Beata Juana María de Maillé

Viuda

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beata Juana María de Maillé

Su vida

Juana María de Maillé nació en el año mil trescientos treinta y uno en el castillo de La Roche, en Saint-Quentin de Touraine. A la edad de dieciséis años, fue unida en matrimonio por obligación con Roberto de Silly. A pesar de esta imposición, ella logró transformar su unión en un camino de virtud, viviendo junto a su esposo en castidad y entrega mutua. Su compromiso con el bien quedó demostrado cuando, ante el cautiverio de su marido a manos de los ingleses, no dudó en empeñar sus recursos para pagar el rescate necesario y lograr su liberación.

La muerte de su esposo marcó el inicio de una etapa de profunda desolación y prueba. Al quedar viuda, Juana María fue injustamente expulsada de su hogar por los parientes de su difunto marido, viéndose privada de sus pertenencias y del amparo familiar. Lejos de sucumbir al rencor, encontró refugio en la espiritualidad y el desprendimiento absoluto de las cosas materiales. Se trasladó a Tours, donde eligió vivir como reclusa en las inmediaciones del convento de los franciscanos. En aquel retiro, dedicó sus últimos años a la oración constante y a la contemplación, hasta su fallecimiento en el año mil cuatrocientos catorce. Su vida, caracterizada por la aceptación serena de la voluntad divina, fue reconocida oficialmente por la Iglesia en el año mil ochocientos setenta y uno, cuando el papa Pío Noveno aprobó su culto, honrando su memoria como una mujer que supo hallar la verdadera libertad en el seguimiento de Cristo.

El culto

La memoria de la beata Juana María de Maillé ha perdurado a través de los siglos como un signo de esperanza para quienes enfrentan el abandono o la injusticia. Su vida, que transcurrió entre el castillo de La Roche y la ciudad de Tours, fue un modelo de vida laica consagrada a la oración y a la caridad. La Iglesia, al reconocer formalmente su santidad bajo el pontificado del papa Pío Noveno en el año mil ochocientos setenta y uno, ha querido destacar la ejemplaridad de su conducta, especialmente en el ejercicio de la castidad y la paciencia ante las pruebas.

Hoy, su figura es venerada especialmente el veintiocho de marzo, fecha en la que los fieles recuerdan su tránsito al cielo y su intercesión. Aquella mujer que fue despojada de todo en la tierra encontró su mayor riqueza en la cercanía con el convento de los franciscanos en Tours, donde su oración se elevó como un incienso agradable a Dios. Su culto, sobrio y constante, nos invita a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a los compromisos asumidos y a la confianza inquebrantable en la providencia divina, incluso cuando el camino se torna difícil y solitario.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria de la beata Juana María de Maillé?

Su memoria litúrgica se celebra el veintiocho de marzo.

En Tours en Francia, beata Juana María de Maillé, que, después de haber perdido al marido en la guerra, reducida en pobreza y echada de casa por los suyos, abandonada por todos, vivió casi reclusa en una pequeña celda cerca del convento de los Menores, mendigando el pan, pero llena de confianza en el Señor. — Martirologio Romano