Santi Mártires Chinos (Agustín Zhao Rong y 119 Compañeros)
Actualizado el 21 de julio de 2026
El testimonio de la fe
La historia de los Santos Mártires Chinos es un relato de constancia que atraviesa varios siglos de historia. El inicio de este camino de entrega se remonta al año mil seiscientos cuarenta y ocho, cuando Francisco Fernández de Capillas entregó su vida por la fe, marcando el inicio de una serie de acontecimientos que habrían de prolongarse hasta el año mil novecientos treinta. A lo largo de este extenso periodo, numerosos misioneros y fieles locales, provenientes de diversas provincias como Fujian, Guizhou, Sichuan, Hebei, Shanxi, Hunan y Guangdong, fueron llamados a defender su fe en circunstancias sumamente difíciles.
La vida de estos hombres y mujeres estuvo marcada por una profunda convicción interior. A pesar de las tensiones sociales y políticas que afectaron a la Iglesia en China durante estos siglos, los mártires mantuvieron su fidelidad al mensaje de Cristo. Su perseverancia no fue producto de una elección sencilla, sino el resultado de una gracia especial que les permitió afrontar el martirio con serenidad. Al recordar sus nombres y su trayectoria, no solo honramos su memoria histórica, sino que celebramos la capacidad del ser humano para trascender el dolor mediante la caridad y la esperanza. La unificación de sus causas de beatificación, realizada el once de enero del año dos mil, permitió que la Iglesia reconociera oficialmente este sacrificio colectivo, consolidando su lugar en la tradición de los santos y confirmando que la sangre de los mártires es, en efecto, semilla de nuevos cristianos.
La memoria litúrgica
El reconocimiento de los Santos Mártires Chinos por parte de la Iglesia universal tuvo un momento culminante el primero de octubre del año dos mil, cuando San Juan Pablo Segundo procedió a su canonización solemne. Este acto no solo honró a las personas individuales que dieron su vida, sino que también destacó la unidad de la comunidad cristiana en su testimonio de amor. La Iglesia, al integrar a estos mártires en su calendario, invita a los fieles a meditar sobre la vocación cristiana al servicio de la verdad y a la defensa de los valores evangélicos en cualquier contexto cultural o geográfico.
La memoria litúrgica, establecida para el nueve de julio, nos permite cada año renovar nuestro compromiso con la fe y recordar a quienes nos precedieron en el camino del discipulado. Es una jornada sobria, dedicada a la oración y a la reflexión sobre el valor del testimonio en la vida cotidiana. Al celebrar a Agustín Zhao Rong y a sus ciento diecinueve compañeros, nos unimos a la Iglesia en China y al mundo entero para dar gracias por la fortaleza que estos mártires demostraron al dar testimonio de su amor a Dios, dejando una huella imborrable en la historia de la santidad.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria litúrgica de estos santos?
La memoria litúrgica de los Santos Mártires Chinos se celebra cada año el nueve de julio.
De que son patronos estos mártires?
Son reconocidos bajo el patronazgo de los Mártires de la China.
Santos Agustín Zhao Rong, sacerdote, Pedro Sans i Jordá, obispo, y compañeros, mártires, que en varias épocas y lugares de China testimoniaron valientemente el Evangelio de Cristo con la palabra y con la vida y, caídos víctimas de persecuciones por haber predicado o profesado la fe, fueron restaurados al glorioso banquete del cielo. — Martirologio Romano