Santi Prisco, Malco y Alejandro
Mártires de Cesarea de Palestina
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su testimonio de fe
La historia de los santos Prisco, Malco y Alejandro se desarrolla en un contexto de gran austeridad y entrega. Estos tres hombres vivían pacíficamente en un podere situado en las proximidades de Cesarea de Palestina, un lugar donde el trabajo cotidiano y la oración marcaban el ritmo de sus días durante el siglo tercero. Su existencia, aunque alejada de los grandes focos de poder, estaba profundamente arraigada en el Evangelio, cultivando una fe que pronto habría de ser probada en el crisol de la persecución.
En un momento de especial rigor contra los cristianos, Prisco, Malco y Alejandro tomaron una determinación que marcaría su legado para siempre. Lejos de ocultarse o esperar a ser capturados por las autoridades, decidieron presentarse por cuenta propia ante el juez romano que presidía Cesarea. Este gesto no fue un acto de imprudencia, sino una confesión valiente y serena de su identidad como seguidores de Cristo. Al proclamar su fe ante la autoridad, renunciaron conscientemente a su seguridad personal y a la comodidad de su vida en el campo.
La respuesta del tribunal fue la condena a muerte. El martirio de los tres santos se cumplió mediante la exposición a las fieras, un destino cruel que aceptaron con la fortaleza propia de quienes han puesto toda su confianza en la vida eterna. Su entrega en el año doscientos cincuenta y ocho en Cesarea de Palestina se convirtió en un ejemplo de coherencia radical, donde la palabra profesada se hizo realidad en el sacrificio final del cuerpo, sellando así su unión definitiva con el Señor y dejando una huella imborrable en la memoria de la comunidad cristiana.
El culto y la memoria
La memoria de los santos Prisco, Malco y Alejandro ha sido preservada con esmero a lo largo de los siglos, siendo incluidos en el Martirologio Romano como ejemplo de virtud y entrega total. La Iglesia celebra su tránsito hacia la gloria del cielo cada veintiocho de marzo, invitando a los fieles a meditar sobre la entereza de estos tres mártires de Cesarea de Palestina.
A través de esta conmemoración litúrgica, se nos recuerda que el testimonio cristiano no siempre requiere grandes obras externas, sino la capacidad de mantenerse firme en la verdad en el momento oportuno. Al honrar a estos santos, no solo veneramos su valentía ante las fieras, sino que también reconocemos la gracia de Dios que actúa en la fragilidad humana, permitiendo que hombres comunes, dedicados a las labores de la tierra, alcancen la dignidad del martirio. Su recuerdo continúa siendo una luz que alienta a quienes, en la actualidad, buscan vivir su fe con autenticidad y rectitud, recordándonos que el amor a Dios es el tesoro más grande que un hombre puede proteger con su propia vida.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeja a los santos Prisco, Malco y Alejandro?
Su memoria se celebra cada año el veintiocho de marzo, según el Martirologio Romano.
Conmemoración de los santos mártires Prisco, Malco y Alejandro: en tiempos de la persecución del emperador Valeriano, ellos habitaban en una hacienda en la periferia de Cesarea en Palestina, ciudad en la que se ofrecían a la vista numerosas coronas de celeste martirio; movidos por divino ardor, se presentaron espontáneamente delante del juez y, habiéndolo criticado porque arremetía solamente contra la sangre de los píos, fueron por él inmediatamente dados de comer a las fieras en cuanto cristianos. — Martirologio Romano