jueves 6 de agosto 2026

Santo del día 6 de agosto

Transfiguración del Señor

Transfiguración del Señor

La Transfiguración del Señor es un acontecimiento salvífico del siglo I, un misterio de luz que revela la divinidad de Jesucristo antes de su pasión. En la cumbre del Monte Tabor, el Salvador manifestó el esplendor de su gloria divina ante tres de sus discípulos predilectos, anticipando la belleza de la resurrección y confirmando la plenitud de la ley y los profetas en su propia persona divina.

Esta solemnidad, celebrada con profunda reverencia cada 6 de agosto, invita a los fieles a contemplar el rostro glorioso de Cristo para fortalecer la esperanza en medio de las pruebas temporales. Es un recordatorio de que la carne humana, asumida por el Verbo, está llamada a la transfiguración eterna en el reino de la luz inaccesible.

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Los otros santos de hoy

Sant' Ormisda

Papa

En Roma, en san Pedro, deposición de san Ormisda, papa, que, adalid de la paz, logró en Oriente recomponer el cisma de Acacio y en Occidente hacer respetar por las nuevas poblaciones los derechos de la Iglesia.

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Santi Justo y Pastor

Mártires

En Alcalá de Henares en España, los santos hermanos Justo y Pastor, mártires, que, aún niños, dejadas en la escuela las tablillas de escritura, corrieron espontáneamente al encuentro del martirio: inmediatamente capturados y golpeados con varas por orden del gobernador fueron ambos degollados por Cristo con la espada por su verdugo, mientras se confortaban el uno al otro con recíprocas exhortaciones.

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Beato Octaviano de Savona

Obispo

El Beato Octaviano de Savona fue una figura de profunda integridad y servicio en la Iglesia del siglo XII. Nacido en Quingey en el año 1060, dedicó su juventud al estudio de la teología y el derecho en Bolonia, formándose en las disciplinas necesarias para servir a la comunidad con sabiduría y discernimiento. Su camino espiritual lo llevó a abrazar la vida monástica en la abadía benedictina de Ciel d'Oro, en Pavía, donde cultivó la oración y el desprendimiento propios de su vocación.

Es recordado principalmente por su fecunda labor como obispo de Savona, cargo que asumió en el año 1123. Durante su episcopado, Octaviano trabajó incansablemente por el bienestar de su pueblo, impulsando el ordenamiento comunal y promoviendo la reforma cluniacense. Su vida, que concluyó en Savona en el año 1132, dejó una huella de rectitud y compromiso pastoral. Fue beatificado por el Papa Pío VI en el año 1783, consolidándose como un modelo de obispo atento a las necesidades espirituales y civiles de su diócesis.

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Beato Gezzelino

Eremita

En el territorio de Luxemburgo, beato Gezzelino, eremita, que vivió en el bosque sin techo ni vestido, confiando en Dios solo que, como da las inclemencias, así también ofrece refugio.

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Santa María Francisca de Jesús (Ana María Rubatto)

Virgen, Fundadora

Santa María Francisca de Jesús, nacida como Ana María Rubatto en el siglo diecinueve, fue una mujer de profunda entrega que consagró su existencia al servicio de los más necesitados. Originaria de Carmagnola, su camino espiritual la llevó a fundar las Hermanas Terciarias Capuchinas de Loano, una comunidad dedicada a la asistencia y al consuelo de quienes sufren en los márgenes de la sociedad. Su labor no se limitó a su tierra natal, sino que se extendió con valentía hacia el continente americano, donde su carisma floreció en tierras de Uruguay y Argentina.

Es recordada hoy con gratitud por su fidelidad inquebrantable al Evangelio, incluso en momentos de dolor extremo, como la tragedia vivida por sus hermanas en el martirio de Alto Alegre. Su vida, concluida en Montevideo al inicio del siglo veinte, permanece como un testimonio luminoso de caridad cristiana. Fue canonizada por el Papa Francisco en el año dos mil veinte, confirmando así el valor de su entrega total y el impacto duradero de su obra misionera en el mundo.

