1 de mayo
Beata Petronila de Troyes
Abadesa de Moncel
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La formacion espiritual en Provins
La Beata Petronila nació en Francia, vinculada por su sangre a la noble familia de los condes de Troyes. Desde sus primeros años recibió una sólida educación religiosa que orientó su corazón hacia los valores del Evangelio. En su más tierna juventud fue admitida entre las suoras clarisas del monasterio de Provins. En este lugar de recogimiento, Petronila perfeccionó virtudes esenciales como la modestia, la humildad y la paciencia, preparándose para los designios que Dios tenía para su alma.
Su alma desarrolló un intenso y profundo amor por Cristo eucaristico y por el misterio del Crocifisso. Lejos de buscar protagonismos, se empeñó en edificar a sus consorellas prefiriendo siempre el testimonio del ejemplo a las meras palabras. Convirtió aquellos espacios en un centro de apostolado abierto y generoso, volcado en la atención espiritual y material de los pecadores, los afligidos y los necesitados que buscaban consuelo.
El camino hacia la perfeccion y la fundacion de Moncel
Movida por el deseo de testimoniar su amor absoluto hacia Cristo, la Beata Petronila formuló la promesa de perseguir incansablemente aquello que resultara más perfecto. A esta sagrada promesa le siguió un esfuerzo continuo y constante de renovación espiritual. Su camino no estuvo exento de pruebas, pues debió afrontar numerosas sufrimientos derivados de incomprensiones ajenas. Tales dificultades fueron superadas mediante la oración incesante, y Dios la socorrió otorgándole gracias contemplativas y profundas éxtasis.
En el año 1309, el rey de Francia Filippo el Bello fundó en Moncel, localidad situada cerca de Ponte Santa Massenzia en la diócesis de Beauvais, un monasterio de clarisas consagrado a San Giovanni Battista. La construcción de este edificio se vio retrasada debido al fallecimiento del soberano. Fue únicamente en el año 1336 cuando un grupo de doce monjas clarisas pudo establecerse en el nuevo cenobio. Estas religiosas procedían de los monasteriros de Longchamp, de San Marcello en París y de Santa Caterina en Provins. Entre ellas se encontraba Petronila, descendiente de los condes de Troyes.
El gobierno pastoral y los ultimos anos
La Beata Petronila fue elegida para desempeñar el cargo de primera badessa del monasterio de Moncel. Su insediación oficial se celebró solemnemente en presencia del rey Filippo de Valois y de la reina Giovanna de Borgogna. Poco después, el 27 de marzo de 1337, la iglesia monástica fue consagrada por el cardenal de Boulogne. Desde su responsabilidad, la nueva abbadessa guio a una comunidad de religiosas totalmente entregadas a la perfección serafica, distinguiéndose por su inagotable bondad y su especial premura hacia las enfermas.
A lo largo de su servicio, Petronila intensificó su unión mística con Cristo, aunque también debió sostener durísimas luchas espirituales frente a las sutiles tentaciones de desesperación instigadas por el demonio. Muchas jóvenes siguieron su ejemplo luminoso, logrando que el monasterio de Moncel floreciera como un centro de altísima vida espiritual. Tras gobernar la comunidad durante ocho años, Petronila renunció a su cargo con el fin de prepararse debidamente para el tránsito definitivo. Vivió los últimos once años de su existencia Terrena en la humildad y el retiro absoluto, entregada a la contemplación, hasta que entregó su alma a Dios el 1 de mayo de 1355.
Su camino de fe
El itinerario espiritual de la Beata Petronila de Troyes comenzó en su tierra natal, desde donde se trasladó para iniciar su formación religiosa ingresando en la Orden de las Clarisas en el monasterio de Provins. Este fue el inicio de una vida dedicada al silencio, al trabajo y a la alabanza divina, virtudes que cultivó con esmero a lo largo de los años. Su presencia en la región, que incluyó vínculos con lugares como Beauvais, fue testimonio de una vocación que buscaba siempre la gloria de Dios a través de la sencillez y la observancia de los consejos evangélicos.
En el año mil trescientos treinta y seis, su trayectoria alcanzó un momento significativo al ser elegida para liderar la naciente comunidad de Moncel. Como primera abadesa, Petronila tuvo la responsabilidad de establecer los fundamentos espirituales y materiales de aquel monasterio. Su labor no se limitó a la administración, sino que se centró en ser un ejemplo vivo de la regla de Santa Clara para sus hermanas. Tras ocho años de entrega plena al servicio de la comunidad, optó por dejar su cargo de abadesa. Esta decisión, lejos de ser un abandono, reflejó su espíritu de desprendimiento y su deseo de regresar a una vida de mayor recogimiento, permaneciendo en Moncel hasta el final de sus días. Su fallecimiento, acaecido el primero de mayo de mil trescientos cincuenta y cinco, marcó el fin de una vida entregada con total serenidad al servicio del Señor.
Memoria y culto
La figura de la Beata Petronila de Troyes ha sido preservada con veneración a lo largo de los siglos. Su santidad, manifestada en la sencillez de su vida y en la rectitud de su gobierno monástico, encontró un reconocimiento oficial por parte de la Iglesia en el siglo diecinueve. Fue el Papa Pío Noveno quien procedió a su beatificación en el año mil ochocientos cincuenta y cuatro, ratificando así la fama de santidad que siempre la rodeó.
Con el fin de honrar su memoria, el mismo Pontífice concedió la celebración de su memoria litúrgica el once de mayo de mil ochocientos cincuenta y cuatro, fijando su festividad el primero de mayo, día en que la Beata entregó su alma a Dios. A través de este acto, la Iglesia invita a los fieles a contemplar la vida de Petronila como un modelo de fidelidad y servicio humilde. Su legado, aunque sencillo, continúa inspirando a quienes buscan en el silencio y en el cumplimiento fiel de sus deberes cotidianos un camino seguro hacia la santidad.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia la Beata Petronila de Troyes?
Se celebra el 1 de mayo. El papa Pio IX concedio oficialmente su Ufficio y Messa el 11 de mayo de 1854.
Donde desarrollo su labor principal la Beata Petronila?
Desarrollo su labor espiritual y su gobierno como primera abadesa en el monasterio de clarisas de Moncel, ubicado en la diocesis de Beauvais, en Francia.
En Moncel, en el territorio de Beauvais en Francia, beata Petronila, virgen, primera abadesa del monasterio de las Clarisas del lugar. — Martirologio Romano