24 de mayo
Virgen de los Quercioli
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y redescubrimiento
El Santuario de los Quercioli se encuentra ubicado a unos cien metros de la estación ferroviaria de Massa centro y está dedicado a María, Auxilio de los Cristianos. En su interior se venera un antiguo fresco que representa a la Virgen Madre con el Niño y a Sant'Antonio de Padua en oración. La pintura se remonta a la mitad del siglo dieciocho y fue mandada pintar por Domenico Nocchi sobre el muro de su propia casa en el año 1754. Tras la muerte de Domenico Nocchi, la vivienda fue vendida y posteriormente quedó por completo abandonada, lo que provocó que la sagrada imagen terminara cubierta de zarzas y maleza debido al abandono del lugar. El diecinueve de septiembre de 1831, tres mujeres que paseaban por la zona advirtieron la presencia de la imagen, la cual se mostraba hermosa y sonriente a pesar del deterioro circundante. A principios de marzo del año siguiente, una de aquellas tres mujeres condujo hasta el lugar a su sobrina, que se encontraba gravemente enferma. La joven enferma experimentó una curación repentina después de haber rezado con fervor delante de la sagrada imagen. El verdadero culto público tuvo inicio el lunes de Pascua del año 1832 como consecuencia directa de la difusión que alcanzó la fama de este prodigio.
Desarrollo del templo y milagros
Inmediatamente después del acontecimiento milagroso se tomó la decisión de erigir una iglesia, la cual fue completada el año siguiente. El proyecto de esta primera iglesia corrió a cargo del arquitecto modenese Giuseppe Marchelli y presentaba una planta en forma de cruz griega coronada por una majestuosa cupola. Un siglo después de su construcción, el edificio sagrado fue transformado para adoptar una planta de cruz latina. El veinticinco de mayo de 1835 tuvo lugar otro suceso extraordinario cuando el soldado del ejército ducal Giuseppe Bertozzi, que padecía ceguera, recuperó la vista tras encomendarse en oración a la Madonna de los Quercioli. En el año 1932, coincidiendo con obras de ampliación del templo bajo la rectoría del padre capuchino Dionisio Cantarelli, el pintor massese Oreste Bontemps ejecutó sobre la arcada principal un fresco que conmemora el milagro del soldado. Este dipinto mural es en realidad el rediseño de un pequeño cuadro al óleo sobre tabla que los compañeros de armas habían dejado originariamente en el santuario como recuerdo del favor recibido. El seis de junio de 1948, la imagen sagrada fue coronada de manera solemne y, pocos años antes, en 1946, el santuario había sido elevado oficialmente a la categoría de parroquia. Finalmente, en el año 1973 se pusieron en marcha diversas obras destinadas a realizar amplios restauraciones en el complejo.
Patrimonio artístico
El templo custodia una notable variedad de bienes culturales y artísticos de gran valor histórico. Entre ellos destaca un cuadro ejecutado al temple por un autor anónimo que representa a la Virgen acompañada por los emblemas de la Inmaculada Concepción, Santa María Magdalena, la virgen y mártir Santa Catalina y varios ángeles. Esta obra pictórica proviene originalmente del convento de los frailes capuchinos de Massa y su datación se sitúa en el periodo comprendido entre finales del siglo dieciséis y principios del siglo diecisiete. El edificio conserva asimismo numerosos y valiosos ornamentos y arredios sagrados destinados al culto litúrgico. De singular importancia es la presencia en el santuario de una predella de madera realizada en el siglo dieciséis que ilustra al Padre Eterno junto a un grupo de ángeles. Esta preciosa predella de madera se encuentra atribuida por los expertos a la escuela del célebre Ghirlandaio. La dirección espiritual y material del santuario fue confiada en el año 1909 a los Frailes Capuchinos de la Provincia religiosa de Lucca, una comunidad que continúa prestando su valioso servicio religioso en este lugar de gracia.
El origen y los signos
La historia de esta devoción encuentra su punto de partida en el año mil setecientos cincuenta y cuatro, cuando Domenico Nocchi encargó la realización del fresco que daría vida a la imagen sagrada. Desde aquel momento, el lugar se convirtió en un centro de oración, aunque fue a partir del mes de marzo del año mil ochocientos treinta y dos cuando la devoción adquirió un carácter público y extraordinario. En aquel tiempo, la sanación milagrosa de una sobrina enferma fue el signo que confirmó la benevolencia divina sobre quienes acudían a la Virgen, permitiendo que el culto comenzara formalmente el lunes de Pascua de aquel mismo año.
La historia de la comunidad está marcada por otros eventos significativos que han fortalecido la confianza de los fieles en la intercesión de la Virgen. Entre ellos, destaca el prodigio ocurrido el veinticinco de mayo del año mil ochocientos treinta y cinco, cuando Giuseppe Bertozzi recuperó la vista por gracia de la Madre de Dios. Estos acontecimientos no solo fueron testimonios aislados, sino que cimentaron un lazo inquebrantable entre la población de Massa y la imagen sagrada. La importancia de este culto fue reconocida solemnemente el seis de junio del año mil novecientos cuarenta y ocho, fecha en la que se llevó a cabo la coronación solemne de la imagen, un acto que ratificó la devoción popular y el papel de la Virgen de los Quercioli como baluarte de la vida espiritual de la región.
La celebración y el culto
El culto a la Virgen de los Quercioli es una expresión viva de la fe en la ciudad de Massa, donde cada veinticuatro de mayo se renueva la memoria de su protección. Esta festividad anual constituye un momento de encuentro comunitario y de renovación espiritual, en el cual los fieles se congregan para agradecer los favores recibidos y encomendar sus necesidades a aquella que es invocada como auxilio de los cristianos.
La liturgia y la oración en torno a esta advocación no son meros actos de recuerdo histórico, sino una participación activa en la historia de salvación que se manifiesta en la vida cotidiana de los creyentes. La solemnidad de la coronación y la continuidad de las visitas al lugar sagrado demuestran que la Virgen de los Quercioli sigue siendo un punto de referencia esencial, un faro de luz que invita a la esperanza y al abandono confiado en la voluntad del Señor, bajo el amparo maternal de María.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia la Virgen de los Quercioli?
La festividad litúrgica y recuerdo de la Virgen de los Quercioli se celebra el 24 de mayo.