12 de julio
Santa Verónica
Mujer piadosa
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Origini e testimonianze antiche
El nombre de la Verónica compare por primera vez en los Vangeli apócrisos, precisamente negli Atti di Pilato al capitolo 7, facendo riferimento alla donna emorroissa chiamata Bernike en greco e Veronica en latino. La mujer imploró Jesús para su curación mientras pasaba stretto nella folla, logrando tocar el lembo del mantello di Gesù y sanando all'istante. Jesús chiese chi lo avesse toccato y los apóstoles responderon que era la folla a stringerlo da ogni parte. Jesús insistió porque sintió una fuerza salir de él, tras lo cual l'emorroissa se hizo adelante, se arrojó ai piedi di Gesù y declaró davanti a tutti el motivo del contacto y el beneficio recibido. Jesús respondió a la mujer diciendo que la sua fede la había salvado y de ir en paz, como es riportato nel Vangelo di Luca al capitolo 8, versetti 43-48. Lo storico Eusebio, vissuto tra el 265 y el 340, cuenta en su Historia ecclesiastica al libro VII, capitolo 18, que a Cesarea di Filippo se encontraba la casa de la miracolata emorroissa Bernike, la cual era ritenuta originaria di Edessa en Siria. Davanti a la puerta de la casa de Bernike se erigía una estatua en bronce que representaba a una mujer plegata su un ginocchio con las manos tese en acto de imploración, mientras que adelante de ella se encontraba la de un hombre en pie, envuelto en un mantello, que tendía la mano hacia ella. Ai piedi de la estatua del hombre crecía una planta desconocida que llegaba hasta el mantello y era ritenuta un remedio eficaz para todo tipo de infermitá, diciéndose además que la estatua del hombre representaba a Jesús. Eusebio concluye afirmando que el grupo broncíneo existía al tiempo de su estancia en aquella ciudad. El autor Sozomeno refiere que el monumento erigido en honor del Redentore a Cesarea di Filippo fue abatido durante la persecución de Giuliano l'Apostata, vissuto tra el 331 y el 363.
La tradizione del sudario e il culto romano
Dal siglo XV en adelante, en Occidente se desarrolla la devoción hacia la Verónica como parte de las piadosas mujeres. Según la tradición occidental, la Verónica asciende el rostro de Jesús con un paño o sudario durante la subida al Calvario con la cruz. El volto de Jesús permanece impreso en el paño, creando variantes respecto a la más antigua imagen de la emorroissa representada en la estatua de Paneas a Cesarea di Filippo. La mujer se habría recado a Roma llevando consigo la sagrada reliquia, mientras textos apócrisos como la Vindicta Salvatoris narran que el funcionario romano Volusiano secuestró con la violencia el lienzo a la mujer para llevarlo a Tiberio, quien sanó de la lepra tan pronto como vio el lienzo. La Verónica abandonó todo en Palestina para seguir el lienzo a Roma y, una vez recuperado, lo mantuvo consigo y lo entregó al papa san Clemente antes de morir. En los siglos sucesivos la Verónica tuvo un culto a fases alternas, ya que su figura no figura en los antiguos Martirologios ni en los medievales, aunque la Verónica es citada al 4 de febrero en algún secundario martirologio. La tradición de la mujer que seca el rostro de Jesús con un lienzo ha dado origen al nombre Verónica, entendido como vera icona, y dicha tradición ha tenido gran difusión, oscureciendo casi del todo el episodio de la emorroissa, si bien taluni consideran a la emorroissa y a la Verónica la misma mujer, aunque no existan certezas en los documentos más o menos apócrisos. La Verónica ha sido representada en numerosísimas obras escultóricas y pictóricas que prolongan su imagen hasta nuestros días, estando inserida entre los personajes de la piadosa práctica de la Via Crucis a la sexta estación. El largo itinerario iconográfico del Santo Sudario como primer y único retrato del Volto Santo ha tenido su culmen con la gran estatua de la Verónica, obra del escultor Francesco Mocchi del siglo XVII situada en la Basílica de San Pedro en Vaticano, centro de la cristiandad. Dal siglo XIII se veneraba en San Pedro en Roma una imagen del rostro de Cristo llamada velo de la Verónica, el cual es citado por Dante en el Paradiso al canto XXXI, verso 104, y los estudiosos han identificado por lo más el velo de la Verónica con el icono tardo bizantino actualmente conservado en San Pedro, de donde se origina el culto del Volto Santo.
Presenza e patronati in Francia
Santa Verónica tiene un particular culto en Francia, donde es considerada aquella que, tras la muerte del Salvador, contrajo nupcias con Zaqueo y se recó a evangelizar las Galias. Santa Verónica habría muerto en el eremitaje de Soulac, siendo llamada también santa Venice o Venisse. En tierras francesas, Santa Verónica es patrona de los mercanti de lino y de las lavandaie.
Su camino de fe
La historia de Santa Verónica comienza en Edessa, Siria, en el primer siglo. Su encuentro con Jesús marcó un antes y un después en su vida, al ser sanada tras tocar el borde de su manto. Este acontecimiento no solo restauró su salud, sino que encendió en ella una fe que la acompañaría hasta el final de sus días. La tradición cristiana la vincula estrechamente a la Pasión, narrando el gesto de piedad en el que enjugó el rostro de Jesús durante su camino al Gólgota. Este acto de misericordia se ha convertido en un símbolo universal de consuelo ante el sufrimiento ajeno.
Tras la partida de Jesús, su compromiso con la fe no cesó. Santa Verónica se trasladó a otros lugares, llevando consigo el testimonio de lo vivido. Entre sus destinos se encuentran Cesarea de Filipo y Roma, ciudad a la que se atribuye el traslado de la reliquia del lienzo que contenía la imagen del rostro del Señor. Finalmente, su camino la condujo hacia las tierras de las Galias. En Soulac, Francia, concluyó su vida terrenal, no sin antes haber dedicado sus años posteriores a la evangelización. Su trayectoria es el reflejo de una vida laica entregada al servicio del Reino, demostrando que la cercanía con el Maestro es capaz de impulsar a una persona a recorrer tierras lejanas para compartir la esperanza recibida.
El culto y la memoria
La figura de Santa Verónica es venerada con sobriedad y respeto en la tradición de la Iglesia. Su memoria litúrgica se celebra el doce de julio, aunque es importante notar que su nombre también aparece en algunos martirologios secundarios en la fecha del cuatro de febrero. Su legado trasciende el tiempo, siendo invocada especialmente por aquellos que trabajan con la pureza y el cuidado de los textiles.
Es, de manera particular, la patrona de los mercaderes de lino y de las lavanderas, sectores que encuentran en su historia de servicio y en el acto de enjugar el rostro de Cristo una conexión simbólica con su labor cotidiana. La veneración a Santa Verónica nos invita a recordar que, incluso en las tareas más sencillas, es posible manifestar un amor profundo y una caridad diligente hacia el prójimo, siguiendo el ejemplo de quien tuvo el privilegio de confortar al Señor en su hora más difícil.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeggia Santa Verónica?
Se festeggia el 12 de julio. Algunos martirologios secundarios citan su memoria también el 4 de febrero.
De qué es patrona Santa Verónica?
En Francia es patrona de los mercanti de lino y de las lavandaie.