21 de noviembre
Sant' Agapio de Cesarea
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El contexto de las persecuciones y los compañeros de martirio
Timoteo, Agapio y Tecla son venerados como santos y mártires de la Iglesia primitiva. Los eventos de su testimonio fueron consignados por el historiador Eusebio de Cesarea en su célebre tratado titulado I martiri di Palestina. Estos hechos se desarrollaron durante el segundo año de la persecución, indicado cronológicamente en los años trescientos cuatro y trescientos cinco. Dicha persecución en el país de Eusebio tuvo su inicio tras la llegada del gobernador Urbano al poder local. En aquel tiempo, Timoteo sufrió el martirio en Gaza, una histórica ciudad de la Palestina antigua. Antes de consumar su sacrificio, Timoteo sopportó numerosas y crueles torturas antes de ser arrojado sobre un fuego bajo y lento. Durante aquellas duras pruebas, Timoteo dio una profunda prueba de su sincera piedad hacia Dios y de una admirable paciencia para soportar los más atroces suplicios. Nello mismo periodo en que ocurrieron estos sucesos, Agapio y Tecla mostraron también una generosísima resistencia ante los opresores. Como parte de su condena, Agapio y Tecla fueron destinados a servir de alimento a las fieras salvajes en los recintos destinados para el espectáculo. La narración breve dejada por Eusebio no proporciona ninguna información posterior sobre el destino de Tecla tras aquellos acontecimientos.
El martirio de Sant' Agapio en el estadio de Cesarea
Nuevos y detallados datos sobre la vida y el fin de Agapio se encuentran en relación con el cuarto año de la persecución, acaecido en el periodo de trescientos seis a trescientos siete. El dramático supplizio de Agapio se desarrolló solemnemente en el estadio de Cesarea el día doce de las calendas de diciembre, fecha que corresponde exactamente al veinte de noviembre del año trescientos seis. Este doloroso acontecimiento ocurrió a la presencia directa del emperador Massimino. Es de señalar que Eusebio indica erróneamente que el veinte de noviembre de aquel año trescientos seis fuese viernes, cuando en realidad el calendario marcaba un miércoles. Sant' Agapio ya había sido conducido en ocasiones anteriores al estadio de Cesarea, y en cada una de ellas había sido rimandato por el juez con la esperanza de quebrantar su voluntad mediante otras luchas. En aquella última comparecencia, el tirano llamó a Agapio y le pidió formalmente que rinnegase su solemne decisión a cambio de obtener inmediatamente la libertad. Con gran valentía, Agapio declaró a gran voz que subía aquellos maltratos únicamente por su profunda piedad hacia el Creatore dell'universo y jamás por una causa inicua o reprobable. Al ser soltada una fiera contra él, Agapio corrió valientemente hacia un oso que le habían desatado y se ofreció con suma letizia para ser devorado por la bestia. Después de haber sido dejado por el oso y encontrándose todavía con aliento, Agapio fue devuelto a la prisión, donde logró sobrevivir todavía durante un día entero. Llegado el día siguiente, a Agapio le fue atada una pesada piedra a los pies y fue lanzado en medio de las profundidades del mar.
Memoria litúrgica y culto a través de los siglos
Los Sinassari bizantini conmemoran de forma conjunta a Timoteo, Agapio y Tecla los días diecinueve de agosto y diecinueve de septiembre. Asimismo, Timoteo es mencionado en solitario el diecinueve de febrero dentro de los mismos Sinassari bizantini, aunque no es posible establecer con absoluta certeza cuál sea la fecha efectiva de su martirio personal. Por su parte, Agapio es recordado de manera individual el diecinueve de noviembre, fecha que constituye la víspera del día de su muerte indicado por Eusebio. La identificación del Timoteo que se conmemora el catorce de marzo en el Calendario palestino-georgiano del Sinaiticus treinta y cuatro con el mártir de Gaza resulta una cuestión harto difícil para los estudiosos. El erudito G. Garitte formuló la hipótesis de que la fecha del catorce de marzo pudiera ser una resonancia del veinticuatro de marzo, día en que ocurrió la muerte de ocho mártires de Cesarea. Sin embargo, este cercano acercamiento de las fechas no constituye una prueba definitiva de que Timoteo fuese martirizado el catorce de marzo de trescientos cinco. El propio Calendario palestino-georgiano commemora a Agapio el veintidós de noviembre, exactamente dos días después de su tránsito. En el antiguo Martirologio Geronimiano, a fecha de diecinueve de agosto, resulta reconstruible la mención de Timoteo en solitario. Los Martirologi storici occidentali ignoraron por completo el culto de los tres mártires, tanto considerados en conjunto como de forma separada. Fue C. Baronio quien introdujo en el Martirologio Romano a los tres mártires Timoteo, Tecla y Agapio bajo la fecha del diecinueve de agosto, acompañados de una indicación genérica sobre su origen en Palestina. El mismo C. Baronio introdujo posteriormente a Agapio de manera individual el veinte de noviembre, situándolo en Cesarea de Palestina dentro del Martirologio Romano. No obstante, el elogio dedicado a Agapio en el Martirologio Romano indica erróneamente que falleció bajo el imperio de Galerio Massimiano en lugar de hacerlo bajo el mandato de Massimino. Finalmente, cabe destacar que en la ciudad de Gaza se elevó una magnífica basilica en honor de Timoteo, tal como atestigua la antigua Vita di san Porfirio di Gaza escrita por la pluma de Marco el Diacono.
