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26 de agosto

Santi Simplicio, Constancio y Victoriano

Mártires en Celano

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

El origen y el relato de los agiografi

La fantasía de los antiguos agiografi se ha sbizzarrita en narrar la historia de estos tres mártires, cuyos hechos descritos carecen de un valor estrictamente histórico. Todo este relato proviene de una antigua Passio que quedó documentada en una inscripción fechada en el año mil cuatrocientos seis. La tradición sitúa los acontecimientos en el transcurso del segundo siglo, específicamente bajo el mandato del emperador romano Antonino Pio, entre los años ciento treinta y ocho y ciento sesenta y uno. Los relatos señalan que en la región de Borgoña se convirtió al cristianismo una familia entera, la cual recibió el bautismo de manos de un san Gennaro que los historiadores sugieren podría ser un santo omonimo francés y no el célebre obispo de Nápoles. Tras esta conversión, la madre Gaudenzia decidió retirarse a un monasterio, mientras que el padre Simplicio y los hijos Costanzo y Vittoriano asumieron el compromiso de propagar la nueva religión cristiana por aquellas tierras. Ante esta difusión, el prefecto Ponzio fue enviado a Francia provisto de severas disposiciones contra quienes profesaban la fe cristiana, lo que provocó el arresto inmediato de los tres burgundios y su comparecencia ante el tribunal.

Durante el juicio, los tres acusados expusieron con firmeza la teologia de la Trinidad y de la Redención. Como consecuencia de su testimonio, fueron sometidos a la pena de la flagelación, tras la cual los verdugos habrían muerto al instante según indica el relato legendario. Posteriormente fueron encerrados en un calabozo, donde recibieron la consolación de un ángel que les mostró la gloria reservada para los santos. El prefecto Ponzio decidió entonces remitirlos a Roma para que recibieran la condena definitiva a la pena capital. Durante el trayecto hacia la Ciudad Eterna se manifestaron diversos prodigios, entre los cuales destaca la curación milagrosa de una joven de Rávena que llevaba ocho años ciega y recuperó la vista por medio de las oraciones de los tres viajeros. Al llegar a Roma, los prisioneros intentaron visitar y orar sobre la tumba de los apóstoles Pedro y Pablo, pero las guardias imperiales se lo impidieron. Ante este obstáculo, la intervención divina los liberó de las cadenas, permitiéndoles realizar el peregrinaje en compañía de una multitud de fieles cristianos. Este hecho desencadenó una violenta rissa entre paganos y cristianos que dejó numerosas bajas entre los primeros, motivo por el cual los tres franceses fueron arrestados de nuevo y conducidos ante la presencia del propio emperador Antonino Pio, quien se encontraba entonces descansando en la región de la Marsica durante su período de reposo estivo.

El martirio y la difusión del culto

Una vez ante el emperador, Simplicio, Costanzo y Vittoriano reafirmaron con tenacidad su fe cristiana. Como respuesta, fueron arrojados a un calabozo repleto de serpientes y escorpiones, del cual salieron completamente ilesos gracias al socorro de un ángel. La autoridad imperial ordenó entonces que fueran descuartizados por cuatro giovenche infuriate, animales que sin embargo permanecieron inmóviles ante los mártires. Finalmente, el vigésimo sexto día de agosto del año ciento cincuenta y nueve aproximadamente, los tres confesores de la fe fueron decapitados en un lugar denominado Aureum fontem, topónimo que en otros textos antiguos aparece también citado como San Ioannis in capite acquae y que señalaba el emplazamiento donde posteriormente se levantaría una iglesia. El martirio estuvo acompañado por un terremoto, y uno de los verdugos, profundamente impresionado, se convirtió al cristianismo. Este converso acudió junto con otros testigos al diácono Fiorenzo para rogarle que pusiera por escrito todos los pormenores y detalles del martirio con el fin de transmitirlos a la posteridad. Los antiguos agiografi solían introducir en estas narraciones apariciones angélicas y liberaciones prodigiosas, presentando al Creador también como juez que vindicaba las penas y la muerte de sus fieles.

El culto propiamente dicho de estos mártires en la Marsica aquilana hunde sus raíces en el undécimo siglo. En el año mil cincuenta y siete, el obispo Pandolfo fue destinatario de un documento emitido por el papa Esteban noveno, en el cual se mencionaba la labor de reconocimiento de las reliquias. El obispo Pandolfo dispuso que los restos sagrados de los santos Simplicio, Costanzo y Vittoriano fueran depositados bajo el altar mayor de San Giovanni Vecchio, que constituía la antigua colegiata de Celano. Años más tarde, debido a la destrucción de la ciudad de Celano ordenada por el emperador Federico segundo en el año mil doscientos veintidós y su posterior reconstrucción en el Colle San Vittorino, las reliquias fueron trasladadas solemnemente a una capilla del nuevo templo el décimo día de junio del año mil cuarenta y seis, conservando la inscripción original. A pesar de la naturaleza legendaria de sus orígenes y de la hipótesis planteada por algunos estudiosos de que los tres hombres tal vez no pertenecían a la misma familia sino que procedían de Roma, Perugia y Amiterno y quedaron unidos únicamente por su martirio común en la Marsica, el reconocimiento eclesiástico oficial llegó en el año mil seiscientos treinta, fecha en la que se validó la existencia real de los mártires y se inscribieron definitivamente sus nombres en el Martirologio Romano.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia Santi Simplicio, Constancio y Victoriano?

La festividad litúrgica de estos santos mártires se celebra el vigésimo sexto día del mes de agosto.

Di cosa è patrono Santi Simplicio, Constancio y Victoriano?

Los datos biográficos e históricos proporcionados no mencionan ningún patronato específico asignado a estos santos.