19 de enero
San Macario el Grande
Abad de Scete
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la retirada al desierto
La vida narrata de Macario el Grande, conocido también como el Egiziano, cuenta con numerosas fuentes biográficas, entre las cuales destaca la obra propuesta por J.-Cl. Guy en el volumen Les Apophtegmes des Pères du desert, série alphabétique del año 1966. En su juventud, el futuro santo trabajó como cammelliere ocupado en el transporte del salnitro. Alrededor del año 329 y 330, decidió retirarse a una pequeña celda situada cerca de un villaje egiziano para llevar una vida de ascesis. Tras rechazar la ordenación como prete, optó por trasladarse a otro villaje, donde lamentablemente fue sujeto a calunnia por parte de personas malintencionadas. Para preservar la paz de su alma y su vocación, partió nuevamente y se estableció en la región de Scete.
El ministerio en Scete y los discípulos
Entre el año 330 y 340, San Macario realizó una visita y una prolongada permanencia junto a sant'Antonio abate, profundizando en las enseñanzas del gran maestro espiritual. Posteriormente, entre el 339 y el 340, recibió la ordenación como prete. Ya en este periodo se consagró firmemente como padre espiritual del deserto. Desde el año 356 hasta el 384, se sucedieron en su monasterio tres grupos de discípulos que dieron origen a la floreciente colonia monastica de Scete. Entre aquellos fervorosos seguidores que poblaron la comunidad se recuerdan por nombre Sisoe, Isaia, Aio, Mosé, Pafnuzio, Zaccaria y Teodoro de Ferme. A todos ellos les transmitía con el ejemplo y la palabra su vivencia interior, enseñándoles a morir al mundo para vivir solo para Dios.
El esilio y la memoria litúrgica
Los tiempos difíciles de persecución doctrinal no tardaron en llegar para los fieles pastores. Entre el año 373 y 375, el santo sufrió un esilio en una isla del Nilo, medida injusta que compartió con Macario l'Alessandrino. Este destierro fue ordenado por Lucio, obispo ariano de Alessandria. A lo largo de los siglos, la fiesta litúrgica del santo fue fijada en días diversos según los diferentes sinassari bizantini y martirologi. El escritor Adone fue el primero en introducir esta celebración en Occidente, asignándola al 15 de enero con la fórmula In Aegypto beati Macharii abbatis, discipuli beati Antonii. Dicha fórmula y el día establecido por Adone fueron conservados más tarde por Cesare Baronio en el Martirologio Romano, donde se conmemora a san Macario Magno como sacerdote y abad del monasterio de Scete en Egitto.
Su camino de santidad
San Macario el Grande inició su trayectoria terrenal en el Alto Egipto, donde, antes de abrazar la vida contemplativa, desempeñó el humilde oficio de cammelliere transportando salitre. Esta experiencia temprana le permitió cultivar una sencillez que nunca abandonaría. Movido por un deseo ardiente de perfección espiritual, se convirtió en discípulo de San Antonio Abad, de quien aprendió los fundamentos de la ascesis y la oración del corazón. Su camino estuvo siempre orientado hacia el encuentro con el misterio de Dios, alejándose de las distracciones del mundo para habitar en el desierto.
Hacia el año 339 o 340, fue ordenado sacerdote, una responsabilidad que asumió con profundo sentido de servicio a la comunidad. Su obra más significativa fue la fundación de la colonia monástica de Scete, un espacio donde muchos hombres buscaron refugio para dedicar sus días a la contemplación. A pesar de la serenidad de su retiro, su fe fue puesta a prueba durante las controversias doctrinales de su tiempo. Fue exiliado a una isla del Nilo por orden del obispo arriano Lucio, una prueba que afrontó con la misma mansedumbre con la que vivía su retiro. San Macario regresó finalmente a Scete, donde culminó su vida en el año 390, dejando tras de sí una estela de sabiduría y un ejemplo de fidelidad inquebrantable a la Iglesia.
Memoria y devoción
La veneración a San Macario el Grande es una de las más antiguas en la tradición cristiana. Su figura fue prontamente reconocida como un pilar de la vida monástica, y su memoria ha sido preservada con devoción a lo largo de las generaciones. Su inclusión en el Martirologio Romano fue consolidada por el historiador César Baronio, asegurando que su ejemplo de vida continuara inspirando a los fieles de toda la Iglesia universal.
En el Occidente, la fecha de su conmemoración litúrgica fue establecida por Adón, quien fijó su celebración el día 15 de enero. Esta fecha nos invita cada año a volver la mirada hacia el desierto de Scete y a renovar nuestro compromiso con la oración y la humildad, valores que San Macario encarnó con total plenitud durante su larga vida. Su culto no es solo el recuerdo de un hombre santo, sino una llamada constante a buscar al Señor con un corazón puro y sencillo.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeja San Macario el Grande?
Su festividad litúrgica principal se conmemora el 19 de enero. No obstante, en el Martirologio Romano su memoria está fijada el 15 de enero.
Conmemoración de san Macario Magno, sacerdote y abad del monasterio de Scete en Egipto, que, muerto al mundo y a sí mismo, vivía solo para Dios, como enseñaba también a sus monjes. — Martirologio Romano