San Launomaro vivió durante el siglo VI y es recordado como el abad fundador del monasterio de Corbion, situado en la región francesa de Perche, dentro del territorio de la Neustria. Las principales noticias sobre su vida provienen de semblanzas redactadas en la época carolingia que carecen de valor histórico estricto, pero que han transmitido el testimonio de su entrega espiritual. Nacido de padres humildes en Neuville-la-Mare, en la diócesis de Chartres, pasó su infancia y su adolescencia ejerciendo las labores de pastoreador antes de ser introducido en los estudios por el santo prete Cherinus. Tras recibir la ordenación sacerdotal, desempeñó el cargo de economo del capítulo de Chartres, optando posteriormente por retirarse como ermitaño a la espesura de la foresta de Perche para consagrarse plenamente a la oración y a la soledad. Su figura atrajo la atención de unos brigantes que pretendían despojarlo de sus bienes, pero salieron profundamente edificados por su presencia, convirtiéndose en los primeros difusores de su fama de santidad. Más tarde se estableció en Bellomer, lugar donde posteriormente se levantaría un convento dependiente de la orden de Fontevrault, y entre los años 560 y 575 fundó el célebre monastero de Corbion, ubicado a seis leghe de Chartres y conocido en los siglos posteriores como Le-Moutier-au-Perche.
La piadosa existencia de san Launomaro concluyó en enero del año 593, cuando contaba con más de cien años de edad, aunque esta cronología exacta permanece sujeta a incertidumbres. Los datos disponibles descartan la existencia de pruebas sobre su paso como monje por el cenobio de Micy o de vínculos con aquella comunidad. Tras su fallecimiento, el cuerpo del santo fue sepultado primeramente en la iglesia de Saint-Martin-du-Val, para ser trasladado de forma sucesiva a Corbion en el año 595, y posteriormente a las ciudades de Avranches y Le Mans. A causa de las invasiones normandas, en el año 874 las sagradas reliquias corporales se pusieron a buen recaudo en la localidad de Blois, donde en el año 924 se edificó el monastero de Saint-Laumer, al cual se unió la comunidad de Corbion. Por otra parte, la tradición piadosa señala que en el año 912 el teschio del santo fue transferido a Moissat, y en el año 1284 el prelado Simone di Bourges efectuó una nueva traslación de esta reliquia craneal. Finalmente, en el año 1567, los desórdenes provocados por los Ugonotti causaron la destrucción de las casas monásticas de Blois y Corbion, y las reliquias perecieron dispersas en el incendio resultante. Su memoria litúrgica se celebra el 19 de enero, fecha en la que su nombre figura inscrito en los martirologios franceses y benedictinos, así como en los Propri de Chartres y de Séez, hallándose también documentada en el ordinario de Chartres del siglo XIII.