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27 de junio

Sant' Arialdo de Milán

Diácono y mártir

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes, formación e inicios en el ministerio

Sant' Arialdo nació en el transcurso del siglo XI, exactamente poco después del año 1000, en la localidad de Cucciago, situada en la provincia de Como. Los padres de Arialdo eran possidenti agricoli y pertenecían a la clase de los valvassori, aunque según algunas tradiciones la familia era originaria del villaggio di Alzate Brianza o bien de Carimate, motivo por el cual se añadió el apelativo de Carimate al nombre del santo. Los padres avviarono ben presto Arialdo alla vita ecclesiastica, encomendando su instrucción inicial a maestros locales que le enseñaron las disciplinas fundamentales de las artes del Trivio y del Quadrivio. Posteriormente, Arialdo perfeccionó sus estudios mediante una formación superior de tipo universitario, y aunque no se sabe con certeza cuáles centros de estudio exactos frecuentó, la tradición sugiere que pudo haber estudiado en París y que recorrió varios países europeos durante su juventud. Durante estos viajes y experiencias formativas, Arialdo entró en contacto directo con personas y grupos que exigían un fuerte y urgente rinnovamento religioso, el cual partía de la constatación de los comportamientos inaceptables y tolerados de una parte del clero. De regreso a Milán en una edad ya madura y poco antes del año 1050, Arialdo fu ordinato diacono por el arzobispo Guido da Velate, quien rigió la diócesis desde el año 1045 hasta el año 1071. Tras su ordenación, fu aggregato alla cappella arcivescolar y recibió el encargo de impartir la enseñanza de las artes liberales en la escuela destinada a los jóvenes que aspiraban a la vida eclesiástica, la cual se encontraba abierta junto a la cattedrale iemale di Santa Maria en la ciudad ambrosiana.

El combate contra la simonia y el nacimiento de la Pataria

Desde su puesto de enseñanza y desde el ministerio diaconal, Arialdo tomó a colpire con su ardiente y apasionada palabra los graves abusos que corroían el cuerpo eclesiástico de su tiempo, poniendo especial énfasis en la simonia. Arialdo golpeó con firmeza el grave abuso de ammettere agli ordini sacri a personas que ya se encontraban casadas, así como la práctica tolerada de continuar la vida conyugal una vez recibidas las sagradas ordenaciones. Este abuso de la clerogamia era definido de manera polémica por los reformadores bajo la denominación de concubinato del clero, una costumbre profundamente arraigada en el norte de Italia que probablemente recibía la influencia de antiguas costumbres orientales y que constituía una práctica generalizada en la región. En aquellos años marcados por la lucha en favor de la reforma gregoriana, impulsada de manera decisiva por el papa Gregorio VII y alimentada por los ideales de la reforma cluniacense, esta clerogamia llegó a ser defendida oficialmente por las autoridades locales como una supuesta libertad propia de la Iglesia ambrosiana. La predicación inicial de Arialdo comenzó propiamente en la zona de Varese, pero con el paso del tiempo, concretamente en el año 1057, la predicación de Arialdo se allargò a Milano, encontrando un eco profundo entre las almas deseosas de una profunda conversión. La predicación de Arialdo era affiancata costantemente por la de su compañero de estudios Landolfo Cotta y por el hermano de este, Erlembaldo, cuya vida personal se había visto gravemente afectada cuando a Erlembaldo un prete indegno había insidiato la moglie. Esta intensa campaña de denuncia llevada a cabo por estos valientes eclesiásticos se unió indisolublemente al nacimiento del movimiento de la Pataria, una asociación de carácter popular compuesta por buenos ciudadanos que se comprometían activamente a favorecer la reforma de las costumbres eclesiásticas. La nueva sociedad venne detta con disprezzo dagli avversari con el nombre de Pataria, un término que derivaba directamente del vocabolo dialettale milanese patée, el cual designaba propiamente a los vendedores de cianfrusaglie usate y funcionaba como sinónimo despectivo de straccioni. Entre los compromisos de los adeptos de este movimiento figuraba el solemne juramento de no recibir jamás los sacramentos de manos de sacerdotes concubinarios, lo que llevaba a menudo a los adeptos de la Pataria a allontanare dall'altare i sacerdoti corrotti, invadere le case de los mismos eclesiásticos inmorales y scacciarne con firmeza a las concubinas. Además de la purificación moral del clero, la Pataria perseguía también ideales de carácter sociopolítico, tales como la indipendenza dalla tutela degli imperatori germanici y una decidida lucha contra el feudalismo, aunque este compromiso presentó a menudo asperezas y gestos injustos cometidos por elementos torbidi que se habían infiltrado en el movimiento impulsados por motivaciones de venganza personal o por la búsqueda de ventajas particulares.

