Beati Michal Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski
Sacerdotes de los Frailes Menores Conventuales, mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su vida y misión
Michal Tomaszek nació en Tarnów en el año mil novecientos cincuenta y ocho, mientras que Zbigniew Strzalkowski nació en Łękawica en el año mil novecientos sesenta. Ambos jóvenes polacos sintieron profundamente el llamado a seguir a Cristo en la familia franciscana. Michal recibió la ordenación sacerdotal en el año mil novecientos ochenta y seis, año en el que también Zbigniew fue ordenado diácono. Unidos por un mismo espíritu de servicio, se prepararon con esmero para la misión, dejando su tierra natal para trasladarse a Pariacoto, en el Perú, en el año mil novecientos ochenta y nueve.
En aquel territorio, los frailes se integraron plenamente en la vida de la comunidad, compartiendo las alegrías y los sufrimientos de la población local. Su trabajo pastoral no se limitó a las celebraciones litúrgicas, sino que buscaron acompañar a los fieles en su crecimiento humano y espiritual. Durante su estancia, mantuvieron siempre un espíritu de oración y fraternidad, pilares fundamentales de su identidad como Frailes Menores Conventuales. Su labor en Pariacoto fue un signo claro de la caridad cristiana que busca el bienestar integral de las personas. El nueve de agosto del año mil novecientos noventa y uno, su camino terrenal llegó a un fin trágico cuando fueron secuestrados y ejecutados por integrantes del grupo terrorista Sendero Luminoso. A pesar de la violencia que truncó sus días, su legado de paz y entrega total ha perdurado en el tiempo, inspirando a muchos creyentes a mantener viva la llama de la esperanza y el compromiso con los más pobres.
Memoria y beatificación
La Iglesia reconoce en el sacrificio de los beatos Michal Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski un testimonio elocuente de fidelidad al Evangelio. Su vida entregada ha dejado una huella profunda tanto en Polonia como en el Perú, los dos países que marcaron su historia personal y su vocación. En el año dos mil quince, el Papa Francisco elevó a estos valientes misioneros al honor de los altares, reconociendo oficialmente su martirio y proponiéndolos como modelos de virtud para los fieles de todo el mundo.
La memoria de estos mártires se celebra con especial devoción, recordando el aniversario de su entrega definitiva. Además, su recuerdo se vincula de manera particular al siete de junio, fecha que coincide con los aniversarios de sus respectivas ordenaciones, invitando a los creyentes a reflexionar sobre el don del sacerdocio y la llamada a la santidad. Su culto es una invitación constante a vivir con autenticidad el compromiso bautismal, superando el miedo con la fortaleza que proviene del Espíritu Santo. Al venerar a estos beatos, la comunidad cristiana agradece a Dios por el don de su testimonio, que sigue siendo una luz en medio de las oscuridades del mundo, recordándonos que el amor de Dios es más fuerte que cualquier forma de odio o violencia.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de los beatos?
Su fiesta se celebra el nueve de agosto, aunque también se hace memoria de ellos el siete de junio, aniversario de sus ordenaciones.