Sante Marana y Cira

Vírgenes y eremitas

Actualizado el 21 de julio de 2026

Sante Marana y Cira

Una vida de entrega y rigor

Originarias de Berea, Marana y Cira eligieron un camino de vida eremítica que las llevó a apartarse de la sociedad para refugiarse en el silencio de un pequeño sitio murado. En aquel recinto, lejos de las distracciones, dedicaron sus días a la oración constante y a la mortificación del cuerpo. Practicaron digiunos prolongados como medio para purificar el espíritu, acompañando su entrega con el uso de pesadas cadenas, un signo externo de su voluntad de someterse por completo a la voluntad divina.

Su devoción no se limitó a la clausura de su celda. Con un espíritu peregrino, emprendieron largos viajes a pie hacia lugares de gran significado espiritual. A pesar de la dureza del camino y de la falta de alimento, mantuvieron su ayuno durante sus desplazamientos hacia Jerusalén y hacia la región de Isauria. Estos viajes no fueron meras travesías geográficas, sino verdaderas procesiones de fe donde cada paso representaba una ofrenda. Su vida concluyó en Siria alrededor del año cuatrocientos cincuenta, dejando el legado de dos mujeres que supieron transformar la privación en una forma elevada de oración, demostrando que el amor a Dios puede sostener el espíritu incluso ante las mayores exigencias físicas.

La memoria en la Iglesia

La figura de las santas Marana y Cira ha sido custodiada con veneración por diversas tradiciones cristianas. Su ejemplo de vida eremítica y su dedicación a la penitencia fueron recogidos con respeto en los sinassarios bizantinos, que reservaron el veintiocho de febrero para conmemorar su tránsito a la vida eterna. Esta fecha permite a los fieles recordar su firmeza y su capacidad de renuncia.

Asimismo, el Martirologio Romano incluye su nombre en su calendario, señalando el tres de agosto como otro momento para honrar su memoria. Esta doble presencia en los libros litúrgicos subraya la importancia que la Iglesia otorga a su testimonio, invitando a los creyentes a reflexionar sobre la importancia de la austeridad y la búsqueda de Dios en medio de un mundo ruidoso. A través de los siglos, su historia continúa siendo un recordatorio de que la entrega total a la fe es un camino válido y fecundo para alcanzar la santidad.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta de las santas Marana y Cira?

Se conmemoran el 28 de febrero en los sinassarios bizantinos y el 3 de agosto en el Martirologio Romano.

De qué son patronas?

Los hechos proporcionados no mencionan patronazgos específicos.

Conmemoración de las santas Marana y Cira, vírgenes, que cerca de Beroea en Siria vivieron en un lugar angosto y cercado, expuestas a la intemperie, sin siquiera un modesto refugio, observando el silencio y recibiendo de una ventanilla el sustento necesario. — Martirologio Romano