14 de febrero
San Valentín
Mártir venerado en Udine
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La construcción de la iglesia
La historia del templo dedicado al santo comenzó el catorce de febrero de 1513, fecha en la que se concibió la idea de construir una iglesia bajo la advocación de San Valentino en la ciudad de Udine. Esta noble empresa espiritual y arquitectónica fue llevada a cabo por la Confraternita de San Valentino, un grupo de fieles devotos comprometidos con honrar al mártir. La materialización del proyecto fue posible gracias a la generosa donación de un área específica que comprendía una casa dotada de stalle, un cortile y un orto. Dicha propiedad fue cedida desinteresadamente por el conde Manino, miembro de la ilustre familia Manini de Bucy, la cual era originaria de Fiesole y se había establecido en Udine tras emigrar desde la Toscana. Una vez reunidos los fondos económicos necesarios para acometer la obra, se dio inicio a los trabajos de construcción del edificio sagrado. Las labores de edificación avanzaron a lo largo de los años hasta que la construcción de la iglesia fue finalmente ultimada en el año 1574. Poco tiempo después, en el año 1581, el templo experimentó una importante evolución canónica al convertirse oficialmente en iglesia parroquial, momento en el cual los feligreses decidieron solemnemente votarse al santo. En sus orígenes, esta iglesia se encontraba estrechamente vinculada a un monasterio femenino, un complejo que en la actualidad ha cambiado de destino al estar adibito a usos militares. A pesar de los cambios en el entorno urbano y social, la presencia de la iglesia sigue marcando la identidad espiritual del lugar.
La llegada del cuerpo del mártir
Sobre la figura histórica de este mártir de los primeros siglos del cristianismo, la tradición señala que no se conservan informaciones históricas ciertas que detallen su biografía terrenal. Sin embargo, la devoción hacia su persona encontró un hito fundamental en el siglo XVII. En el año 1658, una grave pestilencia azotó con dureza el Borgo Pracchiuso, causando gran sufrimiento entre los habitantes. Ante esta calamidad, los parroquianos decidieron actuar con fe y esperanza, inoltrando una petición formal a Roma para obtener el cuerpo de San Valentino para poder venerarlo y pedir su intercesión protectora. La solicitud fue acogida parcialmente por el obispo de Sutri, quien puso a disposición de la comunidad el cuerpo de un mártir que se encontraba piadosamente sepultado en el cimitero de Santa Ciriaca. Gracias a la decidida iniciativa impulsada por el conde Oldarico della Porta, las sagradas reliquias pudieron emprender el largo viaje hasta su destino definitivo. El cuerpo del santo giunse solemnemente a Udine el ocho de agosto de 1664. Tras su llegada, el obispo Marcello Anania atribuyó oficialmente al mártir el nombre de San Valentino y lo expuso con la debida solemnidad a la veneración de los fieles. Hoy en día, las ossa del mártir se custodian con respeto y devoción en el interior de una cassetta de legno, la cual está colocada de manera destacada detrás del altare maggiore de la iglesia, permitiendo que la comunidad mantenga un contacto cercano con su protector celestial.
El culto y la festividad
El culto hacia este venerable mártir se ha mantenido profundamente vivo a lo largo de los siglos hasta la actualidad, siendo un punto de referencia espiritual para los habitantes de Udine y sus alrededores. Tradicionalmente, el santo era invocado con especial fervor por los fieles contra las pestilenze que amenazaban la región, así como contra el mal caduco, una afección conocida médicamente como epilessia. La festividad litúrgica dedicada a San Valentino se celebra con solemnidad cada catorce de febrero, una fecha que coincide con la celebración del obispo de Terni, patrono de los innamorati, así como de otros santos que comparten el mismo nombre en el santoral católico. Durante el día de la festividad, la iglesia parroquial se convierte en el centro de numerosas visitas devocionales por parte de los fieles que acuden a rendir homenaje al mártir. En el marco de esta celebración religiosa, es costumbre tradicional adquirir diversos elementos bendecidos, entre los cuales destacan los panes tradicionales, las pequeñas chiavette y los ceri benedetti, símbolos tangibles de la fe popular y de la constante intercesión del santo en la vida de la comunidad cristiana.
El camino de sus reliquias
La historia terrenal de este mártir se entrelaza con la veneración de sus restos sagrados, que inicialmente recibieron sepultura en el cementerio de Santa Ciriaca, en la ciudad de Roma. En este suelo sagrado, que albergó a tantos testigos de la fe primitiva, el cuerpo del santo descansó hasta que los designios de la Providencia guiaron sus reliquias hacia un nuevo destino de veneración pública.
El obispo de Sutri, Marcello Anania, desempeñó un papel fundamental en esta historia al donar las sagradas reliquias a la parroquia de Udine, otorgándoles formalmente el nombre de San Valentín. El traslado solemne de los restos se realizó el 8 de agosto de 1664, un acontecimiento que marcó profundamente la vida espiritual de la comunidad de Udine, la cual recibió con júbilo y devoción este tesoro celestial para custodiarlo y venerarlo a lo largo de las generaciones.
Devoción y patrocinio
A lo largo de los siglos, San Valentín ha sido invocado como un poderoso intercesor ante las adversidades de la salud, siendo reconocido especialmente como protector contra las pestes y la epilepsia. Los fieles acuden a su presencia con la confianza de encontrar alivio en sus tribulaciones físicas y espirituales, encomendando sus dolores a la compasión del mártir.
Su festividad litúrgica se celebra cada año con gran solemnidad, reuniendo a la comunidad en torno a ritos sencillos pero cargados de un profundo simbolismo sagrado. Durante esta jornada, la devoción se manifiesta no solo en la oración silenciosa, sino también en gestos tradicionales como la adquisición de panes, pequeñas llaves y cirios bendecidos, elementos que los hogares conservan como signos de su protección y de la luz de Cristo.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Valentín?
Se celebra el 14 de febrero de cada año, coincidiendo con la festividad del obispo de Terni y de otros santos homónimos.
De qué es patrono San Valentín?
Este mártir es tradicionalmente invocado y patrono contra las pestilenze y contra el mal caduco, es decir, la epilessia.