7 de octubre
San Marcos I
Papa
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El pontificado y los primeros monumentos
San Marco Papa era originario de Roma y, antes de convertirse en Papa, desempeñó el ministerio como obispo de la ciudad. Fue elegido pontífice para un período muy breve, comprendido entre el 18 de enero y el 7 octubre del 336, año en el cual se fija su muerte. El documento histórico conocido como el Liber Pontificalis le atribuye un pontificado más largo y le asigna la emisión del decreto fundamental que reservaba de manera exclusiva al obispo de Ostia el derecho de consagrar al obispo de Roma. Además, el santo pontífice edificó la basílica llamada Juxta Pallacinis en honor de Marco evangelista, un templo que hoy es identificado con la actual iglesia de San Marco. El Martirologio attesta también que san Marco construyó una basílica en el cimitero de Balbina situado sobre la via Ardeatina, lugar donde él mismo fue inumato tras su fallecimiento.
Las reliquias y las translaciones
Según algunas fuentes, el santo fue soterrado inicialmente en el cimitero de Santa Balbina sobre la via Ardeatina, y el Martirologio Romano corrobora su deposizione en este lugar de Roma catalogándolo como Papa y Confessore. En una época posterior, su cuerpo fue transportado a la iglesia de San Marco por iniciativa de Papa Gregorio IV, quien fue pontífice desde el octogésimo vigésimo séptimo año del siglo noveno hasta el octogésimo cuadragésimo cuarto y había ejercido como presbitero precisamente de esa misma iglesia de San Marco. Otras fuentes señalan que en el año 1048 las reliquias fueron llevadas desde el Cimitero de Balbina hasta la localidad de Velletri. Posteriormente, en el año 1145, los restos sufrieron diversas travesías antes de ser trasladados desde el Castello di Giuliano hasta la iglesia de San Marco Evangelista en Campidoglio. Anni fa, las excavaciones permitieron descubrir tanto los restos sotterranei de la primitiva basilica como la cripta del siglo noveno que en su momento hospedó la salma de San Marco Papa. Actualmente, el Santo pontefice reposa dentro de la arca granitica situada bajo el altar mayor, el cual fue consagrado el 22 de abril de 1737 por el cardenal Guadagni, quien adoperó para la solemne ceremonia reliquias no insigni de los mártires Urbano y Valentino. Asimismo, en el año 1948 se logró redescubrir la pergamena que documentaba la ricognizione de las reliquias realizada por el cardenal Marco Bembo.
El tesoro de la basílica
La basílica custodia celosamente un notable tesoro compuesto por varios reliquiari, entre los cuales sobresalen tres piezas principales. El primer reliquiario contiene una porción del brazo de S. Patrizio y fue ofrecido a la comunidad por el cardenal titular Domenico Bartolini durante el período comprendido entre los años 1876 y 1887. El segundo reliquiario guarda un dedo del Beato Gregoriano Barbarigo y fue donado a la basílica por Clemente XIII en el mes de junio del año 1767, mientras que otros restos no insigni del mismo beato se conservan separadamente en el Tesoro del Laterano. El tercer reliquiario acoge una reliquia auténtica de S. Marco Evangelista, la cual fue donada en el año 1862 por el cardenal titular Pietro De Silvestri.
Su ministerio en Roma
San Marcos I nació en la ciudad de Roma, lugar donde también transcurrió la mayor parte de su vida y donde desarrolló su labor pastoral. Fue elegido papa el día dieciocho de enero del año trescientos treinta y seis, marcando el inicio de un periodo de servicio caracterizado por la dedicación y el empeño en consolidar la vida de la Iglesia en una época de cambios significativos. Durante su tiempo al frente de la sede apostólica, su preocupación principal se centró en fortalecer la estructura de la comunidad y proporcionar a los fieles un espacio digno para el encuentro comunitario y la oración.
Su obra más notable fue la edificación de la basílica situada en el área denominada Juxta Pallacinis, en Roma. Esta construcción no fue solo un acto de edificación material, sino un gesto de profundo sentido litúrgico, destinado a ser un centro de referencia para los cristianos de la capital del Imperio. Su fallecimiento ocurrió ese mismo año, en trescientos treinta y seis, en su ciudad natal, dejando tras de sí un ejemplo de entrega al servicio del Evangelio. La historia de San Marcos I es la historia de un pastor que, con sencillez y firmeza, supo cumplir con la misión encomendada, asegurando que la luz de la fe continuara brillando a través de los templos que dedicó al culto divino.
El culto y la memoria
Tras su muerte en el año trescientos treinta y seis, San Marcos I fue sepultado inicialmente en el cementerio de Santa Balbina, un lugar de reposo habitual para muchos cristianos de aquella época. Con el paso de los siglos, su figura siguió siendo venerada por los fieles, quienes reconocieron en él a un siervo fiel de la Iglesia. En un momento posterior, sus restos fueron trasladados con gran solemnidad a la basílica de San Marco, en Roma, gracias a la intervención del papa Gregorio IV. Este traslado permitió que el cuerpo del santo descansara definitivamente en el templo que él mismo había promovido, consolidando así un vínculo indisoluble entre el pastor y su comunidad.
Hoy en día, la memoria de este pontífice se mantiene viva en la liturgia, siendo conmemorado en el Martirologio Romano el día siete de octubre. Su legado, más allá de los siglos transcurridos, nos permite contemplar la continuidad de la tradición apostólica y la importancia de honrar a quienes, con su vida y obra, contribuyeron a edificar la Iglesia desde sus cimientos en Roma.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeggia San Marcos I?
La festividad litúrgica de San Marcos I se celebra el 7 de octubre.
En Roma, san Marcos, papa, que construyó la iglesia del título en Pallacinis y una basílica en el cementerio de Balbina en la vía Ardeatina, donde él mismo fue inhumado. — Martirologio Romano