29 de marzo
Santi Simplicio y Constantino
Abades de Montecassino
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La vida y el gobierno abacial
Santi Simplicio y Constantino desempeñaron un papel fundamental en los albores de la comunidad monástica. Simplicio es mencionado en la 'Vita Mauri' del noveno siglo como uno de los monjes elegidos por San Benito para acompañar a Saint Mauro en su viaje hacia Francia. El acreditado historiador Pietro Diacono documenta que Simplicio ejerció su responsabilidad abacial exigiendo que todos los monjes leyeran la Regola dejada por el santo fundador. Asimismo, Pietro Diacono afirma que Simplicio compuso algunos versos dedicados a dicha Regola, textos que han llegado hasta el presente aunque con interpretaciones diversas por parte de los estudiosos. Con el correr de los siglos, la figura de Simplicio ha sido recordada de forma conjunta con la de Constantino.
Las reliquias y la memoria
Las reliquias de Simplicio y Constantino fueron depositadas originalmente de manera conjunta, hallándose su primera sepultura justo al lado de la de San Benedetto. Tras el transcurso de los siglos, hacia los años 1625 a 1628, dichos restos fueron descubiertos en la zona del presbiterio de la basílica cassinese. Desde allí, las reliquias fueron transportadas inicialmente a la antigua capilla de Saint Bertario. Posteriormente, en el año 1710, se realizó una nueva translación conjunta hacia la capilla de San Gregorio Magno. En medio de los acontecimientos trágicos del siglo veinte, las reliquias salieron totalmente indemnes del desastroso bombardamento del año 1944. Concluida la reconstrucción del complejo monástico, los restos fueron sistemados nuevamente en la capilla renovada, ubicándose bajo el altar mayor. Cabe destacar que la iglesia y el altar de Montecassino fueron solemnemente consagrados por el Papa Pablo VI el 24 de octubre de 1964.
Iconografía y veneración
La profunda impronta espiritual dejada por estos abades ha quedado reflejada también en el arte sacro de la abadía. Simplicio ha sido inmortalizado en un cuadro obra de De Mura, situado en el interior de la capilla, donde se le representa mientras presenta la Regola a los distintos órdenes monásticos y caballerescos. Los benedictinos de Montecassino tributan su memoria litúrgica el veintinueve de marzo, una fecha fijada expresamente en relación con la invención y el descubrimiento de sus sagradas reliquias en el recinto basilical.
Una vida dedicada a la Regla
Los santos Simplicio y Constantino desempeñaron un papel esencial al asumir la responsabilidad de guiar a la comunidad de Montecassino tras la partida de San Benito. Como sucesores en el cargo de abad, enfrentaron la delicada tarea de preservar la disciplina y el fervor espiritual en un monasterio que comenzaba a ser un faro para toda la cristiandad. Su compromiso con la Regla no fue solo administrativo, sino profundamente vital, al esforzarse por encarnar cada uno de los consejos y exhortaciones dejados por su fundador.
Uno de los episodios más significativos en la trayectoria de estos santos es la misión de acompañar a San Mauro en su trascendental viaje a Francia. Esta expedición no solo representó un esfuerzo logístico, sino que fue el vehículo mediante el cual la espiritualidad benedictina comenzó a echar raíces en tierras francas. A través de este viaje, Simplicio y Constantino ayudaron a tejer los lazos que unirían a diversos monasterios bajo un mismo carisma. Su labor incansable en la difusión de la Regla permitió que el estilo de vida monástico se adaptara y floreciera, asegurando que el mensaje de paz y oración de San Benito llegara a comunidades distantes, fortaleciendo así la unidad de la Iglesia en el siglo sexto.
La memoria y el culto
El culto a los santos Simplicio y Constantino está íntimamente ligado al redescubrimiento de su presencia física en la basílica de Montecassino. Fue durante el periodo comprendido entre los años mil seiscientos veinticinco y mil seiscientos veintiocho cuando se produjo el hallazgo de sus reliquias. Este acontecimiento no solo renovó la devoción de los monjes hacia sus antiguos abades, sino que también permitió fijar una fecha precisa para su veneración litúrgica, asegurando que su ejemplo continuara inspirando a las generaciones venideras.
La memoria de estos santos, celebrada cada veintinueve de marzo, es una invitación a recordar la importancia de la continuidad y la fidelidad en la vida espiritual. Al honrar a Simplicio y Constantino, la comunidad cristiana reconoce a aquellos hombres que, aunque vivieron en la humildad del claustro, fueron piezas clave para que el legado de San Benito no se perdiera, sino que se convirtiera en una fuente perenne de sabiduría para el mundo. Su veneración es un acto de gratitud por el testimonio de quienes supieron mantener encendida la antorcha del servicio a Dios.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeja a Santi Simplicio y Constantino?
El recuerdo litúrgico de los santos abades está fijado para el veintinueve de marzo, en relación con el histórico hallazgo de sus reliquias.