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28 de marzo

San Proterio

Patriarca de Alejandría

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

El concilio de Calcedonia y la deposición de Dioscoro

En la primera sesión del concilio de Calcedonia, celebrada el ocho de octubre de 451, el principal acusado fue Dioscoro d'Alejandría, sobre quien pesaba toda la responsabilidad del llamado ladrocinio de Efeso del año 449. En la tercera seduta del once de octubre, Dioscoro fue depuesto de su dignidad de obispo y la sentencia contó con la aprobación de todos los Padres presentes en el concilio. Ante esta situación, el concilio encargó al ecónomo Carmosino y al arcidiácono Eutalio la administración de la Iglesia de Alejandría hasta la designación de un nuevo patriarca. Por orden de la autoridad imperial de Marciano, Dioscoro fue condenado al exilio en la localidad de Gangres en Paflagonia, donde finalmente falleció el cuatro de septiembre de 454.

Estas decisiones conciliares e imperiales provocaron una profunda resistencia en Egipto, donde por razones políticas y doctrinales las medidas contra Dioscoro fueron percibidas como una nueva e inaceptable injerencia de Bizancio en su Iglesia. Los egipcios se guardaron bien de someterse unánimemente a la decisión sinodal contra su antiguo patriarca, creando un terreno fértil para el conflicto. Para encauzar la situación, el prefecto augustale Teodoro, siguiendo estrictas órdenes del emperador, hizo proceder a la elección de un nuevo patriarca en medio de un clima generalizado de malcontento social y religioso.

La elección patriarcal de Proterio y las primeras tensiones

En el año 452 fue elegido como arciprete Proterio para ocupar la sede vacante. La elección de Proterio constituyó un cuidadoso intento de conciliación por parte de las autoridades, ya que él había sido el hombre de confianza de Dioscoro, quien incluso lo había encargado de administrar la Iglesia de Alejandría al momento de partir hacia Calcedonia. El nuevo patriarca Proterio recibió la consagración episcopal de manos de los cuatro obispos egipcios que se habían pasado al bando de la mayoría durante la primera sesión del concilio, separándose definitivamente de Dioscoro. Sin embargo, esta solución no obtuvo el favor del pueblo alejandrino, que respondió de inmediato desencadenando una violenta sommossa.

La revuelta popular alcanzó niveles extremos cuando los soldados que se habían refugiado en el interior del Serapeum fueron sitiados y quemados vivos por la muchedumbre enfurecida. Como respuesta a estos graves hechos, severas y drásticas represalias se abatieron sobre la ciudad de Alejandría por orden de la autoridad. Los baños públicos y los teatros de la ciudad fueron cerrados, se suprimieron por completo las distribuciones habituales de grano y se retiraron todos los privilegios locales. A pesar del envío de refuerzos militares adicionales desde Constantinopla, la calma nunca llegó a ser ristabelecida por completo en Alejandría, lo que obligó al patriarca Proterio a ser protegido permanentemente por una guardia militar para garantizar su seguridad personal.

Las relaciones con Roma y la oposición interna

En medio de las dificultades pastorales, el patriarca Proterio intercedió repetidamente ante el emperador con el fin de atenuar las medidas represivas impuestas contra la población. No obstante, Proterio no logró crear la tan ansiada unanimidad en torno a su persona, ya que el partido de Dioscoro comenzó a organizarse metódicamente en la oposición clandestina y pública. Fiel a la comunión eclesial, el patriarca Proterio comunicó oficialmente su elección al papa san León. El pontífice romano no pareció plenamente satisfecho con la primera profesión de fe enviada por Proterio, por lo que le escribió el once de marzo de 453 para exigirle mayores y más claras explicaciones doctrinales, un hecho que ha quedado documentado en la obra de Jaffé-Wattenbach bajo el número 489.

Demostrando docilidad y rectitud, Proterio se plegó puntualmente a la solicitud del papa san León y su respuesta subsiguiente logró rassicurar por completo al pontífice romano. Ante esto, el papa León exhortó firmemente al patriarca a velar con esmero para que su pueblo se mantuviera siempre fiel en la fe ortodoxa, en estricta conformidad con el documento doctrinal conocido como el Tomo a Flaviano y con los sagrados decretos emanados de Calcedonia. Tras la muerte de Dioscoro, el emperador Marciano intentó un último acercamiento con los dissidentes enviando a Egipto al silenziario Giovanni, aunque aquella misión oficial terminó fracasando rotundamente en el año 1218.

La resistencia de Timoteo Eluro y el martirio

En el seno de la oposición religiosa destacaba la figura del sacerdote Timoteo, quien trabajaba de manera incansable como principal istigador a la resistencia, sobre todo ejerciendo su influencia persuasiva entre las comunidades monásticas. Timoteo era conocido popularmente por el sobrenombre de Eluro debido a su extrema magreza y a su figura física slanciata y alargada, y dedicaba todas sus energías a fortalecer a los monjes en la corriente doctrinal radicalmente opuesta a las decisiones calcedonianas. Después de agotar los intentos serios para convencer a Timoteo y lograr su sincera sumisión a la autoridad eclesiástica, el patriarca Proterio se vio finalmente obligado a condenarlo formalmente en el marco de un concilio reunido en la propia ciudad de Alejandría. El diácono Pietro Mongo, quien actuaba como ardiente y fiel colaborador de Timoteo, fue objeto exacto de la misma condena sinodal.

