Santo Esteban
Primer mártir
Santo Esteban, reconocido como el protomártir de la Iglesia, brilla en los albores del cristianismo como un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo. En los primeros años de la comunidad de Jerusalén, su figura emergió para dar testimonio vivo del Evangelio, asumiendo con humildad la tarea de servir a los más necesitados y defender la verdad de la nueva alianza con una valentía que conmovería a las generaciones venideras.
Su memoria se venera de manera especial el 26 de diciembre, inmediatamente después del nacimiento de Jesús, uniendo así el misterio de la Encarnación con el testimonio supremo de la entrega de la vida. Esteban es recordado por su fidelidad inquebrantable y por ser el primer discípulo que selló con su propia sangre el anuncio de la resurrección de Cristo, perdonando a sus perseguidores en el momento del sacrificio.