San Valerio (Valero) de Zaragoza

Obispo y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Valerio (Valero) de Zaragoza

Su ministerio y testimonio

San Valerio ejerció su ministerio episcopal en Zaragoza, desempeñando un papel activo en la organización y guía de la Iglesia primitiva. Su compromiso con la ortodoxia y la disciplina eclesial quedó patente al participar en el concilio de Elvira, celebrado alrededor del año trescientos. Este encuentro fue crucial para establecer las bases de la vida cristiana en aquel territorio, y la presencia de San Valerio demuestra su preocupación por la unidad y la rectitud de la fe entre los creyentes. Durante aquel tiempo de incertidumbre y persecución, el obispo no solo se ocupó del gobierno de su diócesis, sino que también cultivó una estrecha relación de fraternidad y servicio con su ayudante, el suddiácono Vicente.

La fidelidad de ambos los condujo a sufrir la persecución de las autoridades civiles. Tras ser arrestados en Valencia, fueron sometidos a rigurosos interrogatorios destinados a doblegar su voluntad y hacerles renunciar a sus convicciones. A pesar de las presiones recibidas, San Valerio mantuvo una entereza ejemplar, lo que derivó en su condena al destierro. Lejos de abandonar su misión, continuó dando testimonio de su fe hasta el final de sus días en Anet, en el año trescientos quince. Su vida fue un camino de entrega total, marcado por el sacrificio y la humildad de un pastor que siempre puso el bienestar de su rebaño y el honor de Dios por encima de su propia libertad y seguridad personal.

La memoria y el culto

El recuerdo de San Valerio ha sido custodiado con devoción a lo largo de la historia. Uno de los gestos más significativos de su legado fue la construcción de una iglesia dedicada a San Vicente en Anet, lugar donde San Valerio pasó sus últimos años y donde su memoria quedó vinculada al santo mártir que le acompañó en el sufrimiento. Este gesto subraya la profunda humildad del obispo, quien buscó honrar la memoria de su colaborador por encima de la propia.

La veneración a su persona se consolidó de manera notable en el año mil sesenta y cinco, cuando el obispo Arnolfo realizó el hallazgo de sus reliquias. Este acontecimiento permitió que el culto a San Valerio se difundiera con mayor fuerza, reafirmando su papel como protector de la ciudad de Zaragoza. Hasta el día de hoy, su figura es recordada en diversas fechas, siendo el veintidós de enero la principal, aunque existen otras jornadas de memoria en el calendario litúrgico de distintas localidades, lo que evidencia la persistencia de una devoción que, tras siglos de historia, sigue uniendo a los fieles en torno al ejemplo de fidelidad de este ilustre obispo.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta de San Valerio?

Su festividad principal se conmemora el veintidós de enero, aunque también es recordado el veintiocho de enero, el treinta y uno de octubre y el veinte de octubre en la localidad de Rota.

De que es patrono San Valerio?

San Valerio es el patrono de la ciudad de Zaragoza.

Conmemoración de san Valerio, obispo de Zaragoza en España, que participó en el primer Concilio de Elvira y, conducido a Valencia junto con san Vicente, fue mandado al exilio. — Martirologio Romano