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12 de enero

San Martín de León (de Santa Cruz)

Sacerdote

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

La infancia y los años de peregrinación

Martino de la Santa Cruz nació en la ciudad española de León antes del año 1130. Su padre se llamaba Giovanni y su madre Eugenia, la cual falleció cuando el futuro sacerdote era todavía un niño pequeño. Tras la muerte de su madre, su padre decidió ingresar en el monasterio leonense de San Marcello, llevando consigo al pequeño Martino para que creciera en aquel ambiente de recogimiento y oración. Años más tarde, tras el fallecimiento también de su padre, Martino emprendió durante un largo período de tiempo numerosos peregrinajes que lo condujeron a recorrer toda la cristiandad. En la época en que realizaba estos extensos viajes de fe, el joven ya había recibido el ministerio del suddiaconato. Entre los hitos de este itinerario destaca un documentado soggiorno de dos años de duración en el hospital de la ciudad de Jerusalén, donde ejerció la caridad con los peregrinos y los enfermos. Posteriormente, Martino residió en París, donde todo hace pensar que asistió asiduamente al Estudio general para profundizar en su formación intelectual.

El ministerio sacerdotal y la obra literaria

De regreso en su ciudad natal de León, Martino fue ordenado presbitero en el monasterio de San Marcello. Cuando dicho cenobio experimentó la secolarización, el sacerdote optó por retirarse al monasterio de San Isidoro de León, que pertenecía a la orden de los Canónigos Regulares. En el año 1185, Martino dio comienzo a la redacción de sus importantes obras literarias, cuyos manuscritos originales ocupan dos voluminosos tomos encuadernados en pergamena. Estos preciados documentos originales se conservan todavía en la actualidad dentro de la colegiata de San Isidoro de León. Su obra principal lleva por título Concordia Veteris et Novi Testamenti, un vasto trabajo que el autor subdividió en cincuentaquattro sermones y amplios tratados de contenido marcadamente apologético y ascético. Además de esta cumbre literaria, Martino escribió minuciosos commentari dirigidos a interpretar libros específicos del Nuevo Testamento, concretamente la epístola de Santiago, la primera epístola de Pedro, la primera epístola de Juan y el libro del Apocalipsis.

El pensamiento teológico y el contexto doctrinal

Uno de los objetivos fundamentales que impulsaron la pluma de Martino fue el deseo de convencer a la comunidad de judíos, muy numerosa en el León de aquel tiempo, acerca del cumplimiento pleno en la persona de Cristo de las antiguas profecías mesiánicas. En la gestación de su pensamiento teológico influyeron de manera notable las doctrinas de san Isidoro de Sevilla y de Pedro Lombardo. De hecho, cabe destacar que las obras de Pedro Lombardo fueron introducidas por primera vez en España precisamente gracias a la labor difusora de Martino. Asimismo, este insigne escritor eclesiástico ostenta el honor de ser el primer autor de origen español que empleó la palabra transustanciación para explicar de un modo preciso el profundo misterio de la Eucaristía. La espiritualidad que emanaba de sus escritos y de su vida cotidiana se caracterizaba por un riguroso ascetismo, una entrega generosa al prójimo y una devoción singular hacia el sacrificio eucarístico y el madero de la cruz.

Los prodigios y el tránsito al cielo

El biógrafo contemporáneo que relató los primeros tiempos de su memoria dejó constancia escrita de diversos hechos extraordinarios realizados por Martino, entre los cuales sobresale la curación milagrosa de numerosos enfermos. Es significativo señalar que algunos de estos enfermos que habían recuperado la salud por mediación del sacerdote todavía vivían en el momento en que se redactó aquella primera biografía. Tras una vida entregada por completo al estudio de las sagradas Escrituras y al servicio pastoral, san Martino de la Santa Cruz entregó su alma al Creador el día 12 de enero de 1203. Su muerte marcó el inicio de una veneración constante que perduraría a lo largo de los siglos en el corazón de los fieles de su tierra.

El culto litúrgico y las reliquias

El culto en honor a Martino se encuentra documentado desde el mismo día de su fallecimiento en los antiguos códices custodiados en la colegiata. En dicho lugar sagrado se conservan todavía Breviarios antiquísimos que contienen el Oficio liturgico propio del santo. En el interior de estos Breviarios antiguos se halla distribuida la biografía de Martino a lo largo de nueve lecciones históricas destinadas a la solemne recita del Mattutino. Aunque no se conserva información alguna acerca de un proceso formal de canonización, el fervor popular creció de manera ininterrumpida. Así, hacia el siglo XVI, toda la diócesis leonense celebraba ya con solemnidad la festividad litúrgica del santo. En el año 1513, al edificarse la capilla destinada a albergar sus despojos mortales en la colegiata de León, se produjo un hallazgo sorprendente: la mano derecha de Martino fue encontrada incorrupta. Desde entonces, en el año 1513, esa misma mano derecha incorrupta es expuesta a la veneración de los fieles en el interior de un artístico reliquiario fabricado en plata. Tras una época en la cual su culto había decaído hasta casi desaparecer, la Congregación de los Ritos promulgó en 1959 un decreto mediante el cual se restablecía la devoción a Martino en la colegiata con el rango de rito doble de segunda clase. Pocos años después, en 1964, esta celebración litúrgica fue extendida con rito de tercera clase a la totalidad de la diócesis de León, consolidando su memoria en el Martirologio.

Preguntas frecuentes

Cuándo se festeggia san Martino de León?

La festividad litúrgica de san Martino de la Santa Cruz se celebra el 12 de enero.

En León, en España, san Martín de la Santa Cruz, sacerdote y canónigo regular, muy experto en las sagradas Escrituras. — Martirologio Romano