La intervención de Roma y las tensiones en Milán

Ante la gravedad de los conflictos desatados en Milán y las denuncias presentadas por los líderes del movimiento reformista, los obispos de la provincia lombarda respondieron declarando la excomunión contra Arialdo y Landolfo Cotta. Lejos de intimidarse, Arialdo y Landolfo Cotta ricorsero a Roma, que los absolvió de las censuras y reconoció la legitimidad de sus demandas de reforma moral. El papa Nicolò II decidió enviar en repetidas ocasiones a sus legados pontifici para pacificar y encauzar la situación eclesiástica en la diócesis milanesa. Hacia finales del año 1057, los legados papales fueron Anselmo da Lucca, conocido en el siglo como Anselmo da Baggio, y el monaco Ildebrando, mientras que en el año 1059 la legación estuvo compuesta por el insigne sabio Pier Damiani y nuevamente por Anselmo da Lucca. La obra constante y firme de los legados pontifici logró que el conflicto se tornara un poco menos aspro, consiguiendo incluso del arzobispo Guido da Velate la promesa formal de attuare la riforma también en el seno de la Iglesia milanesa. En medio de estas convulsiones, Anselmo da Baggio fue nombrado obispo de Lucca en el año 1057 y, con el apoyo de los patarini que hicieron aprobar un proclama de castitate servanda destinado a ser suscrito por todo el clero, consolidó las bases del movimiento reformista. Por su parte, Arialdo organizó una comunidad de clérigos ejemplares adoptando la forma jurídica de los canónicos regulares, y para ello fece costruire un'abitazione comune detta 'la Canonica' que se levantaba junto a una iglesia dedicada a la Virgen María, situada en la zona que hoy corresponde a la actual plaza Cavour. Hombre profundamente imbevuto di senso liturgico, Arialdo no dudaba en expresar su celo criticando con vivacidad los abusos en el culto, como cuando biasimò l'uso de anticipare al mattino del sabato santo las funciones de la santísima noche de Pascua o cuando censuró la celebración de las Litanie Minori por considerarlas en claro contraste con el espíritu de letizia propio del tiempo pascual. Cuando Anselmo da Baggio fu elegido papa en el año 1061 adoptando el nombre pontificio de Alessandro II, el partido de Arialdo conoció una sorta di trionfo e el nuevo pontífice no dudó en nombrar a Erlembaldo gonfaloniere di Santa Romana Chiesa para proteger militarmente a los reformadores.

