Santa Juana
Esposa de Chuza
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su seguimiento a Cristo
La historia de Santa Juana comienza en el corazón de la Galilea y la Judea del primer siglo, donde su encuentro con Jesús marcó un antes y un después en su existencia. Habiendo sido sanada por Él de sus dolencias físicas y liberada de la opresión de los espíritus malignos, Juana comprendió que su vida ya no le pertenecía exclusivamente a ella, sino que estaba llamada a servir al Reino. Como esposa de Chuza, administrador de Herodes, Juana gozaba de una posición que no le impidió entregarse con humildad al seguimiento itinerante del Maestro.
Durante el ministerio público de Jesús, ella formó parte de aquel grupo de mujeres que, con generosidad, sostenían la misión apostólica. Su presencia constante al lado de Jesús no fue una casualidad, sino el fruto de una gratitud profunda y de una fe que se hizo acción cotidiana. Caminar junto a Jesús significaba para ella aprender del Maestro, escuchar sus palabras de vida eterna y ser testigo de sus milagros. Esta cercanía la preparó para el momento más crucial de la historia de la salvación. Cuando los discípulos parecían desfallecer, las mujeres como Juana permanecieron firmes, manteniendo viva la llama de la esperanza a través de su servicio abnegado y su presencia constante en los momentos más difíciles del camino hacia la cruz.
Testigo de la Resurrección
El nombre de Santa Juana está indisolublemente unido a la mañana de la Resurrección. En el silencio de aquel amanecer, ella fue una de las mujeres que se dirigió al sepulcro con la intención de honrar el cuerpo de su Señor. Al encontrar la piedra removida y la tumba vacía, su tristeza se transformó en la misión más importante de su vida. Fue elegida por la providencia para ser el puente entre el misterio de la muerte vencida y la fe de los apóstoles.
Al anunciar la resurrección a los discípulos, Santa Juana se convirtió en la apóstol de los apóstoles, llevando una noticia que cambiaría el curso de la humanidad. Su testimonio no fue producto de la especulación, sino de la experiencia directa de haber creído cuando todo parecía perdido. Hoy, la Iglesia honra su memoria en el Martyrologium Romanum como una de las santas mujeres miróforas, aquellas que llevaron los perfumes al sepulcro y recibieron el primer anuncio del ángel. Su figura nos invita a ser, como ella, anunciadores incansables de la vida que triunfa sobre toda oscuridad.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de Santa Juana?
La Iglesia conmemora a Santa Juana el día 24 de mayo, según lo establecido en el Martyrologium Romanum.
Conmemoración de la beata Juana, esposa de Cusa, procurador de Herodes, que junto con otras mujeres servía a Jesús y a los Apóstoles con sus propios bienes y el día de la Resurrección del Señor encontró la piedra del sepulcro removida y dio anuncio a los discípulos. — Martirologio Romano