San Romano de Condat
Abad
San Romano de Condat fue un insigne abad del siglo quinto que eligió el silencio de la creación para encontrarse con Dios. Nacido en el año 390, su figura permanece en la memoria de la Iglesia como un testimonio luminoso de entrega radical y paternidad espiritual, habiendo sabido conjugar la aspereza de la vida eremítica con la dulzura de la caridad fraterna en las tierras galas.
Es recordado principalmente por haber sido el iniciador de la vida monástica en los fríos macizos del Jura, donde fundó comunidades que se convirtieron en faros de fe y trabajo. Su santidad, templada en la soledad y manifestada en milagros de compasión hacia los sufrientes, nos habla hoy de la fecundidad del abandono confiado en las manos del Creador.