22 de noviembre
Beati Elías Julián Torrido Sánchez y Bertrando Francisco Lahoz Moliner
Religiosos y mártires
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los orígenes y la formación de los hermanos
Bertran Francisco, cuyo nombre secular era Francisco Lahoz Moliner, nació en Campos, en las cercanías de Teruel en España, el 15 octubre 1912 y fue bautizado el día posterior a su nacimiento. Movido por el vivo deseo de devenir Fratello Lasalliano, ingresó en el Aspirantato de Cambrils el 10 agosto 1925, tras haber transitado previamente por el Aspirantato de Monreal del Campo. Su camino de consagración continuó cuando recibió el hábito religioso el 2 febrero 1929. Por su parte, Elias Julian, al secolo Julian Torrijo Sanchez, nació en Torrijo del Campo, cerca de Teruel en España, el 17 noviembre 1900 y recibió el bautismo el día successivo a su nacimiento. También deseoso de consagrarse como Fratello Lasalliano, entró en el Aspirantato de Cambrils el 13 noviembre 1916. Tiempo después, recibió el hábito el 11 febrero 1917 ad Hostalets de Llers, momento en el cual asumió el nombre religioso de Elias Julian.
El apostolado en la enseñanza y la vida comunitaria
Fratel Elias Julian comenzó su fecundo apostolado con los niños de Santa Coloma Farnés en el año 1920. A lo largo de los años, Cambrils, Manlleu, San Hipolito de Voltrega, Condal y la escuela Nostra Signora del Carmelo a Barcellona constituyeron sus principales campos de apostolato. A causa de una enfermedad que afectó su salud, debió regresar a Cambrils, lugar donde posteriormente se vio alcanzado por la persecución religiosa. En el ámbito de su congregación, Fratel Bertran Francisco desempeñó una notable labor como profesor en el Aspirantato, donde se ocupaba con esmero de los alumnos que necesitaban mayor apoyo en su aprendizaje, además de estar addetto alla catechesi dei Novizi. Caracterizado por una firmeza austera y un talante de instancabile lavoratore, supo dejar una profunda huella en cuantos le rodearon.
El testimonio supremo y el martirio
Al desencadenarse la guerra civil española, en el septiembre 1936, Fratel Bertran Francisco fue encargado junto con Fratel Elias Julian de la misión de acompañar a casa a algunos novizi de Valencia y Aragòn. Mientras se hallaban cumpliendo este generoso cometido, antes de llegar a su destino, fueron intercettati dai miliziani. Identificados plenamente como religiosos, sufrieron el encarcelamiento y fueron puestos en celda de isolamento. Finalmente, los dos hermanos fueron llevados al campo militar de Benimamet y ejecutados. Fratel Bertran Francisco murió a la edad de veinticuatro años el 22 noviembre 1936 a Picadero de Paterna, y sus restos fueron depositados en una fosa común del cementerio de Valencia. Fratel Elia contaba con treinta y cinco años al momento de su muerte, ocurrida también el 22 noviembre 1936 en el mismo Picadero de Paterna. El martirologio sitúa formalmente su martirio en la ciudad de Paterna, dentro del territorio de Valencia en España.
La beatificación
La memoria de estos testigos fieles de Cristo fue honrada solemnemente por la Iglesia católica. Los dos religiosos, junto a otros tres confraternos suyos de la Congregación de los Fratelli delle Scuole Cristiane, fueron beatificados el 11 marzo 2001 por Papa Giovanni Paolo II. Dicha beatificación tuvo lugar en el marco de un grupo compuesto por doscientos treinta y tres mártires de la misma persecución religiosa, elevando a los altares su sacrificio por la fe.
Una vida consagrada
El beato Elías Julián Torrido Sánchez nació en Campos en el año mil novecientos doce. Su camino espiritual comenzó al ingresar al Aspirantado lasalliano en mil novecientos veinticinco, recibiendo el hábito religioso cuatro años más tarde, en mil novecientos veintinueve. Durante la difícil época de la guerra civil, asumió la delicada responsabilidad de acompañar a los novicios, brindándoles guía y consuelo en medio de la incertidumbre. Su vida se truncó en mil novecientos treinta y seis, cuando fue arrestado y ejecutado por los milicianos en el Picadero de Paterna.
Por su parte, el beato Bertrando Francisco Lahoz Moliner nació en Torrijo del Campo en el año mil novecientos. Su vocación lasalliana se manifestó temprano, ingresando al Aspirantado en mil novecientos dieciséis y vistiendo el hábito en mil novecientos diecisiete. A lo largo de su ministerio, desarrolló una labor educativa y apostólica en diversas localidades catalanas, tales como Cambrils, Hostalets de Llers, Santa Coloma Farnés, Manlleu y Barcelona. Al igual que su hermano de hábito, fue detenido y ejecutado en el Picadero de Paterna en mil novecientos treinta y seis. Ambos compartieron no solo el mismo destino final, sino una vida marcada por la entrega generosa a la enseñanza y al servicio de la comunidad, manteniendo su compromiso religioso hasta la entrega final de su existencia.
El culto y la memoria
La Iglesia celebra la memoria de los beatos Elías Julián Torrido Sánchez y Bertrando Francisco Lahoz Moliner el día veintidós de noviembre, fecha que conmemora su martirio. Su reconocimiento oficial por parte del magisterio culminó con la ceremonia de beatificación presidida por el Papa Juan Pablo II el once de marzo del año dos mil uno.
Hoy, su testimonio sigue vivo en la memoria de los fieles, recordándonos la importancia de la perseverancia en la fe. Al honrar a estos dos religiosos, la Iglesia invita a reflexionar sobre la paz y el perdón, valores que ellos encarnaron incluso en los momentos más oscuros de su historia personal y colectiva.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia Beati Elías Julián Torrido Sánchez y Bertrando Francisco Lahoz Moliner?
La memoria litúrgica y fiesta de los beatos Elías Julián y Bertrán Francisco se celebra el 22 de noviembre.
De qué es patrono Beati Elías Julián Torrido Sánchez y Bertrando Francisco Lahoz Moliner?
En los datos biográficos proporcionados no se mencionan patronatos específicos para estos beatos.
En la ciudad de Paterna en el territorio de Valencia en España, beatos Elías (Julián) Torrijo Sánchez y Bertrando (Francisco) Lahoz Moliner, religiosos del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y mártires, que, teniendo a Cristo como modelo, merecieron conseguir durante la persecución religiosa el premio eterno prometido a quien ha perseverado en la fe. — Martirologio Romano