28 de marzo
Beato Domenico Maçaj
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Formación y ministerio pastoral
Dedë Mačaj, conocido también como Gjonaj, nació en el villaggio de Mat i Jushi, en Albania, el 5 de febrero de 1920. Durante su juventud, fue alunno del Collegio Saveriano de Scutari, una institución educativa que era regida por los padres jesuitas. Posteriormente, completó su formación teológica y humana en la Pontificia Università Urbaniana. Su camino sacerdotal se consolidó cuando fue ordenado sacerdote en Roma en el año 1944. El año posterior a su ordenación, regresó a su patria, encontrando un escenario marcado por el inicio de la persecución religiosa impulsada por el régimen comunista. En sus primeros pasos en el ministerio en Albania, ha svolto l'incarico de viceparroco de la cattedrale de Scutari. Poco después, se convirtió en el sucesor de don Ndre Zadeja como parroco de Sheldija. Es importante señalar que don Ndre Zadeja había sido fucilato el 25 de marzo de 1945, lo que situaba al joven sacerdote en un contexto de evidente peligro. Del grupo de los mártires al cual pertenece hacen parte también don Ndre Zadeja y otros dieciocho sacerdotes diocesanos, formando todos parte del listado de los treinta y ocho mártires albaneses capeggiati por monsignor Vinçenc Prennushi.
El arresto y el juicio sumario
Poco después de haber asumido su labor como parroco de Sheldija, el sacerdote fue llamado al servicio militar para desempeñarse como conductor de un vehículo sanitario. Sus antecedentes formativos en Roma y su condición de sacerdote lo convertían en una persona sumamente sospechosa para los funcionarios del régimen comunista. La ocasión propicia para su arresto se originó a raíz de un incidente con su vehículo que provocó su retraso en el ingreso a la casuarina militar. A causa de este hecho, fue inmediatamente acusado de sabotaje. Durante su reclusión, fue sometido a torturas continuas durante quince días, al punto de resultar casi irreconocible ante la mirada de sus propios commilitoni. Llegado el momento, el comisario político del régimen pronunció un discurso frente a toda la tropa y ante el sacerdote prisionero. El comisario afirmó ante los presentes que el régimen ya había derrotado a enemigos mucho más fuertes y que el ejército aún guardaba municiones para los traidores. En un acto de manipulación, el comisario preguntó a la tropa, compuesta también por soldados que eran fieles al partido comunista, qué castigo merecía la espía del Vaticano. La respuesta unánime de la tropa fue que merecía un tiro en la cabeza, una situación que recordaba vivamente la pregunta que Poncio Pilato dirigió a la multitud antes de la condena de Jesucristo. Sin la celebración de un proceso formal ni garantías de justicia, don Dedë fue despojado de su divisa militar, atado con cadenas y conducido directamente frente al muro de las ejecuciones, donde se encontraban ocho soldados listos para disparar.
El martirio y la beatificación
Al verse frente al pelotón de ejecución, el sacerdote se desplomó en rodillas y comenzó a rezar a media voz. En ese instante, el comisario político se aproximó para reprender su actitud de oración. Con voz firme, el sacerdote le respondió que lo dejara tranquilo y reanudó sus plegarias. Dirigiéndose luego directamente al pelotón, declaró con valentía que estaba siendo asesinado por odio contra la Iglesia católica. Al mismo tiempo, afirmó con convicción que no albergaba ninguna clase de amargura ni de odio hacia aquellos hombres que se aprestaban a fusilarlo. Levantando los ojos al cielo y haciendo un amplio gesto hacia sus persecutores, exclamó con fuerza las palabras: 'Viva Cristo Re! Viva il Papa! Viva l'Albania!'. Cuando se produjo la ejecución, la primera descarga de balas pareció no haberle causado daño alguno, provocando el asombro de los soldados. Ante esto, el sacerdote se desplazó cerca de un metro mientras continuaba rezando. Algunos de los miembros del pelotón, conmovidos por la escena, suplicaron que fuera perdonado por considerarlo un hombre inocente. Sin embargo, los activistas del partido comunista gritaron con insistencia que le dispararan un tiro en la cabeza. Finalmente, el sacerdote se desplomó en el suelo sin vida. Murió a la corta edad de veintisiete años el 28 de marzo de 1947 en Përmet, en Albania. Es comprendido de manera oficial en el grupo de los treinta y ocho mártires albaneses. Su testimonio supremo fue reconocido solemnemente cuando fue beatificado en Scutari el 5 de noviembre de 2016.
La vida
El Beato Domenico Maçaj nació en el año mil novecientos veinte en la localidad de Mat i Jushi, Albania. Desde joven, sintió el llamado al servicio del altar, lo que lo condujo a realizar sus estudios y formación académica en la ciudad de Roma. En el año mil novecientos cuarenta y cuatro, recibió el sacramento del orden sacerdotal, preparándose para una misión que lo llevaría de regreso a su tierra natal en un momento histórico convulso.
A su vuelta a Albania, el padre Domenico desempeñó su labor pastoral en diversas comunidades, incluyendo Scutari y Sheldija, donde buscó acompañar a los fieles en su camino espiritual. Ante la imposibilidad de ejercer plenamente su ministerio bajo las presiones del régimen, se vio obligado a realizar el servicio militar, desempeñándose como conductor de un vehículo sanitario. Este cambio en su actividad cotidiana no disminuyó su compromiso ni su coherencia de vida. Sin embargo, la hostilidad del régimen comunista hacia los clérigos se intensificó, llevándolo a ser detenido bajo la falsa acusación de sabotaje. Durante su reclusión, el sacerdote fue sometido a severas torturas con el fin de doblegar su voluntad. A pesar de los sufrimientos padecidos, mantuvo su dignidad y su fe hasta el último momento. Sin haber tenido acceso a un proceso judicial, fue ejecutado mediante fusilamiento en la ciudad de Përmet en el año mil novecientos cuarenta y siete, sellando con su muerte el testimonio de una vida entregada plenamente a su vocación sacerdotal.
El culto
La figura del Beato Domenico Maçaj es venerada en el seno de la Iglesia como un modelo de perseverancia y entrega. Su sacrificio no quedó en el olvido, siendo reconocido oficialmente por la Iglesia Católica el cinco de noviembre del año dos mil dieciséis, cuando fue beatificado por el Papa Francisco junto al grupo de los treinta y ocho mártires albaneses. Este reconocimiento solemne destaca la importancia de su testimonio frente a la opresión que sufrió la comunidad cristiana en el siglo veinte.
La memoria del Beato Domenico se celebra el veintiocho de marzo, aunque su festividad litúrgica se conmemora también el cinco de noviembre junto a la totalidad de los mártires albaneses. Su vida invita a los fieles a reflexionar sobre la libertad de conciencia y la fidelidad a los principios evangélicos, incluso en los contextos más adversos. Como uno de los patronos en la memoria de los mártires albaneses, su intercesión es invocada por quienes buscan fortaleza para enfrentar las pruebas de la vida cotidiana con la misma serenidad y esperanza que él demostró ante el martirio.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el Beato Domenico Maçaj?
La festividad del Beato Domenico Maçaj se celebra cada año el 28 de marzo.