San Francisco Caracciolo
Sacerdote
San Francisco Caracciolo, nacido en el siglo XVI en Villa Santa Maria, fue un sacerdote ejemplar cuya existencia se transformó profundamente tras superar una grave enfermedad en su juventud. Movido por una gratitud inquebrantable, consagró su vida al servicio de los más necesitados y a la adoración perpetua, convirtiéndose en un faro de humildad y entrega en una época de grandes cambios para la Iglesia.
Es recordado principalmente como cofundador de la Orden de los Clérigos Regulares Menores, a quienes legó un camino de rigurosa pobreza y devoción eucarística. Su tránsito terrenal concluyó a principios del siglo XVII, dejando un legado de santidad que continúa inspirando a los fieles, especialmente en la región de Abruzzo, por su entrega absoluta al sacramento del altar y al cuidado de las almas sufrientes.