15 de noviembre
Beata María de la Pasión (Elena María De Chappotin de Neuville)
Religiosa, fundadora
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y primera juventud
Nacida en Francia el veintiuno de mayo de 1839, la futura fundadora pertenecía a una familia de antiguas raíces lorenesas y bretonas. En su juventud poseía un carácter volitivo y turbolento, dotado de una gran fuerza trascinatrice que con el tiempo se ammorbidì gradualmente. Desde sus primeros años mostró una profunda atracción hacia los grandes ideales espirituales y humanos. La existencia de la joven Elena se vio marcada por sucesivos lutos familiares que contribuyeron profundamente a su maduración interior, preparándola para los desafíos futuros que la Providencia le tenía reservados en el camino de la consagración religiosa.
El camino entre los claustros
En el año 1860 dio un paso decisivo al entrar entre las Clarisse de Nantes, iniciando así su caminata en la espiritualidad franciscana. Sin embargo, debido a problemas de salud que la obligaron a enfermarse, tuvo que abandonar el monasterio de las Clarisse, lo que abrió un periodo prolongado de dura prueba y maduración espiritual. Tras superar estas dificultades, decidió ingresar en la Società di Maria Riparatrice, donde recibió el nombre religioso de Maria della Passione. Siendo todavía novicia, se embarcó en Marsella para marchar hacia el Maduré, en la India.
La experiencia misionera en la India
A la edad de veintiocho años asumió el cargo de Superiora provinciale de las tres casas abiertas por la congregación en el subcontinente indio, una responsabilidad que ejerció con dedicación durante nueve años. Este importante encargo en la India le otorgó una vasta experiencia de la vida y de los complejos problemas misioneros. En el año 1874 su campo misionero se amplió notablemente con la fundación de una nueva casa en Ootacamund, situada en las montañas del Nilgiris. Durante su estancia prestó siempre una gran atención a la defensa de la condición de la mujer en las tierras de misión.
La ruptura y la fundación de la nueva obra
En el año 1876 una serie de circunstancias dolorosas y contradictorias la condujeron a dejar la congregazione di Maria Riparatrice, abandonando la institución junto a una veintena de religiosas del Maduré. Esta dolorosa ruptura constituyó el punto de partida de su obra definitiva en el seno de la Iglesia católica. Verso la fine del 1876 partió hacia Roma en compañía de dos hermanas con el propósito de exponer sus inquietudes al Sumo Pontífice. El seis de enero de 1877, Papa Pio IX autorizó la fundación de las Missionarie di Maria, invitándolas a buscar un noviciado en Francia.
Desarrollo institucional y pruebas
En el año 1882 se concretó la fundación de la casa de Roma y se procedió a la redacción de las primeras costituzioni de la nueva congregación religiosa. A pesar de estos avances, afrontó otro doloroso periodo de dificultades en el cual su obra fue nuevamente puesta en discusión por las autoridades eclesiásticas. Durante estas tensiones fue suspendida temporalmente de su encargo de superiora generale, aunque fue posteriormente reintegrada en sus funciones. Del periodo de estos contrastes surgieron algunos de sus textos espirituales y místicos más bellos y profundos.
Madurez espiritual y expansión apostólica
Bajo su dirección prudente y firme, cerca de tres mil religiosas fueron enviadas a ochenta y seis fundaciones distribuidas en cuatro continentes. La fundadora fue una mujer profundamente arraigada en la fe, cuya personalidad se robusteció a través de las dificultades de la vida práctica y del sacrificio. Comprendió el misterio de Dios con la intención de entrar en él mediante el don total de sí misma. Se sintió cautivada en su interior por la simplicidad de san Francesco, transmitiendo a sus hijas espirituales una impronta humilde y esencial.
El carisma y el tránsito al cielo
La beata dejó a sus hermanas una cuantiosa producción de escritos legislativos, meditativos y litúrgicos, y fue definida con justicia como maestra de espiritualidad missionaria. Falleció en Sanremo el quince de noviembre de 1904. Las suore Francescane Missionarie di Maria destacaron desde los inicios por su marcada internacionalidad y por su cercanía respetuosa a las culturas locales. Hoy continúan su misión en setenta y seis países, viviendo el amor universal como signo vivo de comunión entre los pueblos y de fidelidad al Evangelio.
Su vida y misión
El itinerario espiritual de Elena María De Chappotin de Neuville comenzó en Francia, su lugar de nacimiento. En el año mil ochocientos sesenta, tomó la decisión de consagrar su vida al Señor ingresando en la comunidad de las Clarisse en la ciudad de Nantes. Este fue solo el primer paso de un camino que la llevaría mucho más lejos. Su espíritu misionero la condujo a la India, donde su capacidad y dedicación fueron puestas a prueba y fortalecidas; allí, con apenas veintiocho años de edad, asumió la responsabilidad de ser superiora provincial, demostrando una madurez y una fe extraordinarias en el servicio a las comunidades locales en Maduré y Ootacamund.
La etapa decisiva de su vida ocurrió en el año mil ochocientos setenta y siete, cuando fundó la congregación de las Misioneras de María. Este acontecimiento, clave en su biografía, contó con el respaldo y la autorización pontificia otorgada por el Papa Pío IX ese mismo año. Su visión permitió que la congregación se estableciera y creciera, buscando siempre responder a las exigencias de la evangelización en diversos contextos geográficos, incluyendo su labor en Roma. Con el paso del tiempo, el Instituto fue integrado formalmente en la gran familia franciscana, consolidando así el carisma que ella había iniciado. Su vida, que transcurrió entre el siglo diecinueve y los albores del siglo veinte, concluyó en Sanremo en el año mil novecientos cuatro, dejando un legado espiritual que sigue vivo en la actualidad.
El culto y memoria
La Iglesia venera a la Beata María de la Pasión reconociendo la santidad de su vida y la fecundidad de su obra fundacional. Su memoria se celebra con gratitud, recordando la entrega de una mujer que supo leer los signos de los tiempos y responder con generosidad a las necesidades de la misión católica. Cada quince de noviembre, la comunidad de fieles se une en oración para conmemorar el día de su tránsito a la vida eterna, acontecido en Sanremo.
Este recuerdo no es solo una mirada al pasado, sino una invitación a mantener vivo el espíritu misionero que ella impulsó con tanta fuerza. Al ser beatificada, la Iglesia propone su figura como un modelo de fidelidad a la vocación recibida. Los fieles que se acercan a su historia encuentran en ella un testimonio de fortaleza frente a las dificultades y una guía en el camino de la caridad, recordándonos que el amor de Dios no conoce fronteras y que la misión es un compromiso que requiere, ante todo, un corazón dispuesto a la entrega total.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia la Beata María de la Pasión?
La sua memoria liturgica si celebra il 15 novembre, giorno della sua nascita al cielo avvenuta a Sanremo.
En San Remo en Liguria, beata María de la Pasión (Elena) de Chappotin de Neuville, virgen, que, arrebatada en lo íntimo por la sencillez de san Francisco, instituyó las Hermanas Franciscanas Misioneras de María y prestó siempre gran cuidado a la defensa de la condición de la mujer en las tierras de misión. — Martirologio Romano