28 de agosto
Beato Aurelio de Vinalesa (José Ample Alcaide)
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la formación religiosa
El nacimiento de José Ample Alcaide tuvo lugar el 3 de febrero de 1896 en Vinalesa, Valencia. Al día siguiente de su alumbramiento, el 4 de febrero de 1896, recibió las aguas bautismales en la parroquia de San Honorato obispo. Tiempo después, el 21 de abril de 1899, recibió el sacramento de la Confermazione. Sus primeros pasos en el camino eclesiástico los dio en el Seminario serafico de Massamagrell, en la misma provincia valenciana. La llamada de san Francisco resonó con fuerza en su espíritu, lo que le llevó a vestir el hábito cappuccino en el año 1912. Su compromiso con la vida consagrada se consolidó mediante la emisión de su profesión religiosa temporal el 10 de agosto de 1913, seguida por la profesión religiosa perpetua el 18 de diciembre de 1917. Con el deseo de profundizar en su preparación, fue enviado a Roma para perfeccionar sus estudios eclesiásticos, culminando esta etapa con su ordenación sacerdotal en la Ciudad Eterna el 26 de marzo de 1921, administrada por el arzobispo de Filippi, monseñor Giuseppe Palica.
El ministerio en Orihuela y la virtud sacerdotal
De regreso a España tras su estancia en Roma, el padre Aurelio de Vinalesa fue designado para un delicado encargo formativo. Asumió el puesto de director del Studentato de filosofía y teología de los capuchinos en Orihuela, en la provincia de Alicante. Ejerció este cargo con suma prudencia y logró una satisfacción general que se prolongó hasta el final de sus días. Su dedicación a los jóvenes religiosos era absoluta, esforzándose constantemente para que alcanzaran la perfección en su vocación. Era un fedele osservante de todas las reglas de san Francesco, lo que se reflejaba en su conducta cotidiana. El sacerdote Operaio Diocesano don Pascual Ortells atestiguó que entre los fieles gozaba de una indiscutible fama de santo y de sabio, destacando por su sabiduría espiritual y su rectitud de costumbres.
La prueba suprema y el martirio
Con la llegada de la revolución de 1936, la comunidad del convento de Orihuela se vio obligada a dispersarse el 13 de julio. Padre Aurelio buscó refugio en su casa paterna situada en Vinalesa. Sin embargo, los milicianos lo capturaron en el hogar familiar el 28 de agosto y lo condujeron hacia el lugar de la ejecución. El testigo ocular del martirio, Rafael Rodrigo, certificó que conservó una imperturbable serenidad hasta el último instante, alentando a sus hermanos. Antes de morir, y por su expresa exhortación, recitaron juntos la fórmula del acto de contrizione. Mientras el siervo de Dios recitaba la fórmula de la absolución, un miliziano le propinó dos bofetadas; otro miliziano intervino para pedirle que no lo golpeara más, argumentando la inutilidad de tal gesto ante el poco tiempo de vida que le restaba. Padre Aurelio permaneció impassibile ante la injuria y concluyó su sagrado deber. Inmediatamente después, una descarga de fusilería acabó con la vida de todos mientras repetían con fuerza el grito Viva Cristo Re!. El martirio acaeció el 28 de agosto de 1936.
El destino de las reliquias y la memoria litúrgica
Tras el asesinato, el cuerpo del padre Aurelio fue sepultado en el cimiterio de Foyos, provincia de Valencia, en las inmediaciones del sitio donde había sido masacrado. Una vez concluida la guerra civil española, sus restos mortales fueron objeto de exumación y posterior traslación al cimiterio de Vinalesa el 17 de septiembre de 1937. Hoy en día, sus sagradas reliquias descansan definitivamente en la cappella de los mártires capuchinos del convento de la Maddalena de Massamagrell. El Martirologio recuerda en los alrededores del villaggio de Vinalesa al beato Aurelio, al siglo Giuseppe Ample Alcaide, sacerdote de la Orden de los Frati Minori Cappuccini y mártir, que conquistó el premio glorioso lottando por la fede en el turbulento contexto de aquel siglo.
Una vida de servicio
El Beato Aurelio de Vinalesa vio la luz en el año mil ochocientos noventa y seis en la localidad valenciana de Vinalesa. Desde sus primeros años, manifestó una vocación clara hacia la vida religiosa, la cual cultivó con esmero y disciplina. Su formación espiritual lo llevó hasta la ciudad de Roma, donde recibió la ordenación sacerdotal el veintiséis de marzo del año mil novecientos veintiuno. Aquel momento marcó el inicio de un ministerio caracterizado por la cercanía y la guía constante de quienes buscaban en él un referente de fe.
A lo largo de su camino sacerdotal, el Beato Aurelio ejerció diversas responsabilidades, destacándose especialmente por su labor en la formación de los jóvenes religiosos. Su servicio como director del Studentato capuchino en Orihuela fue una etapa significativa en su vida, donde volcó sus esfuerzos en preparar a las nuevas generaciones para el anuncio de la Buena Nueva. Su presencia en lugares como Vinalesa, Massamagrell y Orihuela consolidó su figura como un guía espiritual respetado y querido por sus hermanos de comunidad. La sencillez de su trato y la profundidad de su oración fueron los pilares que sostuvieron su ministerio hasta los últimos días de su vida, manteniendo siempre una mirada puesta en los valores eternos que definieron su vocación capuchina.
El testimonio del martirio
En el año mil novecientos treinta y seis, en medio del clima de conflicto que atravesaba España, la vida del Beato Aurelio llegó a su momento definitivo. El veintiocho de agosto de aquel año, mientras se encontraba en Vinalesa, fue capturado por los milicianos. A pesar de la presión y la amenaza que rodeaban su entorno, el sacerdote mantuvo su serenidad y su coherencia, demostrando que su fe no era un simple enunciado, sino el centro de su existencia.
Tras su captura, fue trasladado a la localidad de Foyos, donde fue ejecutado por causa de su fe y su condición de ministro de la Iglesia. Su muerte es recordada como un acto de martirio que cierra un ciclo de entrega total. La Iglesia, al elevarlo a los altares como Beato, reconoce en él a un testigo ejemplar de la caridad cristiana. Su memoria nos invita a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a los propios principios incluso en los momentos de mayor incertidumbre, recordándonos que el sacrificio por los ideales del Reino de Dios posee una dignidad que trasciende el tiempo y las circunstancias históricas.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il beato Aurelio de Vinalesa?
Su memoria litúrgica se celebra cada año el 28 de agosto.
Cerca del pueblo de Vinalesa, aún en el mismo territorio, beato Aurelio (José) Ample Alcaide, sacerdote de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, en el mismo período, en la batalla por la fe obtuvo el premio glorioso. — Martirologio Romano