23 de junio
Santi Zenón y Zena
Mártires
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El testimonio y la marcha hacia el martirio
Zenón ejercía la profesión de las armas y vivía como un cristiano profundamente convencido. Al estallar la persecución imperial, decidió no permanecer escondido y quiso seguir de manera voluntaria el destino de los cristianos perseguidos. Antes de emprender su camino definitivo, Zenón distribuyó sus bienes entre los pobres y liberó a todos sus siervos. Tomó entonces la determinación de presentarse ante el Gobernador de la Giordania para dar testimonio de su fe.
El siervo Zena había conocido la doctrina cristiana en el hogar de su amo y, a pesar de haber recuperado la libertad, se negó rotundamente a dejar a Zenón, decidiendo partir junto a él. Una vez que se presentaron ante la máxima autoridad romana, Zenón contestó con firmeza la absoluta absurdidad del culto dedicado a los ídolos paganos e ilustró con claridad la noble filosofía de vida que proponía el cristianismo. Esta valiente profesión de fe provocó la furia del funcionario imperial romano, quien ordenó de inmediato el encarcelamiento de Zenón y le infligió numerosas y crueles torturas.
La unión en el sufrimiento y la culminación
Lejos de amedrentarse por la situación, el siervo Zena acudió frecuentemente a visitar a Zenón en la oscuridad de la cárcel. Con profunda devoción, Zena besaba las pesadas catenas que aprisionaban a su amo y le suplicaba con lágrimas que no lo dejase solo. Zena rechazó cualquier posibilidad de huida o de apartarse de aquel lugar, decidiendo asociarse voluntariamente a los tormentos y a la dura suerte de su querido padrone.
Poco después, ambos fueron interrogados de manera conjunta por las autoridades y estimulados con insistencia a cometer el pecado de apostasía. Al haber rechazado con absoluta firmeza renegar de su fe, Zenón y Zena fueron sometidos nuevamente a tormentos atroces que culminaron con su ejecución. Ambos sellaron su existencia terrenal muriendo decapitados en la ciudad de Filadelfia en el año 303, entregando sus almas a Dios en el cuarto siglo.
La difusión del culto en Oriente y el redescubrimiento en Occidente
Tras el trágico final de los acontecimientos, el culto en honor a los dos mártires de Filadelfia logró difundirse con fuerza por todo el Oriente cristiano. Las noticias biográficas sobre estos santos fueron recopiladas y conservadas gracias a algún Sinassario bizantino antiguo. En la ciudad de Costantinopoli, la solemne fiesta litúrgica de los santos se celebraba de manera puntual cada veintidós de junio. Dicha celebración religiosa tenía lugar en el interior de la célebre Iglesia de San Giorgio martire, situada específicamente en el conocido barrio de la Cypriara.
En stark contraste con la devoción oriental, el culto dedicado a san Zenón y a san Zena permaneció completamente desconocido dentro del Occidente cristiano durante muchos siglos. Esta situación perduró hasta que se produjo el providencial intervento del ilustre cardenal Cesare Baronio, quien vivió entre los años 1538 y 1607. Baronio, célebre por haber sido el insigne estensore del insustituible Martirologio Romano, decidió introducir la memoria de Zenón y Zena dentro de este texto litúrgico universal, fijando su festividad oficial en la fecha del veintitrés de junio para toda la Iglesia.
Vida y testimonio
La historia de los santos Zenón y Zena nos transporta al siglo cuatro, en la ciudad de Filadelfia. Zenón, cuya existencia estuvo orientada hacia la virtud, destacó por una caridad activa que transformó la vida de quienes le rodeaban. Al decidir desprenderse de sus posesiones, no solo alivió las carencias de los pobres, sino que también otorgó la libertad a sus esclavos, reconociendo en cada persona la dignidad de un hijo de Dios. Este comportamiento, profundamente arraigado en los valores cristianos, preparó su corazón para el desafío definitivo que habría de enfrentar.
Cuando llegó el momento de dar razón de su esperanza frente al gobernador, Zenón no dudó en cuestionar públicamente el culto a los ídolos, reafirmando su lealtad a la fe verdadera. En este trance decisivo, Zena se unió a él de manera voluntaria. Este gesto de solidaridad y entrega no fue casual, sino fruto de una convicción compartida que los llevó a ambos a enfrentar con fortaleza las torturas impuestas por sus perseguidores. El desenlace de su testimonio fue la decapitación, un acto de violencia que, lejos de silenciar su voz, consolidó su ejemplo para las generaciones venideras. Su historia, vinculada a lugares como Filadelfia y mencionada en la tradición de Constantinopla, permanece como un recordatorio de que la fe, cuando es vivida con autenticidad, se convierte en un faro que ilumina la oscuridad de la persecución y el sufrimiento.
El culto y la memoria
La veneración a los santos Zenón y Zena ha encontrado un lugar permanente en el corazón de la Iglesia universal. Su inclusión en el Martirologio Romano, por obra del historiador y cardenal César Baronio, permitió que el recuerdo de su sacrificio no se perdiera en el olvido del tiempo. Esta acción oficial aseguró que el nombre de estos mártires fuera honrado y recordado en la liturgia.
El culto se expresa mediante la conmemoración anual de su paso a la vida eterna. Mientras que el Martirologio Romano establece su fiesta el día veintitrés de junio, existe una tradición particular en Constantinopla que sitúa su celebración el día veintidós de junio. Estas fechas sirven como puntos de encuentro para que los fieles mediten sobre el valor de la fidelidad a los principios cristianos ante cualquier presión externa. A través de los siglos, la figura de Zenón y Zena continúa inspirando a los creyentes a mantener una conducta recta y a practicar la caridad como el camino más seguro para alcanzar la plenitud en Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia san Zenón y san Zena?
La memoria litúrgica se celebra el 23 de junio según el Martirologio Romano, mientras que en Costantinopoli se recordaba el 22 de junio.
De qué es patrono san Zenón y san Zena?
Los hechos proporcionados no mencionan ningún patronato específico asignado a estos santos mártires.