Beati Agatángelo de Vindocino (Francisco) Nourry y Casiano de Nantes (Gundisalvo) Vaz Lopez-Netto
Sacerdotes capuchinos, mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y el ministerio
Agatángelo de Vindocino nació en Vendome en el año mil quinientos noventa y ocho. Su camino hacia el altar comenzó al ingresar en el noviciado capuchino de Mans, donde adoptó su nombre religioso. Su celo apostólico lo llevó a desarrollar una intensa labor misionera en Aleppo, lugar donde dedicó gran parte de su tiempo al estudio de la lengua árabe para acercarse mejor a las almas. Por otro lado, Casiano de Nantes, nacido en el año mil seiscientos siete, inició su formación en el noviciado de Angers. Antes de partir hacia las misiones, Casiano dio testimonio de caridad cristiana al asistir con abnegación a los enfermos durante la grave epidemia de peste que azotó a Francia entre los años mil seiscientos treinta y uno y mil seiscientos treinta y dos.
Los caminos de ambos se cruzaron en el año mil seiscientos treinta y tres en la ciudad de Alejandría. Allí, compartiendo el mismo ideal de entrega, decidieron unir sus esfuerzos para emprender una misión hacia Etiopía. Tras un largo periplo, fueron capturados en Gondar por orden del Negus Basilides, quien los condenó a muerte. El martirio de ambos misioneros fue particularmente significativo: fueron ejecutados por impiccagione, utilizando sus propios cingulos como instrumentos para la condena. Su sacrificio no fue solo el final de un viaje geográfico, sino la culminación de un proceso de santidad que comenzó en la sencillez de sus respectivos conventos en Francia y se selló con la entrega total de sus vidas en el corazón de África, permaneciendo hasta hoy como pilares de la fe para la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.
El culto y la memoria
La memoria de los beatos Agatángelo y Casiano es celebrada con devoción por la Iglesia, especialmente en el seno de la familia capuchina. Su proceso de canonización culminó con éxito en el año mil novecientos cinco, cuando el Papa Pío Décimo los elevó al honor de los altares, reconociendo oficialmente la heroicidad de su testimonio y la autenticidad de su sacrificio martirial.
Desde entonces, cada siete de agosto, los fieles recuerdan su ejemplo de fidelidad inquebrantable. Su vida, que transcurrió entre las tierras de Francia, el Medio Oriente y finalmente Etiopía, es recordada como un modelo de obediencia a la llamada de Dios. La Iglesia los venera como mártires que supieron transformar los instrumentos de su propia consagración, sus cingulos, en símbolos de su unión definitiva con Cristo. Su culto nos invita a reflexionar sobre la importancia de la perseverancia en la misión y la capacidad de mantener el corazón firme en la esperanza, incluso en los momentos de mayor prueba y adversidad.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de los beatos Agatángelo y Casiano?
Su festividad se conmemora cada siete de agosto.
De qué orden formaban parte?
Eran sacerdotes de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.
En la ciudad de Gondar en Etiopía, beatos Agatángelo (Francisco) Nourry de Vendôme y Casiano (Gonsalvo) Vaz López-Netto de Nantes, sacerdotes de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos y mártires, que en Siria, Egipto y Etiopía buscaron reconciliar con la Iglesia católica a los cristianos separados, pero fueron por orden del rey de Etiopía colgados a unos árboles con su mismo cordón y lapidados. — Martirologio Romano