La crisis del movimiento patarino y el martirio

La situación dio un vuelco dramático cuando Erlembaldo tornò da Roma portando consigo el documento pontificio de scomunica dirigido contra el arzobispo milanés Guido da Velate, quien se había mostrado siempre ostilissimo ad Arialdo y a todos los movimientos de protesta eclesial. Erlembaldo traía además un segundo documento pontificio que iba dirigido específicamente al clero de la diócesis milanesa, en el cual el Papa recordaba de manera solemne el deber ineludible de la obbedienza alla Chiesa romana. Lamentablemente, este documento fue interpretado por los círculos locales como un verdadero editto de sottomissione de la histórica Chiesa ambrosiana a la Sede apostólica de Roma. Dicha interpretación provocó inmediatamente la crisis del movimento patarino y transformó radicalmente la figura del arzobispo Guido, quien pasó de ser considerado un pastor corrompido a convertirse en el abanderado y defensor de la autonomía de la Iglesia milanesa frente a Roma. La ruptura estalló con toda su violencia en el giorno di Pentecoste del 1066, concretamente el 4 de junio de ese año, cuando un tumulto popolare impulsado por el campanilismo milanés explotó en el interior del Duomo. Durante las celebraciones, el arzobispo Guido se ribellò pubblicamente a la scomunica papale y se scagliò con dureza contra Arialdo y sus seguidores, incitando a la multitud a expulsarlos de la ciudad. Ante el peligro inminente, Arialdo si mise in viaggio segretamente para dirigirse a Roma en busca de protección, acompañado fielmente por Erlembaldo. Sin embargo, en el transcurso de la huida, Arialdo fu fermato e tradito dai partigiani di Guido, quienes lo entregaron a los enemigos de la reforma. Fue conducido prisionero al castello di Angera, una fortaleza dominada por Oliva, quien era sobrina del propio arzobispo Guido da Velate. Por orden expresa de Oliva, Arialdo fu condotto en uno de los pequeños islotes situados en las aguas del Lago Maggiore. Allí, el 27 de junio del año 1066, Arialdo fu assassinato cruelmente por dos preti scellerati, quienes cometieron un atroz desprecio e hicieron estandarte de tormentos sobre su cuerpo, quitándole la vida debido a la infinita premura que el santo había manifestado siempre por la casa de Dios.

El hallazgo de las reliquias y el reconocimiento del culto

Tras el trágico asesinato, Erlembaldo se ocupó de recuperar los restos de su querido amigo y compañero de luchas. El cuerpo de Arialdo, que había sido gettato in acqua tras el martirio, fue milagrosamente ripescato en el mes de mayo del año siguiente, 1067. En la festividad de Pentecoste del mismo año 1067, Erlembaldo hizo seppellire el cuerpo de Arialdo en Milán, concretamente en la iglesia del monasterio de San Celso, y ya en ese mismo año papa Alessandro II annoverava solemnemente a Arialdo tra i martiri de la fe, al tiempo que enviaba una nueva legación para moderar el celo excesivo de los patarini y lograr que el arzobispo Guido obtuviera la absolución de su excomunión tras prometer solemnemente cumplir con la reforma. Años más tarde, en el año 1099, el cuerpo del mártir fue trasferito por voluntad del arzobispo Anselmo da Bovisio a la iglesia de San Dionigi, donde las reliquias de sant'Arialdo furono collocate accanto a quelle del fiel Erlembaldo. Posteriormente, en el año 1528, las reliquias fueron trasladadas y colocadas definitivamente en el Duomo a Milano. Aunque no vi fu una canonizzazione formal de Arialdo en los modos consuetudinarios tradicionales, se difundió de manera inmediata un culto popolare continuo y fervoroso en su honor. Este culto local de sant'Arialdo fu finalmente aprobado de manera oficial mediante la fórmula sanctus vel beatus nuncupatus emanada por la S. Congregazione dei Riti con un decreto fechado el 12 de julio de 1904, el cual fue refrendado por el papa Pío X al día siguiente, el 13 de julio. Poco después, el 25 de noviembre de 1904, se aprobaron definitivamente el Ufficio y la Messa propri del santo, culminando así el proceso de reconocimiento de su santidad. Finalmente, en el año 1940, los sagrados restos mortales de sant'Arialdo furono ritrovati e solennemente ricomposti en el Duomo de Milán por el eminente cardenal Ildefonso Schuster, sellando la devoción perenne de la Iglesia ambrosiana hacia su diácono y mártir.

Preguntas frecuentes

Cuándo se celebra la festividad de sant'Arialdo?

La festividad litúrgica de sant'Arialdo se celebra cada año el 27 de junio.

De qué es patrono sant'Arialdo?

Los datos biográficos e históricos proporcionados no mencionan ningún patronazgo específico atribuido a sant'Arialdo.

En Milán, san Arialdo, diácono y mártir, que combatió con fuerza las malas costumbres del clero simoníaco y depravado y por la premura hacia la casa de Dios fue asesinado por dos clérigos entre atroces sufrimientos. — Martirologio Romano