austria y gobernó con gran energía y avvedutezza durante cuarenta años, marcando su reinado con un periodo de febril actividad y parziale paz. El pueblo lo reconoció en vida como El Pio y Padre de los pobres, debido a su constante disposición a elargar cospicue elemosine y a proteger los derechos de la Iglesia. Promovió con ahínco una profunda acción de reforma orientada a renovar el espíritu y los costumbres eclesiásticas, mostrándose siempre como un sincero amigo del clero y promotor de la paz. A pesar de su gran religiosidad, se vio involucrado en las complejas luchas por las investiduras, manteniéndose inicialmente fiel a la alianza con el emperador de Alemania Enrico IV, cuya hija desposó tras haber estado ella casada con Federico de Hohenstaufen. Sin embargo, cuando Enrico IV fue excomulgado por el Papa, el margrave se apartó de él y decidió seguir al hijo del emperador, Enrico V, que se había sublevado contra su padre. Su notable estatura política quedó patente cuando, tras la muerte de Enrico V, se le ofreció convertirse en emperador de Alemania, un honor al que renunció prefiriendo permanecer ligado a Italia y viviendo junto al emperador Lotario III. En el ámbito militar, supo defender sus dominios combatiendo con éxito al pueblo magiaro al que logró derrotar.
Vida familiar y espiritual
La existencia cotidiana del soberano estuvo marcada por una profunda unión con su esposa, con quien compartió una vida de intensa fe. Juntos pusieron al mundo dieciocho hijos, criados en un ambiente rigurosamente ascético que influyó decisivamente en sus destinos, pues todos ellos eligieron abrazar la vida conventual, monástica o el ministerio episcopal. Su celo religioso se tradujo también en obras tangibles para la comunidad, ayudando generosamente al monasterio de su ciudad natal y fundando el cenobio de Neuburg, lugar donde finalmente fue sepultado y donde el martirologio registra solemnemente su deposizione. Su figura es frecuentemente representada en el arte iconográfico portando un edificio religioso en las manos, en recuerdo imperecedero de las múltiples iglesias y monasterios que mandó levantar.
El legado de Mariazell y la difusión del culto
El nombre de este insigne gobernante está profundamente ligado a los orígenes del célebre santuario mariano de Mariazell. En un principio, aquel paraje albergaba únicamente una sencilla capilla dedicada a la Virgen que custodiaba una imagen milagrosa de la Madre de Dios, dando lugar al que con el tiempo se convertiría en el santuario mariano más antiguo e importante de la Stiria. Conscientes de esta herencia espiritual, los emperadores de Asburgo y los granduques de Lorena consideraban un alto honor y un deber primordial actuar como protectores de dicho santuario. Estos soberanos acudían con frecuencia a honrar a la Virgen en calidad de humildes peregrinos y ejercían como generosos mecenas, sufragando la realización de nuevas vías de comunicación, iglesias, conventos, valiosas imágenes, bibliotecas y obras de arte destinadas al lugar sagrado. El culto al santo se extendió posteriormente a otras regiones europeas, como lo demuestra su introducción en la diócesis de Massa Marittima-Piombino con motivo de la edificación de la iglesia parroquial de Follonica. Dicho templo fue erigido para atender a los obreros de las ferreterías del granduca Leopoldo II, quien quiso dedicar la iglesia a su propio santo patrono. Aquella construcción en mampostería y hierro fundido destaca hoy como una auténtica obra maestra de la arquitectura industrial y sacra.
Su vida y gobierno
Nacido en Melk en el año mil setenta y tres, San Leopoldo Tercero asumió el gobierno de la Marca de Austria en el año mil noventa y cinco, desempeñando esta función durante más de cuatro décadas hasta su muerte en el año mil ciento treinta y seis. Su mandato coincidió con el complejo periodo de las luchas por las investiduras, un desafío que afrontó con prudencia y una visión clara centrada en la paz y la estabilidad de su pueblo. Lejos de buscar el engrandecimiento personal, demostró su desprendimiento cuando, tras el fallecimiento del emperador Enrique Quinto, declinó la oferta de la corona imperial, prefiriendo mantenerse al servicio de su ducado y de los intereses espirituales de sus dominios.
Su labor como gobernante estuvo profundamente entrelazada con su fe. San Leopoldo fue un promotor incansable de la vida monástica y la oración, evidenciado en la fundación del monasterio de Neuburg, en Klosterneuburg, lugar donde finalmente entregó su alma a Dios. Asimismo, su devoción mariana quedó plasmada en la fundación del santuario de Mariazell, que se convertiría en un centro de peregrinación fundamental para toda la región. A través de estas obras, el margrave buscó asegurar que la presencia de Dios fuera el corazón palpitante de Austria. Su existencia, vivida plenamente como laico, constituye un ejemplo de cómo la autoridad civil puede ponerse al servicio de la caridad y la construcción de un legado duradero, fundamentado en la edificación de templos y en la promoción de un espíritu de santidad que perdura a través de los siglos.
El culto y legado
La figura de San Leopoldo Tercero fue reconocida oficialmente por la Iglesia con su canonización en el año mil cuatrocientos ochenta y cinco. Desde entonces, su memoria es celebrada con devoción, especialmente en el monasterio de Klosterneuburg, donde descansan sus restos mortales. La fecha del quince de noviembre marca el día de su deposición, un momento de encuentro litúrgico donde los fieles conmemoran su ejemplo de vida. Su intercesión es invocada tradicionalmente por Austria, siendo el santo patrón del país y una figura tutelar fundamental para la dinastía de los Habsburgo y la dinastía Habsburgo-Lorena.
El culto a este santo margrave ha mantenido una vigencia constante, siendo un pilar de la identidad espiritual austríaca. Su recuerdo no se limita a su gestión política, sino que se centra en su carácter de gobernante piadoso, cuya vida de oración y obras de caridad sigue inspirando a las generaciones venideras. A través de los siglos, San Leopoldo ha sido honrado como un intercesor que, desde su lugar en la gloria, sigue velando por la paz y el bienestar de las tierras que gobernó con justicia y amor a Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Leopoldo III el Piadoso?
La festividad litúrgica de san Leopoldo III el Piadoso se celebra el 15 de noviembre.
Di cosa e patrono San Leopoldo III el Piadoso?
San Leopoldo es el patrono de la Austria católica y de la histórica dinastía de los Asburgo y Asburgo-Lorena.
En el cenobio de Klosterneuburg en Austria, deposición de san Leopoldo, que, margrave de este territorio, llamado Pío ya en vida, fue promotor de paz y amigo de los pobres y del clero. — Martirologio Romano