Santi Marino de Cesarea y Asterio
Mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida de fe
La historia de San Marino de Cesarea se desarrolla en la Palestina del siglo tercero, un periodo de grandes pruebas para los seguidores de Jesús. Marino, quien servía con honor en el ejército, se encontraba en el umbral de una promoción militar. Sin embargo, su fe fue descubierta por quienes deseaban impedir su ascenso, denunciándolo ante las autoridades civiles. Este momento crucial le permitió a Marino manifestar su libertad interior frente al juez Acheo, dejando en claro que su pertenencia a Cristo superaba cualquier ambición jerárquica. Animado por la presencia y el consejo del obispo Teotecno, Marino optó por el Evangelio, rechazando la espada como instrumento de poder mundano. Su firmeza en aquel juicio selló su destino terrenal, pero abrió las puertas de su gloria eterna al ser ejecutado mediante la decapitación.
La figura de Asterio, senador en Cesarea, añade un matiz de profunda humanidad a este relato. Como espectador del martirio de Marino, Asterio no permaneció indiferente ante el testimonio de tan gran valentía. Al concluir la ejecución, el senador tomó sobre sí la responsabilidad de recoger y dar digna sepultura al cuerpo del mártir. Este gesto de caridad y respeto hacia los restos de quien había dado su vida por la verdad fue considerado un acto de fe inaceptable por las autoridades de entonces. Por haber honrado al mártir y haber reconocido su santidad, Asterio fue condenado también a la muerte, uniendo así su destino al de Marino. Ambos nos enseñan que el compromiso con el Evangelio no se limita a las palabras, sino que se manifiesta en acciones concretas de valentía, caridad y respeto por la dignidad de nuestros hermanos.
El culto y la memoria
El culto a San Marino de Cesarea y al senador Asterio se ha mantenido vivo a través de los siglos en el Martirologio Romano, donde ambos son honrados de manera conjunta. Esta unión en el calendario litúrgico no es casual, sino que refleja la comunión de los santos: uno que confiesa su fe con la vida y otro que la honra con su caridad y su muerte. La Iglesia celebra su memoria el día tres de marzo, invitando a los fieles a reflexionar sobre la importancia de dar testimonio de la verdad en nuestro entorno cotidiano.
La historia de estos dos hombres de Cesarea de Palestina nos invita a valorar la integridad por encima de los reconocimientos sociales. Su ejemplo sigue siendo actual para los adultos que, tras una larga trayectoria de vida, buscan mantenerse fieles a sus convicciones más profundas. Al recordarlos, no solo celebramos un hecho histórico ocurrido en el año doscientos sesenta, sino que renovamos nuestra esperanza en la fuerza transformadora de la fe, que es capaz de convertir un acto de violencia en un testimonio de paz y entrega eterna.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de San Marino de Cesarea y Asterio?
Se celebra el día tres de marzo.
En Cesarea de Palestina, santos Marino, soldado, y Asterio, senador, mártires bajo el emperador Galieno: el primero, denunciado porque cristiano por un compañero de armas hostil, profesó a voz en cuello delante del juez su propia fe, recibiendo la corona del martirio con la decapitación; se transmite que Asterio, extendida en tierra su propia vestidura, recogió el cuerpo del mártir y recibió inmediatamente él mismo el mismo honor por él rendido al mártir. — Martirologio Romano