Beati Cruz Laplana Laguna y Fernando Espanol Berdie
Mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y el ministerio
El beato Cruz Laplana Laguna nació en Pian, Huesca, en el año mil ochocientos setenta y cinco. Tras cursar sus estudios, recibió la ordenación sacerdotal en el año mil ochocientos noventa y ocho. Su trayectoria pastoral lo llevó por diversas localidades como Barbastro, Saragozza y Caspe, hasta que, en el año mil novecientos veintiuno, fue elegido obispo de Cuenca. Durante su mandato episcopal, destacó por su gran capacidad de organización, logrando una profunda reforma de la administración diocesana y la creación de una valiosa biblioteca, demostrando su interés por la formación y el crecimiento cultural de su comunidad. Fue un pastor cercano y dedicado al bien de su diócesis.
Por su parte, el beato Fernando Español Berdié, nacido en España en el año mil ochocientos setenta y cinco, consagró su vida al sacerdocio con una entrega ejemplar. Ejerció su labor pastoral como párroco de Gruslau y en la zona de Grau, donde dejó huella de su dedicación. Con el tiempo, su camino se unió al del obispo Laplana, convirtiéndose en su secretario particular. Esta estrecha colaboración permitió a ambos compartir no solo el trabajo diario y la gestión pastoral en Cuenca, sino también la última y más difícil etapa de sus vidas. Ambos fueron arrestados por los milicianos en el año mil novecientos treinta y seis, compartiendo el mismo destino y la misma fe, siendo finalmente fusilados en Villar de Olalla, en la provincia de Cuenca, el siete de agosto de aquel año. Su muerte fue el acto final de una existencia entregada al servicio de los hombres y a la gloria de Dios.
El culto y la memoria
La Iglesia conmemora a estos dos mártires el día ocho de agosto, fecha que marca el inicio de su intercesión desde la gloria. El recuerdo de su sacrificio permanece vivo, recordándonos la importancia de la coherencia de vida y la lealtad a los principios cristianos, incluso en las situaciones más extremas. La figura del obispo Laplana y la del sacerdote Fernando Español Berdié invitan a los fieles a reflexionar sobre la responsabilidad del propio ministerio y la entrega cotidiana. Su culto es un recordatorio de que la santidad no es ajena a la historia, sino que se forja en medio de las circunstancias concretas de la vida, enfrentando los desafíos con esperanza. Al honrarlos, la comunidad cristiana renueva su compromiso de seguir el ejemplo de estos hombres que, con su sangre, dieron testimonio de una fe que no se doblega y de un amor que trasciende la propia muerte.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de estos beatos?
Se celebran el ocho de agosto, en recuerdo del día de su martirio.
De que son patronos?
Los hechos proporcionados no mencionan patronazgos específicos para estos beatos.