10 de febrero
Santi Zótico y compañeros
Mártires de Roma
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El martirio y la sepultura
Los santos sufrieron el martirio en Roma entre el final del tercero siglo y el inicio del cuarto siglo, situándose el suceso en el año 304. Los cuerpos de los mártires fueron sepultados en la Via Labicana. La indicación latina en el Martirologio Geronimiano reporta la mención específica de la vía y una abreviatura tradicional. Dicha abreviatura debe ser entendida como miliar, indicando que los cuerpos fueron sepultados al décimo miglio de la Via Labicana. Las indicaciones sobre los lugares de sepultura varían sin embargo en los diferentes Martirologios y códices antiguos. Entre los textos que los mencionan se incluyen el Martirologio Geronimiano, el Martirologio Romano, el Sacramentario Gelasiano y los códices Bernense, Wisseburgense, Eptermacense y de Reichenau. Los estudiosos recientes han concluido que los mártires estaban en realidad sepultados en dos diferentes cementerios sobre la misma Via Labicana. En concreto, Zotico, Ireneo y Amanzio estaban sepultados al décimo miglio, mientras que Giacinto se hallaba al decimocuarto miglio. Los primeros agiógrafos unieron a los mártires en una única celebración al 10 de febrero, a pesar de que habían muerto en fechas diversas. De los dos cementerios de sepultura no rimangono que misere rovine de aquel situado al décimo miglio.
La memoria histórica y el culto
Sin desde el octavo siglo los cuatro mártires eran considerados simples fieles cristianos, un error de traducción hizo erróneamente creer que fuesen soldados debido a la lectura de la fuente primitiva. El grupo de santos es celebrado en el Martirologio Romano el 10 de febrero sin indicación topográfica cimiterial precisa, y el mismo Martirologio recuerda específicamente a Roma en la Via Labicana al décimo miglio a los santos Zotico y Amanzio martiri. Papa Leone XIII no se menciona en las fuentes antiguas, pero sí papa Leone Infinito o mejor dicho el papa Leone III, en cargo desde el 795 al 816, ejecutó restaurios en el cementerio del décimo miglio. En el noveno siglo la veneración de los fieles locales para estos mártires era todavía viva. Su sucesor papa Pasquale I, en cargo desde el 817 al 824, hizo transferir los cuerpos desde el cementerio o desde los cementerios de la Via Labicana a la renovada Basílica de Santa Prassede en Roma. San Zotico mártir es representado como un hombre de mediana edad y de aspecto devoto. Está además figurado con el nombre identificativo en una imagen superstite en la conca absidale de la Iglesia de Santa Maria en Pallara a Roma. Dicha imagen hacía parte de un ciclo de frescos del décimo siglo compuesto por catorce episodios sobre la prisión y el martirio de Zotico y de los compañeros. Los frescos originales han sido destruidos, pero existe una copia en un códice vaticano.
El testimonio del martirio
La historia de los santos Zótico y sus compañeros se inscribe en el marco de las persecuciones imperiales del año trescientos tres, un periodo de profunda tribulación para los seguidores de Cristo. En aquel contexto de adversidad, estos mártires se mantuvieron firmes, prefiriendo la entrega de su vida antes que renunciar a su fe. Su testimonio no fue un acto aislado, sino una manifestación de la fortaleza espiritual de los primeros cristianos de Roma, quienes enfrentaron el sufrimiento con esperanza y dignidad.
Tras su muerte, sus cuerpos fueron depositados con devoción en la Vía Labicana, específicamente en el décimo y decimocuarto miliario. Este lugar de reposo se convirtió en un espacio de oración y memoria para los fieles de la época. Más tarde, el papa Pascual Primero, reconociendo la importancia de estos santos para la Iglesia, ordenó el traslado de sus restos a la basílica de Santa Prassede. Este acto de traslación permitió que sus reliquias fueran custodiadas en un lugar de mayor relevancia, asegurando que el ejemplo de su sacrificio siguiera iluminando a las generaciones venideras. La sobriedad de su historia, despojada de adornos innecesarios, nos invita a reflexionar sobre el valor inalterable de la fidelidad cristiana en medio de las dificultades del mundo.
La memoria litúrgica
La Iglesia celebra la memoria de los santos Zótico y sus compañeros cada diez de febrero, tal como se encuentra consignado en el Martirologio Romano. Esta fecha constituye una oportunidad para renovar la gratitud ante el don de la fe, que fue custodiado con tanto celo por nuestros antecesores. La conmemoración litúrgica no es solo un recuerdo del pasado, sino un encuentro vivo con la historia de aquellos que fueron capaces de amar a Dios por encima de cualquier circunstancia terrenal.
A través de la liturgia, la comunidad cristiana mantiene viva la figura de estos mártires, cuya entrega sigue siendo un modelo de coherencia y valentía. Al recordar su tránsito hacia la vida eterna, los fieles son invitados a fortalecer su propio compromiso espiritual, encontrando en la firmeza de Zótico y sus compañeros un aliento constante para transitar el camino de la vida con esperanza y rectitud, apoyados siempre en la gracia del Señor.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeja San Zotico?
Se celebra el 10 de febrero en el Martirologio Romano.
De qué es patrono San Zotico?
Las fuentes disponibles no mencionan ningún patronato específico para San Zotico o sus compañeros.
En Roma, en la vía Labicana en la milla décima, santos Zótico y Amancio, mártires. — Martirologio Romano