26 de mayo
Santa Felicísima
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La memoria y el testimonio
La veneración hacia san Graciliano y santa Felicísima se cimenta sobre una antigua tradición literaria y hagiográfica. Según la passio del siglo VII, que se encuentra estrechamente conectada con la de san Eutizio de Ferento y fue conocida por Usuardo, los santos sufrieron el martirio en Faleri en el año 270. Dicha obra escrita no posee valor como fuente histórica rigurosa debido a su carácter legendario y a su evidente dependencia de los relatos de otros célebres mártires de la Iglesia primitiva. Del mismo modo, la figura de san Graciliano carece de respaldo documental más allá de este escrito. Para santa Felicísima, el Martirologio Geronimiano señala su memoria el veintiséis de mayo como mártir en Todi y el veinticuatro de noviembre en Perugia, mientras que el Martirologio Romano la recordaba el doce de agosto, fecha en la que la passio fijaba la muerte de la mártir de Faleri. El investigador Lanzoni propuso en su momento que la figura de la mártir venerada en distintas fechas y lugares pudiese corresponder a una única persona, si bien la complejidad de las cronologías dificulta una identificación definitiva.
El destino de las reliquias y la difusión del culto
Tras la destrucción de la ciudad de Faleri en el siglo VII, el destino de los restos sagrados dio lugar a un rico patrimonio de devoción territorial. Las reliquias de san Graciliano fueron llevadas inicialmente a Civita Castellana y colocadas bajo el altar mayor de su catedral. Con motivo de las invasiones de los bárbaros, dichos restos se trasladaron a la cripta del mismo templo, la cual fue consagrada más tarde a los dos mártires y embellecida con un magnífico bajorrelieve de mármol blanco que representa a Graciliano y a Felicísima. Por su parte, las reliquias de santa Felicísima fueron conducidas probablemente a Ferento en aquel mismo periodo y trasladadas en el siglo XII hacia Viterbo, donde recibieron honrosa acogida en la iglesia de San Sisto. El martirologio de este último templo registra la traslación de sus reliquias el dos de septiembre y su invención el dos de mayo. La devoción se extendió además a otras comunidades vecinas: san Graciliano es el patrono principal de Bassano de Sutri, cuya iglesia parroquial custodia una reliquia que, según noticias inciertas, fue donada en el año 1437 por el obispo de Civita Castellana al obispo de Sutri antes de llegar a Bassano. Asimismo, se levantaron templos en su honor en Capranica de Sutri y en Gallese, mientras que en Carbognano los santos reciben culto debido a su vínculo histórico con san Eutizio de Ferento.
La vida y el testimonio
Santa Felicísima vivió durante el siglo tercero, en un tiempo marcado por las dificultades para los cristianos bajo el mando del emperador Claudio. Su vida culminó en el martirio en el lugar de Faleri, cerca del año doscientos setenta. Este acontecimiento, compartido con otros testigos de la fe, constituye el núcleo de su historia y el fundamento de su memoria perenne en la liturgia y en el corazón de los creyentes.
La huella de su paso por este mundo se encuentra ligada a la geografía de la fe en Italia, extendiéndose por sitios como Faleri, Civita Castellana, Ferento, Viterbo, Bassano di Sutri, Todi y Perugia. Aunque el paso del tiempo ha velado los detalles cotidianos de su existencia, la solidez de su testimonio permanece intacta. En el siglo doce, sus reliquias fueron trasladadas a Viterbo, un acto que permitió que su memoria fuera preservada y venerada con mayor solemnidad por las generaciones venideras, consolidando su presencia en la tradición de la Iglesia.
El culto y la memoria
El culto a Santa Felicísima se ha mantenido vivo a través de los siglos, manifestándose en la celebración de su memoria litúrgica en fechas específicas según la costumbre local. La Iglesia la recuerda con gratitud, reconociendo en su figura la valentía de quienes no dudaron en confesar su fe. Su veneración está estrechamente unida a la de otros mártires, como Gratiliano, cuya memoria también ha sido custodiada con esmero en lugares como Civita Castellana y Bassano di Sutri.
La distribución de sus reliquias y la distinción de las fechas de su festividad, especialmente el veintiséis de mayo en Todi y el veinticuatro de noviembre en Perugia, evidencian cómo el recuerdo de esta santa ha sido acogido y celebrado por distintas comunidades, manteniendo viva la llama de su ejemplo. A través de la oración y el recuerdo, los fieles continúan encontrando en Santa Felicísima una intercesora que, desde la paz del Señor, acompaña el caminar de la Iglesia en el mundo.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia santa Felicísima?
Felicísima es recordada el veintiséis de mayo a Todi, el veinticuatro de noviembre a Perugia, y el doce de agosto a Faleri. Su traslación se celebra el dos de septiembre y su invención el dos de mayo.
Di cosa è patrono san Graciliano?
San Graciliano es el patrono principal de Bassano de Sutri.
En Todi, en Umbría, santa Felicísima, mártir. — Martirologio Romano