La vida de un mártir
La trayectoria de Sant' Agapio se inscribe en el convulso siglo cuarto, un periodo de grandes desafíos para la comunidad cristiana. En los registros históricos, su figura se entrelaza con el valor demostrado en Cesarea de Palestina, lugar donde enfrentó el juicio final ante el poder imperial. Ante la exigencia de Massimino de abjurar de su fe, el santo mantuvo una postura de firmeza inquebrantable, prefiriendo el testimonio supremo antes que traicionar sus principios. Este acto de valentía le condujo a sufrir una muerte ejemplar en el anfiteatro, donde fue entregado a las fieras y posteriormente arrojado al mar con una piedra a los pies, cumpliendo así el destino de aquellos que entregaron su existencia por el Evangelio.
Es importante notar que la tradición también resguarda la memoria de otros episodios vinculados a esta figura en Palestina y Gaza. En aquellos tiempos de persecución, muchos fieles demostraron una resistencia admirable, siendo condenados a diversas formas de tormento, desde el fuego lento hasta el sacrificio ante las bestias. Sant' Agapio representa la esencia de esta resistencia colectiva, donde la dignidad humana y el amor divino se encuentran en el momento del sacrificio final. Su vida, aunque marcada por el dolor, permanece como un ejemplo de cómo la fe puede transformar el sufrimiento en un acto de amor puro y entrega total. La historia de su martirio, transmitida a través de los siglos, continúa siendo una fuente de inspiración para quienes valoran la libertad de conciencia y la paz interior que solo nace de la fidelidad absoluta a la verdad.
El culto y la memoria
El culto a Sant' Agapio de Cesarea ha sido preservado con devoción a lo largo de los siglos, reflejando la gratitud de la Iglesia hacia sus mártires. Su memoria es celebrada con solemnidad el veintiuno de noviembre, día en que los fieles se unen para honrar su sacrificio y pedir su intercesión. La diversidad de fechas que aparecen en los antiguos calendarios, incluyendo menciones en agosto, septiembre y febrero, evidencia la profunda huella que este santo dejó en las diversas comunidades cristianas de Palestina y Gaza, donde su nombre fue invocado en tiempos de tribulación.
Hoy, recordar a Sant' Agapio es un ejercicio de sobriedad y esperanza. Su figura nos recuerda que la santidad no consiste en la ausencia de dificultades, sino en la capacidad de permanecer de pie cuando todo parece derrumbarse. Los fieles que se acercan a su historia encuentran en él un intercesor que conoce el peso de la prueba y la alegría de la victoria espiritual. Al celebrar su fiesta, la comunidad cristiana reafirma su compromiso con la justicia y la fe, manteniendo viva la llama de aquel testimonio que, siglos atrás, iluminó el anfiteatro de Cesarea con la fuerza inagotable del amor a Dios.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeja Sant' Agapio de Cesarea?
Sant' Agapio de Cesarea se conmemora litúrgicamente el veinte de noviembre, fecha de su glorioso martirio en el estadio.
En Cesarea en Palestina, san Agapio, mártir: ya más veces sometido a los suplicios, pero siempre remitido a más grandes combates, según la tradición durante los juegos del anfiteatro fue dado en pasto a un oso en presencia del mismo Maximino y, ya que respiraba todavía, al día siguiente fue ahogado en el mar con piedras atadas a sus pies. — Martirologio Romano