Santa María Magdalena (de Magdala)

Apóstola de los Apóstoles

Actualizado el 21 de julio de 2026

Santa María Magdalena (de Magdala)

El encuentro y el discipulado

María de Magdala, nacida en el siglo primero en la ciudad de Magdala, también conocida como Tarichea, comenzó su camino de fe al ser liberada por Jesús de siete demonios, según relata el Evangelio de Lucas. Este acto de misericordia divina marcó el inicio de un vínculo inquebrantable. María pasó a formar parte del grupo de mujeres que acompañaban a Jesús y a los doce apóstoles, poniendo sus propios bienes al servicio del ministerio itinerante del Maestro a través de toda Galilea.

La tradición posterior generó diversas interpretaciones sobre su identidad, aunque estas no poseen fundamento bíblico. En ocasiones se le ha confundido con la mujer pecadora anónima mencionada en el capítulo siete de Lucas, o bien con María de Betania, hermana de Marta y Lázaro. A pesar de estas lecturas, los textos sagrados la presentan con una claridad meridiana como la mujer que, habiendo recibido mucho, respondió con una entrega total y generosa a la vocación del Reino.

Testigo de la Pasión y la Resurrección

La lealtad de María Magdalena alcanzó su punto culminante durante los días de la Pasión. Fue una de las mujeres presentes en el Calvario durante la crucifixión, acompañando al Señor en su hora de mayor abandono. Posteriormente, estuvo presente durante la deposición del cuerpo de Jesús en el sepulcro, realizada por José de Arimatea. Al amanecer del primer día de la semana, después del sábado, se dirigió al sepulcro con la intención de honrar al Maestro.

Al descubrir el sepulcro vacío, su primera reacción fue acudir con prontitud a buscar a Pedro y a Juan para darles aviso. Sin embargo, el evento cumbre de su vida ocurrió poco después, cuando se encontró personalmente con Jesús resucitado en aquel mismo lugar. Al ser llamada por su nombre, María reconoció al Señor. En ese instante, recibió el mandato directo de anunciar la resurrección a los discípulos, convirtiéndose en el primer testimonio de la victoria sobre la muerte y recibiendo, por tal motivo, el título de Apóstola de los Apóstoles.

Tradiciones y representaciones

Con el paso de los siglos, la figura de Santa María Magdalena ha sido objeto de diversas tradiciones y representaciones artísticas. Una leyenda, carente de base histórica, narra que tras la conversión y la partida de Jerusalén, habría vivido como ermitaña en el sur de Francia, cerca de Marsella. Estas narraciones han moldeado, en gran medida, la forma en que el arte cristiano ha interpretado su santidad.

En la iconografía, la santa es representada frecuentemente como una mirofora, es decir, la portadora de ungüentos, caracterizada por sus cabellos largos y sueltos. Durante el bajo medievo, surgió la imagen de la Magdalena penitente, comparada a menudo con la austeridad de Juan el Bautista. Asimismo, una de las escenas más representadas es el Noli me tangere, que captura el momento sagrado en el que Jesús le pide que no lo retenga, sino que vaya a comunicar el mensaje de la vida nueva a los hermanos.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra su fiesta?

Su memoria litúrgica se celebra el 22 de julio.

Memoria de santa María Magdalena, que, liberada por el Señor de siete demonios, se convirtió en su discípula, siguiéndolo hasta el monte Calvario, y en la mañana de Pascua mereció ver por primera vez al Salvador resucitado de entre los muertos y llevar a los otros discípulos el anuncio de la resurrección. — Martirologio Romano