30 de agosto
San Pedro de Trevi
Eremita
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la vocación
San Pedro nació en Rocca di Botte, cerca de Carsoli, en los Abruzos, donde transcurrió su infancia y su juventud. Para evitar un matrimonio que sus padres habían preparado para él, decidió abandonar su país natal y se dirigió a Tivoli. Allí residió durante dos años bajo la dirección espiritual de un maestro llamado Cleto, quien evaluó su adecuada preparación y lo condujo ante el obispo de Tivoli, Gregorio. El obispo le confirió la tonsura y le entregó una cruz de hierro, encomendándole además la misión de predicar la religión entre los habitantes de los pueblos pertenecientes a la diócesis. De este modo, el joven santo emprendió una senda de total consagración a Dios, integrándose en aquella schiera de eremitas itinerantes que caracterizaron la religiosidad de los siglos XI y XII, los cuales vivían solos o en pequeños grupos y se detenían en los lugares para anunciar la fe antes de continuar su camino.
El apostolato itinerante
Tras recibir su encargo episcopal, regresó a Rocca di Botte, donde predicó incansablemente durante los dos años siguientes tanto en su localidad como en los alrededores. Su radio de acción se extendió a poblaciones vecinas tales como Carsoli, Vallinfreda, Tufo, Cervara y Poggio Cinolfo, convirtiendo a la gente a través de la predicación, el ejemplo de una existencia austera y la práctica de la caridad. En un momento determinado de su recorrido, san Pedro experimentó una visión en la que Jesús y la Madonna lo instaron a llevar su palabra a otros lugares. En respuesta a esta llamada, trasladó su apostolato a Subiaco, donde permaneció durante cinco meses como huésped de la iglesia de Sant'Abbondio, que hoy en día es la concattedrale del lugar. Siguiendo su misión, remontó el curso del río Aniene desde Subiaco y se instaló en la antigua diócesis de Trevi, la cual sería suprimida posteriormente entre los años 1059 y 1061.
La vida en Trevi y el tránsito al cielo
En Trevi, san Pedro vivió en un humilde tugurio situado bajo una escalera de piedra, desde donde continuó su labor de apostolado itinerante. Según señala el Martirologio, en Trevi nel Lazio el santo era analfabeto, pero supo cultivar en la solitudine la sapienza del Vangelo. Su muerte acaeció el treinta de agosto, en un año que la tradición ha fijado en el 1052. El centro principal de su culto se estableció firmemente en Trevi nel Lazio, donde su cuerpo se conserva en la colegiata y donde es reconocido como el protettore de la localidad. Asimismo, las reliquias del santo se encuentran esparcidas por todos los municipios en los que desarrolló su obra, comenzando por su localidad natal de Rocca di Botte. Su testimonio sigue resonando en la memoria de estas tierras, que recuerdan su paso con gratitud y devoción.
La vida
San Pedro nació en Rocca di Botte y, desde sus primeros años, manifestó una inclinación clara hacia una existencia dedicada a la oración. Ante la presión de un matrimonio concertado, el joven Pedro decidió abandonar su entorno familiar para seguir una vocación que sentía mucho más profunda y exigente. Su destino inicial fue la ciudad de Tivoli, donde fue acogido por el obispo Gregorio, quien le otorgó la tonsura, marcando así el inicio formal de su camino de consagración religiosa.
A partir de aquel momento, San Pedro se convirtió en un eremita itinerante. Su labor de predicación y su estilo de vida ascético lo llevaron a transitar incansablemente entre su tierra natal de Rocca di Botte y las tierras cercanas al río Aniene, incluyendo la zona de Subiaco. Durante este periodo, su presencia fue un signo constante de fe para los habitantes de aquellos lugares, quienes presenciaron su entrega total a la vida contemplativa y su desapego de las ambiciones terrenales.
En la etapa final de su vida, San Pedro se estableció en Trevi nel Lazio. Allí, su humildad alcanzó límites extraordinarios, pues eligió vivir en un modesto tugurio ubicado bajo una escalera. En ese refugio, alejado de cualquier reconocimiento humano, dedicó sus últimos días a la penitencia y a la oración silenciosa, hasta que su tránsito hacia la casa del Padre ocurrió en el año mil cincuenta y dos. Su capacidad para encontrar lo sagrado en las condiciones más precarias sigue siendo, hasta el día de hoy, un motivo de profunda reflexión para los fieles.
El culto
El reconocimiento oficial de la santidad de San Pedro de Trevi llegó en el año mil doscientos quince, cuando el obispo de Anagni, actuando con la autoridad del papa Inocencio tercero, procedió a su canonización. Este acto ratificó la veneración que el pueblo ya profesaba desde hacía mucho tiempo hacia el eremita que había transformado su pobreza en una verdadera riqueza espiritual.
Actualmente, San Pedro de Trevi es honrado como el santo patrono de la localidad de Trevi nel Lazio. Su festividad litúrgica se celebra el día treinta de agosto de cada año. Esta conmemoración es un momento de gran importancia para la comunidad, que comienza sus manifestaciones religiosas desde la víspera, uniendo la oración y la tradición en recuerdo de aquel hombre sencillo que, habiendo vivido entre ellos en la humildad, se convirtió en su intercesor ante Dios.
Preguntas frecuentes
Cuándo se celebra la festividad de san Pedro de Trevi?
La fiesta litúrgica se celebra el treinta de agosto, con diversas manifestaciones religiosas que comienzan a partir de la vigilia.
De qué lugar es patrono san Pedro de Trevi?
San Pedro de Trevi es el protettore y santo principal de Trevi nel Lazio.
En Trevi en Lacio, san Pedro, que, analfabeto, cultivó en la soledad la sabiduría del Evangelio. — Martirologio Romano