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Beato Tadeo (Tadeusz) Dulny

Seminarista y mártir

El Beato Tadeo Dulny fue un joven seminarista polaco, cuya vida quedó marcada por la entrega absoluta a su vocación en medio de los tiempos oscuros del siglo veinte. Nacido en el año mil novecientos catorce en Chmielów, dedicó sus años de juventud a la formación espiritual y académica en el seminario de Wloclawek, buscando prepararse para el servicio sacerdotal. Su camino, sin embargo, se vio truncado por el estallido de la guerra y la persecución sistemática que azotó a Polonia durante aquel periodo histórico.

Es recordado hoy como un mártir de la fe, un testigo silencioso pero firme que padeció la violencia de los campos de concentración nazis. Su memoria es honrada junto al grupo de los ciento ocho mártires polacos de la segunda guerra mundial, beatificados por el Papa Juan Pablo Segundo en el año mil novecientos noventa y nueve. Su figura permanece como un ejemplo de perseverancia frente a la adversidad extrema, invitando a los fieles a reflexionar sobre la dignidad humana y la constancia en el amor a Dios incluso en las circunstancias más desoladoras.

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Beato Carlos López Vidal

Laico casado, mártir

Cerca de la ciudad de Gandía en el territorio de Valencia en España, beato Carlos López Vidal, mártir, que durante la persecución contra la fe alcanzó la gloria celeste.

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Beato Mateo (Serafini) de Bascio

Iniciador de los Capuchinos

El Beato Mateo de Bascio, nacido en mil cuatrocientos noventa y cinco en Bascio, es recordado como una figura fundamental en la historia de la espiritualidad franciscana. Su búsqueda de una observancia más rigurosa y fiel a la regla original del pobrecillo de Asís lo llevó a emprender un camino de renovación que culminó en la fundación de la Congregación de los Capuchinos. Desde sus inicios en el convento de Montefiorentino hasta su labor incansable como predicador, su vida estuvo marcada por un profundo deseo de vivir en soledad, pobreza y servicio a los necesitados.

Su legado trasciende las estructuras institucionales, pues representa el anhelo constante de volver a la esencia del evangelio. A pesar de las dificultades y los cambios en su trayectoria personal, el Beato Mateo es venerado por haber sido el iniciador de una reforma que buscaba la austeridad absoluta. Su entrega, que lo llevó a ofrecer asistencia espiritual incluso en tierras lejanas como Alemania durante los años mil quinientos cuarenta y seis y mil quinientos cuarenta y siete, permanece como un testimonio de su compromiso con la fe y la misión apostólica.

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Santi Felicísimo, Agapito, Jenaro, Magno, Vicente y Esteban

Mártires de Roma

Los santos Felicísimo, Agapito, Jenaro, Magno, Vicente y Esteban son recordados como mártires de la Iglesia de Roma, quienes dieron su vida en el siglo tercero, específicamente en el año doscientos cincuenta y ocho. Su memoria está estrechamente vinculada al testimonio de fe ofrecido en tiempos de persecución, bajo el mandato del emperador Valeriano, momento en el cual la comunidad cristiana enfrentaba pruebas severas para mantenerse fiel al Evangelio.

Estos hombres son venerados por su sacrificio, que sella un capítulo fundamental de la historia de la Iglesia antigua. Su recuerdo, unido al del papa Sixto segundo, quien fue martirizado junto a ellos, nos invita a reflexionar sobre la entrega plena y la valentía de quienes, en el cementerio de Calixto, prefirieron la fidelidad a Cristo por encima de la propia existencia. La Iglesia celebra su legado como una luz que ilumina la perseverancia en la fe.

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Del Martirologio Romano

Fiesta de la Transfiguración del Señor, en la cual Jesucristo, el Hijo Unigénito, el amado del Eterno Padre, delante de los santos Apóstoles Pedro, Jacobo y Juan, teniendo como testigos la ley y los profetas, manifestó su gloria, para revelar que nuestra humilde condición de siervos por Él mismo asumida había sido por obra de la gracia gloriosamente redimida y para proclamar hasta los confines de la tierra que la imagen de Dios, según la cual el hombre fue creado, aunque corrompida en Adán, había sido recreada en Cristo. — Martirologio Romano