Beati Mártires Coreanos (Pablo Yun Ji-chung y 123 compañeros)

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beati Mártires Coreanos (Pablo Yun Ji-chung y 123 compañeros)

El nacimiento de la fe

La historia de los mártires coreanos tiene sus raíces en el siglo dieciocho, un periodo marcado por el deseo de conocimiento y la búsqueda de la verdad. El inicio de la Iglesia en Corea ocurrió de manera singular en el año mil setecientos ochenta y cuatro, cuando Yi Seung-hun recibió el bautismo, convirtiéndose en el primer cristiano coreano. Este acontecimiento sembró la semilla de una comunidad que creció bajo la guía del Espíritu Santo, a pesar de la ausencia inicial de una estructura jerárquica formal. La comunidad cristiana, en su afán de profundizar en la doctrina, mantuvo vínculos espirituales con Pechino, buscando el sustento necesario para su incipiente vida de fe.

La providencia permitió que, en el año mil setecientos noventa y cuatro, el misionero Giacomo Zhou Wen-mo lograra ingresar de forma clandestina en Corea. Su presencia fue un pilar fundamental para los creyentes, ofreciendo los sacramentos y fortaleciendo la unión con la Iglesia universal. Fue en este contexto de fervor y resistencia donde Pablo Yun Ji-chung y sus compañeros vivieron su compromiso cristiano. Afrontaron las pruebas con una integridad que los llevó al sacrificio supremo, demostrando que el amor a Dios prevalece sobre cualquier obstáculo humano. La vida de estos mártires es, en esencia, la historia de un pueblo que, al descubrir el Evangelio, estuvo dispuesto a ofrecer su propia vida por el Reino de Dios, dejando una huella imborrable en la historia religiosa del siglo dieciocho y el siglo diecinueve.

El reconocimiento de la Iglesia

El reconocimiento de la santidad de los mártires coreanos ha sido un proceso de gran importancia para la Iglesia contemporánea. El siete de febrero de dos mil catorce, el Papa Francisco firmó el decreto que reconocía oficialmente el martirio de Pablo Yun Ji-chung y sus ciento veintitrés compañeros, validando el heroísmo de su entrega. Este acto fue el preludio de una jornada histórica para los fieles coreanos.

El dieciséis de agosto de dos mil catorce, el Papa Francisco presidió personalmente la ceremonia de beatificación en Corea. Aquel día, la Iglesia honró solemnemente a quienes dieron testimonio de su fe en tierras coreanas, elevándolos a los altares para que sirvan de ejemplo y guía. Su beatificación no solo celebra un pasado glorioso, sino que invita a los fieles de todas las edades a reflexionar sobre la importancia de la coherencia de vida y la valentía en el anuncio del Evangelio. Hoy, su intercesión es fuente de esperanza para quienes buscan seguir los pasos del Señor con la misma determinación que ellos demostraron en su tiempo.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeja a los Beatos Mártires Coreanos?

La ricorrenza litúrgica colectiva de los Beatos Mártires Coreanos se celebra el día cinco de julio.