24 de mayo
San Rogaciano
Mártir en Nantes
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los orígenes y el testimonio
Los santos Donaziano y Rogaziano eran hermanos que habitaban en Nantes. En aquel tiempo, solo Donaziano había recibido el bautismo y predicaba la fe católica, mientras que Rogaziano era todavía catecumeno. Durante una persecución, Donaziano, que era todavía adolescente, fue arrestado y echado en prisión. El legato imperial intentó entonces inducir a Rogaziano al culto de los ídolos. Puesto que Rogaziano se negó firmemente a adorar a los ídolos, el legato ordenó que lo arrojaran a la misma cárcel donde se encontraba su hermano. Rogaziano, que tenía un gran deseo de recibir el bautismo, llegó a pensar que un beso de su hermano Donaziano podría hacer las veces del sacramento. Al llegar a la prueba suprema, Donaziano besó a su hermano y suplicó a Dios que concediera a aquel que no había podido ser sumergido en el agua bautismal la gracia de ser asperso por su propia sangre. Tras este testimonio de fe, los dos hermanos fueron cruelmente torturados y asesinados.
Las fuentes históricas
La memoria de estos acontecimientos nos ha llegado a través de una passio del quinto siglo, redactada aproximadamente un siglo después de los hechos relatados. La tradición refiere que este escrito retomó elementos tradicionales que se habían conservado cuidadosamente en la práctica de un peregrinaje a la tumba de los mártires. Según el respetado estudio de Duchesne, el núcleo principal de esta passio aparece como totalmente auténtico.
La basílica y los custodios
Después del histórico edicto del año 313, los cuerpos de los dos mártires fueron colocados con veneración en una iglesia que sería reconstruida en múltiples ocasiones a lo largo del tiempo. Este templo, que posee el título de basílica menor desde el año 1889, fue confiado inicialmente a los monaci de San Martino de Tours. De hecho, la propia passio fue compilada sin lugar a dudas por uno de estos monaci. A la custodia de la iglesia se sucedieron posteriormente los monaci de San Benedetto sobre el Loira. En el octavo siglo, la custodia pasó a manos de los monaci de San Medardo de Soissons. Durante el undécimo siglo, la responsabilidad recayó en los monaci de Déols. La guarda del lugar fue asegurada finalmente por el clero diocesano, de manera particular por un colegio de canónigos. En el décimo noveno siglo, siguiendo el prudente consejo de don Guéranger, aquel colegio de canónigos decidió retomar la regla de san Benedetto.
La liturgia y la memoria
El Martirologio sitúa con precisión el martirio en Nantes, en la Galia lugdunense, situada en Francia. Los venerados nombres de Donaziano y Rogaziano figuran registrados en la fecha del 24 de mayo tanto en el Martirologio Geronimiano como en el Romano. Antes de la llegada de la Revolución francesa, la fiesta litúrgica se celebraba precisamente el 24 de mayo y era considerada de solemne precepto. En la actualidad, la fiesta solenne de los dos mártires se celebra en Nantes la cuarta semana después de Pascua, acompañada por una tradicional y devota procesión de las reliquias. Asimismo, la importante fiesta de la traslación de las reliquias se conmemora cada año el día 21 de octubre.
La vida y el martirio
La historia de San Rogaciano se sitúa en Nantes, su lugar de origen, durante las tensiones del siglo cuarto. En aquel contexto de opresión, Rogaciano transitaba el camino del catecumenado, un periodo de instrucción y maduración espiritual previo al bautismo. Su vida estuvo estrechamente vinculada a la de Donaciano, quien ya había recibido el sacramento del bautismo. Ambos fueron arrestados por las autoridades romanas, quienes buscaban erradicar la presencia cristiana mediante la fuerza y la persecución sistemática.
El proceso que enfrentaron los dos hombres fue una prueba de resistencia espiritual. A pesar de las torturas infligidas por sus captores, Rogaciano no renunció a su fe en Cristo. En este acto final de entrega, él alcanzó la plenitud de su vocación cristiana a través de lo que la tradición denomina el bautismo de sangre. El martirio de Rogaciano y Donaciano se consumó en el año trescientos cuatro, convirtiéndose en un testimonio elocuente de fidelidad. Tras el fin de las persecuciones, y especialmente después del año trescientos trece, la comunidad cristiana pudo honrar debidamente a sus mártires. Sus restos fueron trasladados a una basílica construida en Nantes, lugar donde la devoción a su memoria ha persistido a través de los siglos, recordando a los fieles la importancia de mantener la convicción y la paz interior ante cualquier prueba que la vida presente.
El culto y la memoria
El culto a San Rogaciano es un pilar de la tradición religiosa en la ciudad de Nantes. La veneración a su figura y a la de su compañero Donaciano se ha mantenido constante desde la antigüedad, consolidándose tras el traslado de sus reliquias a la basílica dedicada a ellos. Este espacio sagrado ha servido como centro de oración y encuentro para los creyentes, quienes acuden a pedir la intercesión de estos mártires del siglo cuarto.
La memoria de su sacrificio sigue siendo un referente de valor y coherencia. La liturgia celebra su testimonio con gratitud, reconociendo en ellos a testigos privilegiados de la fe en tiempos de adversidad. La traslación de sus reliquias, ocurrida después del año trescientos trece, marcó un hito en la historia local, permitiendo que su presencia física continuara siendo un signo de la victoria de la vida sobre la muerte. Hoy, los fieles siguen honrando su legado, encontrando en su ejemplo una invitación a vivir con autenticidad y entrega, manteniendo siempre la mirada puesta en los valores eternos del Reino de Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se festegгает San Rogaciano?
Antes de la Revolución francesa se celebraba el 24 de mayo, fecha presente en el Martirologio Geronimiano y en el Romano. Actualmente, la fiesta solenne en Nantes se celebra la cuarta semana después de Pascua, mientras que la traslación de las reliquias se conmemora el 21 de octubre.
Di cosa es patrono San Rogaciano?
Los datos disponibles no mencionan ningún patronato específico para San Rogaciano.
En Nantes, en la Galia Lugdunense, en Francia, santos hermanos Donaciano y Rogaciano, mártires, de los cuales, según la tradición, el primero había recibido el bautismo, mientras que el otro era aún catecúmeno; llegados a la prueba extrema, Donaciano, besando a su hermano, rogó a Dios que concediera a aquel que no había sido inmerso en la sagrada fuente bautismal poder ser rociado por su propia sangre derramada. — Martirologio Romano