Beati Alfonso Lopez Lopez y Michele Remon Salvador

Franciscanos, mártires

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beati Alfonso Lopez Lopez y Michele Remon Salvador

La vida y el ministerio

Alfonso López López nació en el año mil ochocientos setenta y ocho en Secorún. Su camino vocacional se consolidó en el año mil novecientos seis, al ingresar en la Orden de los Frailes Menores Conventuales. Tras un periodo de formación, fue ordenado sacerdote en el año mil novecientos once. Su labor pastoral fue extensa y dedicada, destacando especialmente su servicio como penitenciario en la basílica de Loreto, lugar donde su presencia fue consuelo para muchos fieles. Su vida fue un constante caminar entre España, Italia y los lugares donde su orden lo requería, siempre con la mirada puesta en la misión sacerdotal.

Miguel Remón Salvador nació en el año mil novecientos siete en Caudé. Siguiendo una llamada similar, ingresó en la Orden de los Frailes Menores Conventuales en el año mil novecientos veintisiete. Con una entrega profunda, emitió sus votos solemnes en el año mil novecientos treinta y tres, consolidando su compromiso de vida en comunidad. Al igual que Alfonso, prestó servicio en la basílica de Loreto, donde cultivó su espiritualidad y su dedicación al servicio de los demás. A pesar de la diferencia de edad y de las etapas de su formación, ambos compartieron el mismo destino durante el convulso periodo de la guerra civil española. Tras ser arrestados en la zona de Granollers, fueron conducidos a Samalús, donde fueron fusilados el tres de agosto del año mil novecientos treinta y seis. Su muerte, aceptada con la fortaleza de los santos, cerró un capítulo de servicio humilde y silencioso, elevándolos a la gloria de los altares por decisión del Papa Juan Pablo Segundo al inicio del nuevo milenio.

El culto y la memoria

La Iglesia celebra la memoria litúrgica de los beatos Alfonso López López y Miguel Remón Salvador el día tres de agosto, fecha que coincide con el aniversario de su martirio en Samalús. Este recuerdo anual permite a los fieles rememorar su coherencia de vida y su fidelidad al carisma franciscano conventual. La beatificación, proclamada por el Papa Juan Pablo Segundo el once de marzo del año dos mil uno, supuso un reconocimiento oficial a su testimonio, integrándolos en el martirologio de la Iglesia universal.

El culto a estos mártires se centra en la oración y en la gratitud por el ejemplo que dejaron a las generaciones venideras. La basílica de Loreto, donde ambos sirvieron con dedicación, guarda el recuerdo de su presencia y de su entrega pastoral. La memoria de estos dos religiosos invita a los creyentes a renovar su propio compromiso de fe, recordando que el testimonio de los santos es una luz que guía el camino en medio de las dificultades del tiempo presente. Su vida, aunque marcada por un final violento, es celebrada como una victoria del espíritu y una muestra de amor a Dios.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria de estos beatos?

Su memoria litúrgica se celebra cada tres de agosto, día en el que entregaron su vida como mártires.

En el pueblo de Samalús, cerca de Barcelona, también en España, beatos mártires Alfonso López López, sacerdote, y Michele Remòn Salvador, religioso, de la Orden de los Frailes Menores Conventuales, que en la misma persecución por haber testimoniado a Cristo obtuvieron la gloriosa victoria. — Martirologio Romano