Enciende una vela por quien amas — arde aquí durante 7 díasEnciende la tuya →

28 de julio

Beato David Carlos Maranon

Religioso escolapio, mártir

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes y vocación

Davide Carlos Maranon vino al mundo el 29 de diciembre de 1907 en Assarta, situado en la región de Navarra en España. Creció en el seno de una familia muy numerosa compuesta por doce hermanos y provista de buenas condiciones económicas. Ya desde su etapa fanciulla, el joven demostró una spiccata tendencia hacia la vida religiosa y las cosas del espíritu. Durante el transcurso de su servicio militar, Davide Carlos tuvo la oportunidad de visitar a su hermana Paola, quien formaba parte de las religiosas escolopias. En el transcurso de aquella visita familiar, el joven le confió con sinceridad que ya tenía más de veintiún años de edad y sentía que todavía no había hecho nada verdaderamente importante por Dios. Tras un encuentro fortuito con un padre scolopio, tomó la firme resolución de ingresar en la Congregación de las Escuole Pie, el instituto fundado por San Giuseppe Calasanzio en el siglo diecisiete, concretamente en el año 1597, cuyos miembros son conocidos habitualmente como escolopios.

Formación y noviciado

El camino de formación del joven religioso comenzó cuando Davide Carlos trascorrió un primer periodo de prueba en la localidad de Estella. Posteriormente, se desplazó para vestir el hábito religioso en Peralta de la Sal. En esa misma localidad de Peralta de la Sal, llevó a cabo su noviciado bajo la rigurosa y paternal guía del padre Faustino Oteiza, un sacerdote que con el tiempo correría la misma suerte y sería martirizado pocos días después que su discípulo. El joven novicio manifestó la inmensa felicidad que sentía por haber elegido este camino de entrega total a través de una emotiva carta dirigida a sus propios familiares. Su profunda fe y su constante aspiración hacia las cosas del cielo prepararon su alma para los difíciles acontecimientos que habrían de sacudir a España en aquellos años convulsos.

El contexto histórico y la persecución

Aquellos trágicos acontecimientos se enmarcaron en la guerra civile spagnola, un conflicto que se desarrolló en dos momentos sucesivos separados por un lapso de dos años. El primer hito relevante fue la Revolución de las Asturias, que aconteció desde el cinco hasta el catorce de octubre de 1934, periodo en el cual los mártires fueron pocos gracias a la intervención del General Franco. La segunda fase de la guerra civil española abarcó desde el mes de julio de 1936 hasta el año 1939, y se caracterizó por una compleja combinación de motivos políticos unidos a una violenta lucha antireligiosa. Durante el año 1936, el número de los mártires alcanzó cifras alarmantes superando las siete mil víctimas. Dicha persecución de 1936 resultó sumamente generalizada y prolongada, afectando de manera implacable a aquellas zonas de España que se encontraban controladas por la República y gobernadas por grupos y partidos extremistas dotados de un poder profundamente autónomo y arbitrario. A pesar de la saña desatada, miles de ecclesiastici de todas las condiciones, entre los cuales figuraban obispos, sacerdotes, suore, seminaristas, religiosos de diversos Órdenes y laicos muy comprometidos con el apostolado cattolico, sufrieron como víctimas totalmente inocentes de aquella persecución, destacando firmemente el hecho de que todos los religiosos martirizados carecían absolutamente de cualquier tipo de vínculo con la política.

El martirio y la memoria litúrgica

Durante el mes de julio de 1936, el hermano Davide Carlos experimentó un tremendo dolor al presenciar de cerca el inmenso desprecio y el triste scempio cometido por los miliziani en contra de la iglesia y de los diversos arreos sacros pertenecientes a la Casa de Peralta. En aquella ocasión, los miliziani destruyeron con violencia la estatua de San Giuseppe Calasanzio que se encontraba situada en la pequeña plaza ubicada justo en la entrada de la iglesia. Ante el clima de abierta hostilidad, Davide Carlos supo acoger el inminente martirio considerándolo como un particular e inmerecido don de Dios que le abría de par en par las puertas del cielo, hacia donde siempre había aspirado dirigir su mirada con una profunda y inquebrantable fe. Su ejecución tuvo lugar de manera trágica en las cercanías de la ciudad de Peralta el día 28 julio de 1936, fecha en la que fue cruelmente fucilato a la temprana edad de veintinueve años junto con el padre Manuel Segura. El martirologio recuerda solemnemente a los beatos Emanuele Segura, sacerdote, y Davide Carlos, religioso, ambos pertenecientes a la Orden de los Chierici regolari delle Scuole Pie, como ilustres mártires caídos en Gabasa, un territorio perteneciente a la diócesis de Zaragoza en España. La Iglesia católica, reconociendo el valor supremo de su testimonio de fe, ha procedido a beatificar a un grupo de trece religiosos escolopios, todos ellos de nacionalidad española y fallecidos trágicamente en diferentes días y lugares a lo largo del año 1936. La memoria litúrgica de estos beatos se celebra oficialmente el día uno de octubre. Los nombres de los trece religiosos escolopios beatificados son el padre Dionisio Pamplona, el padre Manuel Segura, el fratel Davide Carlos, el padre Faustino Oteiza, el fratel Fiorentino Felipe, el padre Enrico Canadell, el padre Maties Cardona, el padre Francesco Carceller, el padre Ignasi Casanovas, el padre Carlos Navarro, el padre José Ferrer, el padre Juan Agramunt y el padre Alfredo Parte.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia el Beato Davide Carlos Maranon?

Su memoria litúrgica y la de sus compañeros mártires se celebra el 28 de julio, mientras que la Iglesia recuerda conjuntamente a los trece escolopios beatificados el 1 de octubre.

En Gabasa en el territorio de Zaragoza siempre en España, beatos Manuel Segura, sacerdote, y David Carlos, religioso, de la Orden de los Clérigos regulares de las Escuelas Pías, mártires en la misma persecución. — Martirologio Romano