El panorama político cambió drásticamente con la muerte del emperador Marciano, acaecida el 26 de enero de 457, un acontecimiento que fue recibido en Egipto con un profundo alivio por parte de los dissidentes. Inmediatamente después, los alessandrini se levantaron en nuevas revueltas, irrumpieron violentamente en la iglesia principal del Caesareum, expulsaron sin miramientos a Proterio y procedieron a consagrar como nuevo obispo a Timoteo Eluro. Para dar validez a este acto, los alessandrini convocaron a dos prelados anti-calcedonianos que se hallaban entonces en la ciudad: Eusebio de Pelusio, conocido partigiano de Dioscoro, y Pedro de Maiuma, quien era un fiel partidario de Teodosio y que había sido durante algún tiempo un obispo intruso en Jerusalén antes de retirarse a Palestina tras la derrota de su líder. La consagración ilegítima de Timoteo tuvo lugar el 16 de marzo de 457 en medio del entusiasmo desbordante de los monjes y del pueblo amotinado, sellando la suerte de Proterio, cuyos días estaban ya contados.

El gobernador civil de Alejandría, Dionigi, se encontraba ausente durante el desarrollo de estos graves sucesos. A su regreso a la ciudad, Dionigi hizo arrestar inmediatamente al nuevo patriarca Timoteo y lo condenó al exilio en Taposiris, una medida que lejos de apaciguar los ánimos desató una violenta revuelta popular que obligó a revocar el destierro y a llamar a Timoteo de vuelta, aunque esto tampoco bastó para restablecer la paz pública. Finalmente, el Jueves Santo veintiocho de marzo, una turba enardecida invadió la iglesia de Quirino mientras el patriarca Proterio se encontraba oficiando los sagrados misterios; la multitud se arrojó despiadadamente sobre él y lo masacró sin piedad. El cuerpo sin vida del patriarca Proterio fue posteriormente colgado del Tetrapylon, arrastrado amarrado a un camello hasta las instalaciones del hipódromo y finalmente incinerado. El nuevo emperador Leone, que mostraba poco interés por las cuestiones teológicas, se contentó únicamente con castigar a aquellos asesinos de Proterio que resultaron rintracciabili, permitiendo que Timoteo permaneciera en su sede episcopal.

Consecuencias históricas y memoria litúrgica

Una vez consolidado en el poder eclesiástico, Timoteo continuó ejerciendo una implacable violencia simbólica y material contra su difunto predecesor Proterio. Timoteo procedió a borrar solemnemente de los dípticos litúrgicos tanto el nombre de Proterio como el de Cirillo, ordenó quemar públicamente el trono pontificale que había pertenecido a Proterio y se scaglió con dureza contra todos los miembros supervivientes de su familia. Asimismo, Timoteo lanzó anatemas formales contra León de Roma y contra Anatolio de Costantinopoli. Históricamente, el pontificado de Timoteo dio inicio oficial al proceso de separación definitiva de gran parte de la Iglesia de Egipto, constituyendo el nacimiento histórico de la Iglesia copta indigena.

En cuanto a las fuentes historiográficas orientales, la obra titulada la Historia de los Patriarcas de Alejandría, escrita por Severo de Asmùnayn, omite por completo la mención del pontificado de Proterio, de modo que en dicha crónica la noticia sobre Dioscoro, situado en el vigésimo quinto puesto, es seguida inmediatamente por la biografía de Timoteo en el vigésimo sexto lugar. Por su parte, el Sinassario Alejandrino compilado por Michele, obispo de Atrib y Malig, menciona a Proterio de manera accesoria en la fecha del dieciséis de agosto, coincidiendo con la conmemoración litúrgica de los treinta mil ciudadanos alessandrini que fueron masacrados por las tropas imperiales tras el asesinato de Proterio. En contraste, los sinassarios bizantinos introducen la memoria litúrgica del patriarca mártir de Alejandría en las fechas del 28 de febrero o del 22 del mismo mes, una tradición que también siguen fielmente los antiguos calendarios georgianos, mientras que Proterio permanece ausente de los calendarios litúrgicos occidentales.

Preguntas frecuentes

Cuándo se festeja san Proterio?

San Proterio se celebra litúrgicamente el 28 de marzo, fecha de su martirio, aunque los sinassarios bizantinos y los calendarios georgianos recuerdan su memoria el 28 o el 22 de febrero, y el Sinassario Alejandrino lo menciona el 16 de agosto.

De qué es patrono san Proterio?

Los datos biográficos disponibles no mencionan ningún patronato específico atribuido a san Proterio.

En Alejandría de Egipto, san Proterio, obispo, que entre el tumulto del pueblo fue cruelmente asesinado el Jueves Santo por los monofisitas, seguidores de su predecesor Dióscoro. — Martirologio Romano