28 de julio
San Jacobo Hilario (Emanuel) Barbal Cosàn
Religioso mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La vida y la labor educativa
Desde su juventud, el santo se dedicó a la enseñanza del latino y prestó servicio en diversos centros educativos con gran celo pastoral y cultural. En su recorrido formativo, aprodo al noviciado de Pibrac en la alta Garonna, en Francia, donde permaneció durante ocho años como dedicado maestro de los novicios. Con el tiempo, una progressiva sordidad causó oggettive difficoltà al su insegnamento, a pesar de su gran preparación y de su sólida formación religiosa. Debió tralasciare siempre più spesso le lezioni e, con espíritu de humildade, se dedicó a la cura manual dell'orto de la Comunità, aceptando las limitaciones impuestas por su condición física.
El arresto y el juicio
Mientras transitava sulla strada da Enviny a Mollerussa, Fratel Jaime Hilario fue arrestado por los milicianos durante la guerra civile spagnola, la cual se había transformado en una caza feroz contra cualquier religioso o sacerdote en odio a la Iglesia. Fue dapprima affidato a una famiglia en libertad vigilada y posteriormente trasladado al carcere di Lérida, en la celda número treinta y uno, para después ser llevado ante el Comitato di Tarragona. En diciembre de 1936 fue internado en la nave-carcere Mahon, quedando su juicio fijado para el mes de enero de 1937. Durante el proceso, el abogado defensore le sugirió declararse hortelano asalariado del convento y no religioso para salvar su vida. Sin embargo, el hermano rechazó el consejo, fue acusado de haber sido profesor de latino —considerada una falta grave por los milicianos— y confirmó valientemente no ser un jardinero, sino un Hermano de las Escuelas Cristianas, siendo condenado a muerte.
El martirio y la glorificación
Un indulto llegó el dieciocho del mes, pero la ejecución fue apresurada deliberadamente para evitarlo. Dos días después de la sentencia, el dieciocho de enero de 1937, fue sacado de cautiverio y llevado a un bosquecillo cercano al cementerio, donde se dispuso su fusilamiento. El pelotón de ejecución quedó grandemente maravillado por su calma seráfica y su profunda devoción en la oración. La tradición refiere que ben due scariche di fucile non lo colpirono y que los milicianos huyeron asustados por este prodigio, hasta que el jefe del grupo, blasfemando, descargó su pistola sobre la sien del mártir. Poco antes había afirmado que no cambiaría su hábito por todo el oro del mundo, un compromiso sincero hasta la muerte con la llamada divina. Su memoria resplandece en la Iglesia tras su beatificación y su posterior canonización.
Su vida y vocación
Emanuel Barbal Cosàn nació en la localidad de Enviny, en la provincia de Lérida, en el año 1898. Desde temprana edad, sintió el llamado a la vida consagrada, lo que le llevó a ingresar en la comunidad de los Hermanos de las Escuelas Cristianas cuando contaba con dieciocho años de edad. A partir de ese momento, adoptó el nombre religioso de Jacobo Hilario, consagrándose enteramente al carisma lasalliano. A lo largo de sus años de servicio, desarrolló una labor educativa y comunitaria ejemplar, destacando por su dedicación a la enseñanza del idioma latino y por el esmerado cuidado del huerto que abastecía a su comunidad. Su presencia fue un testimonio de sobriedad y entrega, viviendo su vocación en diversos lugares como Pibrac, Lérida y Tarragona, siempre bajo el espíritu de servicio que caracteriza a su orden.
La trayectoria de San Jacobo Hilario se vio truncada por el estallido de la guerra civil española en el siglo veinte. En este periodo de gran agitación social y persecución religiosa, fue arrestado por grupos de milicianos. Durante el proceso al que fue sometido, se le presentó la oportunidad de salvar su vida si aceptaba renegar de su fe y de su condición de religioso. Con una entereza admirable, rechazó estas propuestas, afirmando con claridad su identidad y su fidelidad a Dios y a la Iglesia. Esta firmeza de espíritu, que no vaciló ante la amenaza, culminó en su ejecución. Fue fusilado en las proximidades del cementerio de Tarragona en el año 1937, entregando su alma a Dios como testimonio final de su fe inquebrantable.
El culto y la memoria
La figura de San Jacobo Hilario es venerada por la Iglesia universal como un modelo de constancia y amor a la vocación religiosa. Su martirio, ocurrido en el año 1937, es recordado como un acto de heroica fidelidad que trasciende las épocas. El reconocimiento oficial de su santidad tuvo lugar el 21 de noviembre de 1999, cuando fue canonizado por el Papa Juan Pablo Segundo, elevando su nombre a los altares para la veneración de los fieles. Su vida continúa siendo un faro de esperanza para quienes buscan vivir su fe con autenticidad en medio de las dificultades del mundo contemporáneo.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia san Jacobo Hilario?
Su memoria litúrgica se celebra el 28 de julio, con especial recuerdo también el 18 de enero.
En Tarragona aún en España, san Jacobo Hilario (Emanuel) Barbal Cosán, religioso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, mártir, que, con la propagación de la persecución, fue condenado a muerte por odio a la Iglesia. — Martirologio Romano