Santa Rufina
Mártir de Sevilla
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su testimonio de fe
Santa Rufina nació en la ciudad de Sevilla, donde vivió su fe con sencillez y firmeza. Su historia está indisolublemente unida a la de su hermana, Santa Justa, con quien compartió la convicción de no ceder ante las prácticas religiosas de su entorno. El conflicto surgió cuando ambas se negaron rotundamente a proveer piezas de cerámica destinadas a los rituales paganos dedicados a Adone, una decisión que manifestaba su negativa a colaborar con el culto a los ídolos.
Tras este acto de valentía, las hermanas procedieron a destruir la imagen de Salambò, gesto que desencadenó la furia de las autoridades locales. Por orden directa del gobernador Diogeniano, fueron arrestadas y sometidas a crueles torturas con el propósito de doblegar su voluntad. A pesar de la severidad del castigo, ninguna de ellas claudicó. Santa Justa entregó su vida en el interior de la prisión debido a las graves heridas sufridas durante su cautiverio. Santa Rufina, por su parte, mantuvo su firme decisión de no renunciar a su fe cristiana, lo que condujo a que fuera sentenciada a la muerte por decapitación. Su muerte en Sevilla selló un compromiso con la verdad que ha sido honrado a través de los siglos, consolidando su lugar en la memoria de la Iglesia como una testigo fiel del sacrificio por Cristo.
El culto y la devoción
La veneración a Santa Rufina ha trascendido las fronteras de Sevilla, arraigándose profundamente en el corazón de diversas comunidades. Su protección es invocada en ciudades como Orihuela, Huete, Maluenda, Badajoz y Lisboa, donde la memoria de su martirio se mantiene viva gracias a una tradición que ha sabido transmitir su ejemplo de fortaleza. La devoción hacia ella es un reflejo de la comunión de los santos, un lazo que une a los fieles de distintas regiones en una misma oración.
En el ámbito litúrgico, su figura es recordada con especial solemnidad el diecisiete de julio, fecha en la que el rito mozarabico celebra su memoria. Por su parte, el Martirologio Romano sitúa su conmemoración los días dieciocho o diecinueve del mismo mes. Esta diversidad en las fechas de celebración subraya la importancia histórica y espiritual de Santa Rufina, cuya vida sigue siendo un faro que guía a los adultos en el camino de la perseverancia cristiana, recordándonos que la fidelidad a los principios divinos es el mayor legado que un discípulo puede ofrecer al mundo.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra a Santa Rufina?
Se conmemora el 17 de julio en el rito mozarabico, mientras que el Martirologio Romano la recuerda el 18 o 19 de julio.
De qué lugares es patrona Santa Rufina?
Es patrona de Sevilla, Orihuela, Huete, Maluenda, Badajoz y Lisboa.
En Sevilla, en Andalucía, en España, santas Justa y Rufina, vírgenes, que, arrestadas por el gobernador Diogeniano y sometidas a crueles suplicios, padecieron la cárcel, la inanición y otras torturas: Justa murió en prisión, mientras que a Rufina, por haber confesado su fe en el Señor, le fue quebrado el cuello. — Martirologio Romano