San Lino

Papa y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Lino

Su labor apostólica

La vida de San Lino se desarrolla en el primer siglo de nuestra era, un tiempo de desafíos y de crecimiento para la fe cristiana. Nacido en Volterra, su llamado lo llevó a Roma, donde asumió la difícil y gloriosa responsabilidad de guiar a la Iglesia tras el martirio de San Pedro. Su nombre, que aparece en la segunda carta a Timoteo escrita por San Pablo, nos permite vislumbrar a un hombre de confianza, integrado profundamente en la red de los primeros discípulos que difundieron el Evangelio en el mundo antiguo.

Como segundo obispo de Roma, San Lino afrontó la tarea de organizar una comunidad que comenzaba a extenderse. Su labor no fue solo de guía espiritual, sino también de ordenamiento institucional. Comprendió que, para que el mensaje de Jesucristo perdurara, era necesario establecer una jerarquía clara. Por ello, se dedicó a nombrar obispos y presbíteros, asegurando así la continuidad de los sacramentos y de la enseñanza apostólica en los diversos rincones de la ciudad eterna. Su gestión fue un acto de servicio constante, enfocado en la solidez de la fe y en la comunión entre los hermanos.

Más allá de la estructura, San Lino se preocupó por la dignidad del culto. En una época donde la Iglesia buscaba definir sus formas de oración y respeto, instituyó la norma de que las mujeres cubrieran su cabeza en las reuniones litúrgicas. Este gesto, más que una regla externa, reflejaba su deseo de que la eucaristía fuera celebrada con la máxima solemnidad, reconociendo la presencia real del Señor en medio de su pueblo. San Lino entregó su vida en Roma, dejando un testimonio de fidelidad que la Iglesia sigue honrando con gratitud.

Memoria y culto

La figura de San Lino es custodiada por la Iglesia con especial respeto, al ser uno de los pilares que sostuvo la tradición apostólica en su etapa más temprana. Su memoria es celebrada con devoción cada veintitrés de septiembre, fecha en la que el Martirologio Romano invita a los fieles a recordar su entrega y su servicio como pontífice y mártir.

A través de los siglos, su nombre ha permanecido vivo en la liturgia, recordándonos la importancia de la sucesión apostólica y la continuidad de la misión encomendada por Cristo a sus apóstoles. Al conmemorar su vida, los cristianos de hoy encuentran en San Lino un modelo de obediencia a la estructura de la Iglesia y un ejemplo de cómo el cuidado de los detalles en el culto contribuye a una vida espiritual más profunda y ordenada.

Preguntas frecuentes

Quando si festeggia San Lino?

La conmemoración de San Lino se celebra el 23 de septiembre según el Martirologio Romano.

Di cosa è patrono San Lino?

Los hechos proporcionados no mencionan ningún patronazgo específico para San Lino.

En Roma, conmemoración de San Lino, papa, a quien, como escribe San Ireneo, los beatos Apóstoles confiaron el cuidado episcopal de la Iglesia fundada en Roma y que San Pablo Apóstol recuerda como su compañero. — Martirologio Romano